viernes, 18 de mayo de 2018

Bicentenario del natalicio de Karl Marx



A DOS SIGLOS DEL NATALICIO DE KARL MARX: VIGENCIA DE SU SISTEMA FILOSÓFICO.*
Víctor Mazzi Huaycucho
Hamut'aq, Grupo de Estudios Filosóficos

I
n este homenaje al bicentenario del natalicio del “viejo” Marx, quisiera empezar señalando que reflexionaré brevemente de lo que tanto Karl Marx y Frederic Engels han aportado a la filosofía como disciplina rigurosa, sistema filosófico que hasta hoy causa adhesión, por la actualidad de sus predicciones y/o consecuencias sobre el capitalismo, en el desarrollo de la humanidad. Recuérdese hace pocos años la revista Time reconoció que Marx no se equivocó al señalar el carácter estructural de las crisis económicas en el capitalismo, motivo de una discusión sobre economía en crisis en el encuentro de Davos.

En esta ponencia trataré de apartarme de las habituales exégesis y eslóganes a los que se han acostumbrado quienes han pretendido “interpretar” la obra de Marx y Engels, quienes finalmente terminan convertidos en artículos de fe (en lo que llamo «marxismo confesional») y sus obras más trascendentes (El Capital, Contribución a la crítica de la Economía política, Miseria de la filosofía, Manifiesto Comunista, entre otros muchos) se elevan como dogmas irrebatibles conteniendo “verdades absolutas”. También deseo marcar distancia con los ataques exacerbados contra la obra y el pensamiento de Marx, sobre todo, en aquellos discursos provenientes del «racionalismo crítico», pretendiendo que Marx fuera un “profeta” y que sus teorías se reducían a un “determinismo histórico” de condición acientífica, señalando que: «el marxismo, la forma más pura, más desarrollada y más peligrosa del historicismo, de todas las que hemos examinado hasta ahora».

Suscribo que la obra de Marx no puede reducirse a «eslóganes» y debe estudiarse mucho más, hay que desmitificar el pensamiento de Marx como un «icono inerte» y estudiarlo en su real dimensión: el creador de un sistema filosófico que permite analizar las condiciones materiales en los que se desarrollan las clases sociales y su dinámica de evolución y desarrollo.

Ante la profusión de seguidores “críticos”, intérpretes y exégetas, elegiré una idea que propuso el primer marxista “convicto y confeso” en el Perú –José Carlos Mariátegui,-, quien había alertado en 1930, la incorrecta actitud de muchos al leer a los "intérpretes" y "exégetas", pero no la obra del mismo Marx. Escribe:
"La verdadera imagen de Marx no es la del monótono materialista que nos presentan sus discípulos. A Marx hace falta estudiarlo en Marx mismo. Las exégesis son generalmente falaces. Son exégesis de la letra, no del espíritu".
Esta advertencia refiere a quienes creen saber de Marx leyendo a sus intermediarios y no al mismo autor. En su mensaje al II al segundo congreso obrero de Lima (1927), Mariátegui señalaba el potente uso como herramienta teórica del pensamiento de Marx:
“Hay que despojarse radicalmente de viejos dogmatismos, de desacreditados prejuicios y de arcaicas supersticiones. El marxismo, del cual todos hablan pero que muy pocos conocen y, sobre todo, comprenden, es un método fundamentalmente dialéctico. Esto es, un método que se apoya íntegramente en la realidad en los hechos. No es, como algunos erróneamente suponen, cuerpo de principios de consecuencias rígidas, iguales para todos los climas históricos y todas las latitudes sociales. Marx extrajo su método de la entraña misma de la historia. El marxismo, en cada pueblo, en cada país, opera y acciona sobre el ambiente, sobre el medio, sin descuidar ninguna de sus modalidades.”
Sospecho después de enunciado dicho criterio, aún hoy muchas generaciones de jóvenes tienen simpatías personales de adhesión al pensamiento de Marx sin comprender cuál es su esencia en la construcción del sistema y cómo puede resultar una metodología útil, una herramienta para el análisis reflexivo y para la acción consecuente. Aunque constato que muchos «marxistas empíricos» prefieren «la acción» y menosprecian la teoría que puede guiarla.

Time reconoció que Marx no se equivocó al señalar el carácter
 estructural de las crisis económicas en el capitalismo
II
La tradición filosófica alemana ha fundado un conjunto de sistemas, todas se reclaman como continuadoras de la tradición filosófica surgida en la Grecia del Siglo VI A.N.E. Cuya cúspide más elevada son los sistemas de Immanuel Kant (la razón) y GFW Hegel (la dialéctica].

Tanto Karl Marx como Frederic Engels pertenecían al ala de “izquierda” de los jóvenes hegelianos. Ambos manifiestan que pusieron “patas arribas” el sistema hegeliano, rescatando todo la dialéctica como soporte de su nuevo sistema. Engels en el prólogo a Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana señala el origen de la rebelión:
En Hegel, la verdad que trataba de conocer la filosofía no era ya una colección de tesis dogmáticas fijas que, una vez encontradas, sólo haya que aprenderse de memoria; ahora, la verdad residía en el proceso mismo del conocer en la larga trayectoria histórica de la ciencia, que, desde las etapas inferiores, se remonta a fases cada vez más altas de conocimiento, pero sin llegar jamás, por el descubrimiento de una llamada verdad absoluta, a un punto en que ya no pueda seguir avanzando, en que sólo le reste cruzarse de brazos y sentarse a admirar la verdad absoluta conquistada” (pág. 11)
La idea del desarrollo funda una condición relativa de la filosofía y la estructura de toda teoría del conocimiento y epistemología: “no hay sistema absoluto” que pretenda ser la última versión del conocimiento, cada vez resulta una aproximación al objeto que cambia constantemente.

La filosofía de Marx y Engels rescata lo primordial del sistema hegeliano: El método dialéctico. La idea del progreso mediante una dualidad de contrarios en pugna provenía del efesio Heráclito. La diferencia con el sistema hegeliano provenía de la adopción de una postura materialista que reconoce a la naturaleza como lo realmente existente, mientras que en Hegel la naturaleza se reduce a una degradación de la “idea absoluta”.

Señala Engels, que “El gran problema cardinal de toda la filosofía, especialmente el de la moderna, es el problema de la relación entre el pensar y el ser.” Si bien esta idea ya la había planteado Parménides siglos antes, plantea un esquema del proceso del conocimiento y de las condiciones en las que se puede establecer un criterio de certeza en las teorías que van emergiendo producto de esta relación. La identidad entre el pensar y el ser implica una variedad de respuestas a las preguntas que Engels había planteado:"¿Qué relación guardan nuestros pensamientos acerca del mundo que nos rodea con este mismo mundo? ¿Es nuestro pensamiento capaz de conocer el mundo real; podemos nosotros,  en nuestras ideas y conceptos acerca del mundo real, formarnos una imagen refleja exacta de la realidad?" (p. 20)

Precisamente la negación de la existencia de verdades absolutas proviene de esta condición que oscila entre el progreso y el relativismo del conocimiento. Si bien establece una problematización entre pensar y ser, su forma dual espíritu o naturaleza, correspondía que en la elección de la condición ser dividiera los campos de la filosofía entre «idealistas» y «materialistas». El mundo real es cognoscible, la formación del pensamiento debe reconocer el mundo “exterior”.

El defecto del materialismo de Feuerbach –sostuvo Marx en 1845- es que concibe las cosas, la realidad, la percepción «bajo la forma de un objeto o de contemplación». Es decir las cuestiones de prueba del conocimiento verdadero, como problema y camino de investigación es que si al pensamiento humano «se le puede atribuir una verdad objetiva», lo que nos conduce a una resolución «práctica».  En la segunda tesis sobre Feuerbach, coincide con la tradición empírica inglesa, y antecede al pragmatismo: «Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento». Sobre esta condición cognitiva, nos conduce a la tesis 11: «Los filósofos no han hecho más que interpretar [contemplar] de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo».

En la onceava tesis va a crear una nueva condición del filósofo: no sólo puede ser contemplativa y académica, debe ser acción, mundana en su despliegue. A la idea de una filosofía en la acción y para la acción, considera una condición básica: el reconocimiento que la realidad cambia, pero el cambio debe ser también modificación expresa en la acción humana. Transformar implica crear las condiciones “materiales” en la cual el cambio indique una dirección, no es “acción ciega” sino una dirección en el que los actos y la acción sean dirigidas por una teoría coherente y la autoafirmación de cómo debe concebirse dicha «acción».

III
¿Por qué sigue vigente el sistema y la doctrina de Marx? Pregunta que se ha respondido desde distintos ángulos e intereses. El diagnóstico de la sociedad de su época –el capitalismo inglés en consolidación- y las propuestas desde una sociología que funda una actitud sobre el poder, en el proletariado, clase social emergente, debe proponer un programa político que resuelva las condiciones de vida de la clase obrera. La vieja idea sobre justicia debía absolver el problema de la “justicia social”, del anhelo de equilibrar las relaciones productivas y crear una condición de bienestar. A esta condición de justicia muchas veces se le ha llamado “utopía”, en realidad para lograrlo requiere la asunción de un programa político donde se apliquen todas las consideraciones del ascenso y captura del poder para lograr tal condición de justicia. 

La idea de una condición individual del sujeto como necesidad de confrontar el problema se eleva por lo que se denomina “conjunto social”, “clase social”. La vigencia del pensamiento de Marx hay que buscarla justamente en alcanzar dicha justicia social. “Ley social” es una forma de englobar las condiciones materiales que rigen el conjunto social, expuesta en el prefacio de Contribución a la crítica de la economía política. Las condiciones materiales dentro de una Formación Económica Social, la cual moldea el pensamiento, pero a su vez dicho pensamiento en acción va erosionando dichas condiciones materiales buscando mejorar y transformar la condición en la que se encuentran. 

La economía permite comprender dichas vicisitudes del problema, aunque muchos han reducido el sistema de Marx a una condición sólo económica, lo cual es un error. (El "homo economicus”). Como sistema, Marx aplicó un conjunto de estudios de distintas fuentes para entender el proceso, no se redujo al estudio sólo económico, sino lo integró con la historia, filosofía, estadística, antropología…. Por eso se le considera como estudio interdisciplinario, tal como puede en su obra magna: El Capital.

IV
Concluyendo, Uno de los aportes más significativos en la filosofía del siglo XIX, fue la creación de un sistema propio para estudiar la realidad, componiendo una teoría del conocimiento que sentó las bases de una epistemología que se desarrollará en el siglo XX, guiado por un método (dialéctico) que permitió comprender el movimiento de la naturaleza y el pensamiento.

La Cantuta, 17 de mayo 2018.

·         * Ponencia leída en: A dos siglos de Marx. Conferencia en conmemoración del bicentenario de su nacimiento. Jueves 17 de mayo. Organizado por el Prof. Raúl Torres Tello y estudiantes de Filosofía y Psicología, con el apoyo de Hamut’aq, Grupo de Estudios Filosóficos. Universidad Nacional de Educación, La Cantuta. Se han agregado algunos párrafos respecto al original leído.


jueves, 3 de mayo de 2018

Terrorismos, democracia y debate de ideas


Tomado de: Diario UNO 29/4/18. Pág. 12

on ocasión de la liberación de dos dirigentes senderistas, luego de haber cumplido sus penas, acabamos de ver a la democracia peruana tal como es: una caricatura. Para el coro de ángeles que anida en los medios de comunicación tan sólidamente cómplices de la verdad oficial, terroristas son solo los senderistas y, demócratas, los militares, fujimoristas, apristas, acciopopulistas, y demás beneficiarios de las elecciones cada cinco años. Punto. Nada más.

Nadie dice una palabra sobre el modo democrático de gobernar, porque los jefes, caudillos, y cabecillas de bandas para delinquir que dirigen los llamados partidos y las coaliciones electorales no aprendieron nunca a ser demócratas, y tienen poco o nada que enseñarnos sobre la democracia.

Lo mismo ocurre con los dueños de empresas grandes medianas y pequeñas de todo tipo, también con los rectores de universidades directores de colegios de secundaria y primaria, salvo algunas raras excepciones.

Si la democracia es solo el fruto de las elecciones, se trata de una democracia incipiente, raquítica, y llenen ustedes lectoras y lectores el mismo casillero con otros adjetivos calificativos como “de baja intensidad”, “precaria”, etc. Como ejemplo lejano, piensen en los países nórdicos (Suecia, Noruega, Finlandia), aunque la comparación nos duela y avergüence.

1. Terroristas son los que matan a personas inocentes haciendo explotar bombas, disparando a mansalva, para sembrar el terror y que todos tengan miedo del peligro que corren si se oponen a los cobardes disfrazados de valientes. Terroristas han sido los senderistas, por supuesto, sin duda alguna. También Alberto Fujimori y su gemelo Montesinos, y los oficiales y soldados de las fuerzas armadas que llenaron tumbas abiertas con centenares de cadáveres de indígenas en Huanta. Basta ver el Informe final de la Comisión de la Verdad y el libro de Ricardo Uceda Muerte en el Pentagonito para tener las pruebas de lo que afirmo. Hay, pues un terrorismo de Estado, oficial y otro, de las organizaciones políticas que en su desamparo de imaginación apelan a la violencia indiscriminada como recurso para tratar de lograr sus objetivos. De los viejos y heroicos guerrilleros del tiempo del Che no queda nada.

2. Los militares están convencidos de que todo lo que hicieron fue para defender a la democracia. Ni la Constitución, ni ley peruana alguna autorizan a degollar, torturar, violar y matar a peruanos y peruanas para defender la democracia. Recuerden a Alberto Fujimori caminando feliz entre los cadáveres de los emerretistas muertos. Uno de los integrantes del Comando militar que liberó a los rehenes de la residencia del embajador japonés, declaró que le gustaría que los peruanos viéramos a los miembros de ese comando como a “héroes de la democracia”. Galarreta, el Presidente del Congreso fujimorista pidió desde su extraordinaria ignorancia una ley para borrar los juicios que se sigue a los militares por sus crímenes y delitos.
3. Si la democracia supone el respeto del llamado Estado de Derecho, o mundo de las leyes, debiéramos aceptar que los presos salgan de la cárcel al cumplir sus condenas, sean quienes sean. Si los falsos demócratas piden que mueran en la cárcel, es porque solo creen en la ley del embudo.

4. Alberto Fujimori, uno de los grandes terroristas del país, anunció el año 2,000 la derrota de sendero y reclamó para sí el mérito de esa derrota. Desde ese mismo año, todo el Perú oficial muestra su miedo por el “temible” y “posible” “renacimiento de los senderistas”, que no tiene por dónde aparecer. (Viene desde 1532 el histórico miedo limeño, y peruano por extensión).

El ejército dejó unas columnas senderistas en Viscatán para reclamar después más dinero, armas y normas legales favorables para combatirlos. Los senderistas ya no ponen bombas, no destruyen hidroeléctricas ni convocan a paros armados, solo aparecen de vez en cuando a través del llamado MOVADEF para pedir la libertad de Abimael Guzmán, una ley de amnistía general y su deseo de participar en elecciones.

5. Los senderistas no vieron ni quisieron ver en 1980 que las tomas de tierras de 1962 y las reformas agrarias posteriores le habían roto ya el espinazo a los terratenientes y gamonales. Tampoco se dieron cuenta que prohibir a los campesinos e indígenas llevar sus productos a la feria de Lirio en Huanta era un error monumental, lo mismo que creer que la comunidad campesina era parte del Estado burgués y que por eso estaría atravesada por la lucha de clases, lo que los condujo a asesinar a campesinos por haber sido nombrados gobernadores, tenientes gobernadores, alcaldes o tenientes alcaldes. El resultado fue muy simple: sus iniciales colaboradores se convirtieron en enemigos.

6. El MOVADEF no aprende ninguna de las lecciones que dio la realidad a Sendero Luminoso. Mantuvo el llamado “pensamiento Gonzalo” como línea política inamovible al mismo tiempo que Abimael Guzmán no creía más en la guerra y anunció que lo nuevo y fundamental sería su libertad personal y la amnistía política general. Cree que puede participar en las elecciones sin reconocer su derrota. En Colombia los guerrilleros de las FARC entregaron sus armas, pidieron perdón y ahora buscan votos.

7. La lucha ideológica contra Sendero comenzó antes que aquel comité regional de Bandera Roja en Ayacucho se convirtiera en Sendero Luminoso, en 1971. Sería útil que los servicios de inteligencia revisen sus archivos. En 1971, cuando fui invitado a la Universidad de Huamanga a presentar mi libro A propósito de la economía predominantemente capitalista del Perú, los senderistas amenazaron colgarme en la higuera del patio, me calificaron como revisionista agente del imperialismo, cobarde y pequeño burgués, por el atrevimiento de sostener en una tesis doctoral de Antropología en San Marcos, que todas las organizaciones maoístas de la izquierda peruana así el Partido Comunista y el “MIR cuarta” no habían investigado la realidad y repetían sin prueba alguna el viejo discurso del Perú feudal o semi feudal. En algunas reuniones de base del SUTEP se llegó al extremo de aprobar el carácter feudal del país por mayoría de votos. Hoy, a nadie se le ocurre repetir que el feudalismo es más importante que el capitalismo.

8. Si se aprendiese las lecciones de la realidad, se tendría menos miedo, y se asumiría una batalla en serio por la democracia. Pero estamos muy lejos aún de contar con un mínimo de madurez. Lo que es plenamente vigente ahora es el pensamiento fujimorista, que consiste en haber despojado a la política de todo componente ético posible.

miércoles, 4 de abril de 2018

Simposio Internacional 7 Ensayos 90 años



En octubre del 2018 se cumplen 90 años de la publicación de la excepcional obra de José Carlos Mariátegui, 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. Durante las nueve décadas que han transcurrido desde que se publicó la primera edición, la obra mantiene notable actualidad porque constituye el más lúcido y esclarecedor análisis de la realidad social del Perú, que ha servido de base para explicar los problemas que afectan a los pueblos de América Latina, especialmente de la región Andina, convirtiéndose en una obra clásica de la cultura política.


Para conmemorar este acontecimiento, la Cátedra José Carlos Mariátegui convoca a la realización del Simposio Internacional 7 Ensayos 90 años, que se realizará en Lima el 18 y 19 de octubre del presente año. El objetivo es reflexionar y debatir la validez de los 7 ensayos, su potencial teórico-práctico después de 90 años de publicado. Por ello, el temario contiene los títulos de cada ensayo, así como también temas y propuestas teóricas actuales del pensamiento social, político, económico y filosófico de América Latina. 

Sara Beatriz Guardia
Directora Cátedra Mariátegui

Consejo Consultivo

Michael Löwy (Francia), Roberto Fernández Retamar (Cuba), César Germaná (Perú), Luiz Bernardo Pericás (Brasil), Patricio Gutiérrez (Chile), Alberto Filippi (Italia), Miguel Mazzeo (Argentina), Marco Martos (Perú), Álvaro Márquez-Fernández (Venezuela), José Antonio Mazzotti (Perú), Felipe Lagos (Chile), José Ignacio López Soria (Perú), Edgar Montiel (Perú), Jancso Katalin (Hungría), Beatriz Bissio (Brasil), Martín Cortés (Argentina), Álvaro Campuzano (Ecuador); Víctor Mazzi (Perú), Pierina Ferreti (Chile), Viviana Gelado (Brasil), Segundo Montoya (Perú), Lia Faria (Brasil), Marlene Montes de Sommer (Alemania), Joel Rojas (Perú), Claudio Berríos (Chile), Víctor Hugo Pacheco (México), Renata Bastos da Silva (Brasil), Gonzalo Jara Townsend (Chile), Silvana Ferreyra (Argentina), Rafael Ojeda (Perú), Edmundo Murrugarra (Perú), Rolando Apaza Viveros (Perú), Elvis Poletto (Brasil), Ricardo Marinho (Brasil), Pedro Cláudio Cunca (Brasil), Hugo Ordoñez (Perú).

martes, 13 de febrero de 2018

Posverdad, relativismo y ciencia


RAFAEL BACHILLER
Astrónomo, director del Observatorio Astronómico Nacional (IGN) y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO.
10 FEB. 2018 03:06
Tomado de:

Estamos en plena era de la posverdad. Nos alertó hace ya 14 años el escritor estadounidense Ralph Keyes en un libro de mucho impacto (The post-truth era: dishonesty and deception in contemporary life). Desde entonces, el concepto ha ido ganando popularidad hasta que el Diccionario Oxford designó el término «posverdad» como palabra del año en 2016. A los científicos este término nos llena de perplejidad y asombro. Por lo que yo humildemente comprendo, la posverdad designa la distorsión de manera emocional de un hecho o de una prueba objetiva. Se trata pues de verdades a medias, falsas ideas o incluso puras mentiras que circulan de manera impune por nuestra sociedad. En términos políticos, la posverdad se refiere a ciertas interpretaciones emocionales de hechos que son proporcionadas por los políticos sin que sean contrastadas por nadie, ni denunciadas por parte del medio social que las tolera. Por ejemplo, la negación del cambio climático por parte de algunos políticos (Trump), se realiza a pesar de la abrumadora evidencia científica que corrobora la realidad del cambio y su origen en la actividad humana. Y este negacionismo es seguido emocionalmente, de manera irreflexiva, por un sector de la sociedad con ideología afín a la del político en cuestión.

Es muy tentador justificar la posverdad en términos del relativismo filosófico. Desde Aristóteles, muchas generaciones de filósofos se han preguntado si la verdad absoluta existe y si el hombre puede llegar a conocerla. En el siglo XVII, Locke ya distinguía entre la realidad objetiva y la percepción subjetiva de la mente humana. En su célebre experimento de los cubos de agua, Locke pedía a un sujeto que introdujese su mano izquierda en un cubo de agua helada y su mano derecha en otro cubo con agua muy caliente. A continuación, Locke pedía al mismo sujeto que introdujese sus dos manos en un cubo de agua templada. Naturalmente, la mano izquierda sentía que el agua de este tercer cubo estaba muy caliente, mientras la mano derecha sentía que estaba muy fría. Locke concluía así que una misma mente podía percibir la misma realidad objetiva de formas muy diferentes. Por tanto, y con mayor razón, las mentes de diferentes sujetos podrán experimentar la misma realidad de manera completamente distinta. Según Locke, el conocimiento es siempre subjetivo pues se alcanza gracias a las sensaciones y a la reflexión. La sensación está determinada por la percepción a través de nuestros cinco sentidos, mientras que la reflexión viene de nuestras asociaciones de ideas, memoria y capacidad de raciocinio.






También Kant admitía que no podemos conocer la realidad de manera completamente objetiva, pues nuestro conocimiento siempre estará determinado por cómo nuestra mente percibe las cosas y por cómo las formula. El filósofo de Königsberg consagró gran parte de su vida a estudiar la naturaleza de la realidad y creó toda una teoría deontológica basada en la capacidad humana para razonar, es esta capacidad única la que nos lleva a obrar bien o mal de acuerdo con un código moral. Para Kant, ni los deseos ni las emociones proporcionan una base racional para tomar decisiones acertadas.

Nietzsche se preocupó por estudiar la relación entre la verdad objetiva y el lenguaje, en el contexto de cómo el hombre origina y desarrolla los conceptos. Tales conceptos son la herramienta para lograr una uniformidad en la descripción de la naturaleza, lo que facilita la comunicación. El que yo considero mayor filósofo del siglo XX, Bertrand Russell, desarrolló la teoría de la correspondencia epistemológica como el establecimiento de una biyección entre los hechos y los enunciados. Pero el problema, ya expresado por Nietzsche, es que la relación de los conceptos y las palabras que designan a los objetos con los objetos en sí no proporciona una descripción perfectamente definida, las palabras pueden ser vistas como metáforas que guardan cierta componente de arbitrariedad. Además la cultura ha ido asociando términos y signos a los objetos y estas asociaciones también pueden afectar a la representación mental de la realidad.


Con todo, yo no creo que pueda utilizarse la filosofía como una justificación de la posverdad. Bien al contrario, la filosofía se ha esforzado a lo largo de los siglos por comprender los sesgos que afectan a nuestra manera de percibir o de razonar, a los obstáculos que pueden interponerse en nuestros intentos por alcanzar la verdad objetiva.

También podría argumentarse que, para la ciencia, la verdad parece ser algo siempre provisional. Y es que, efectivamente, la descripción científica del mundo está sometida a un escrutinio permanente y las teorías científicas que describen la realidad son consideradas aproximaciones sucesivas, descripciones progresivamente más precisas. Así la mecánica de Newton puede ser vista como una primera aproximación de la teoría de la gravitación, mientras que la teoría de la relatividad general Einstein tiene una mayor precisión y es capaz de explicar fenómenos físicos sobre un mayor rango de dimensiones físicas.

A veces la provisionalidad de la verdad científica es criticada duramente. Nos quejamos de que los científicos dicen un día que la mantequilla o los huevos son malos para la salud y al poco tiempo dicen lo contrario. Sin embargo, este escrutinio permanente de la verdad científica solo debería considerarse de manera positiva, pues refleja la dificultad y el esfuerzo del mundo de la ciencia por alcanzar el mayor acercamiento posible a la verdad. El científico no tiene ningún escrúpulo por reconocer que un estudio previo fue insuficiente y que debemos cambiar nuestras conclusiones a la vista de nuevos datos. Todo lo contrario: es su método de trabajo. Es cierto que un estudio pretendidamente científico argumentó un día sobre una supuesta relación entre la vacunación y el autismo. Pero no es menos cierto que ese estudio fue completamente rebatido por muchos otros estudios y los autores del primero fueron separados sin contemplaciones del mundo de la ciencia y de la práctica de la medicina. No hay ningún argumento hoy que justifique la no vacunación. Es sorprendente que esas ideas se extiendan para pasar a formar parte de una absurda posverdad.

Con el método científico, que incluye la experimentación, el hombre es capaz de ofrecer la descripción más objetiva posible de la realidad. En el experimento de los cubos de agua con el que Locke ilustraba el relativismo, un científico introduciría un termómetro en cada uno de los cubos y mediría la temperatura para dar así la descripción más objetiva posible, y por tanto imparcial, de esa realidad física. Aunque su verdad sea siempre provisional, el científico siempre posee la información más fiable posible. Su descripción de la realidad es más objetiva que la que puede ofrecer otros tipos de conocimiento como el arte, las religiones u otros tipos de creencias.

La obligación del científico es pues facilitar la información más fiable posible de acuerdo con el estado actual del conocimiento contrastado. El cambio climático, la vacunación, los alimentos transgénicos, la homeopatía, las técnicas de adivinación, los extraterrestres,... La ciencia tiene hoy las ideas muy claras sobre estos y muchos otros temas. Vemos pues cómo los científicos nos encontramos en plena época de lucha contra la posverdad. Resulta descorazonador que, en pleno fragor de la batalla, tras escoger "posverdad" como palabra del año 2016, el siempre acertado Diccionario Oxford haya declarado palabra del año 2017 a un término muy relacionado con el primero, fake news o falsas noticias, un fenómeno que dota de nuevas dimensiones a esta plaga de posverdad.
Si la obligación del científico es proporcionar información fiable, la obligación del político es dejarse de mandangas de posverdad para elaborar sus políticas públicas sobre la información proporcionada por la ciencia, ésta es la base más firme y fiable sobre la que fundamentar sus decisiones.


lunes, 12 de febrero de 2018

UN ESPÍRITU EN MOVIMIENTO: Presentación de la correspondencia de José Ca...

Convocatoria Simposio Internacional 90 años de 7 ensayos de la realidad peruana



Simposio Internacional
7 Ensayos 90 años

En octubre del 2018 se cumplen 90 años de la publicación de la excepcional obra de José Carlos Mariátegui, 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. Durante las nueve décadas que han transcurrido desde que se publicó la primera edición, la obra mantiene notable actualidad porque constituye el más lúcido y esclarecedor análisis de la realidad social del Perú, que ha servido de base para explicar los problemas que afectan a los pueblos de América Latina, especialmente de la región Andina, convirtiéndose en una obra clásica de la cultura política.

Pese al tiempo transcurrido desde su aparición, no existe ningún trabajo que supere a esta obra, que por mantener vigente la estructura de su análisis, el escritor cubano José Antonio Portuondo lanzó la siguiente admonición: “pero ahí resisten, en pie, esperando impugnador, los fundamentos de esos “Siete Ensayos”.

Para conmemorar este acontecimiento, la Cátedra José Carlos Mariátegui convoca a la realización del Simposio Internacional 7 Ensayos 90 años, que se realizará en Lima en el 2018.

Sara Beatriz Guardia
Directora Cátedra Mariátegui

Consejo Consultivo

Michael Löwy (Francia), Theotonio dos Santos (Brasil), César Germaná (Perú), Alberto Filippi (Argentina), Patricio Gutiérrez (Chile), Álvaro Márquez-Fernández (Venezuela), Marco Martos (Perú), Luis Bernardo Pericás (Brasil), Edgar Montiel (Perú), Miguel Mazzeo (Argentina), José Antonio Mazzotti (Perú), Felipe Lagos (Chile), José Ignacio López Soria (Perú), Jancso Katalin (Hungría), Beatriz Bissio (Brasil), Martín Cortés (Argentina), Víctor Mazzi (Perú), Pierina Ferreti (Chile), Edmundo Murrugarra (Perú), Viviana Gelado (Argentina), Lia Faria (Brasil), Segundo Montoya (Perú), Claudio Berríos (Chile), Joel Rojas Huaynates (Perú), Rafael Ojeda (Perú), Gonzalo Jara Townsend (Chile), Renata Bastos da Silva (Brasil), Marlene Montes de Sommer (Alemania), Víctor Hugo Pacheco (México), Elvis Poletto (Brasil), Silvana Ferreyra (Argentina), Ricardo Marinho (Brasil), Pedro Cláudio Cunca (Brasil).

Temario
Esquema de la evolución económica
El problema del indio
El problema de la tierra
El proceso de la instrucción pública
El factor religioso
Regionalismo y centralismo
El proceso de la Literatura

El proceso de la instrucción pública. Cien años después de la Reforma de la Educación Universitaria de Córdoba (1918).
Debate sobre Pensamiento y Obra de Mariátegui (1928-2018)
Mariátegui y el Marxismo en América Latina 
Mariátegui. Repensar la República a propósito del Bicentenario
Mariátegui. Lo "orgánicamente nacional" frente a lo "no orgánico".
Colonialidad versus cosmopolitismo.
Mariátegui frente a las teorías literarias contemporáneas
Mariátegui y la literatura escrita por mujeres
Mariátegui y Vallejo

lunes, 25 de diciembre de 2017

domingo, 24 de diciembre de 2017

El indulto a Fujimori: Impunidad y sevicia contra la democracia

Caricatura de Carlos Tovar, "Carlin. Diario La República 24 / 12/17. pág. 8
Transcribo el editorial del diario La República horas antes que Pedro Pablo  Kuczynski conceda indulto a Fujimori, quien purgaba condena por crímenes de lesa humanidad. Muy a pesar de la desinformación y manipulación de la opinión pública por parte de los dueños de canales de televisión y diarios que crecieron bajo el amparo del dictador, es necesario rechazar la impunidad que goza el señor Fujimori. 
Con este indulto el señor Kuczynski nos ha enviado un mensaje claro: la impunidad es factible en el Perú, se otorga licencia para matar y violar los Derechos Humanos, al final quien los cometa nunca sufrirá condena por los horrendos crímenes cometidos.

EDITORIAL DIARIO LA REPÚBLICA 24 de diciembre 2017

El indulto express
No puede canjearse inmunidad por impunidad.

Se han empezado a confirmar las versiones que indican que el gobierno negoció con Kenji y Alberto Fujimori los votos para impedir la vacancia del presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski (PPK). Los datos publicados por este diario y por otros medios indican que esta negociación ha corrido paralela a la defensa pública de PPK y que mientras el discurso oficialista nos aseguraba la vigencia de los valores democráticos y constitucionales, de modo oculto se gestionaba la entrega de una prebenda política.

Esta contradicción entre lo que se dice y se hace, un vicio que vulnera la ética republicana, debe ser puesta sobre la mesa. Las instituciones y sectores de la comunidad que defienden la legalidad democrática y los Derechos Humanos, donde este diario se ubica resueltamente, no pueden ser indiferentes ante las evidencias que aparecen y se agrupan en la dirección de un acuerdo bajo la mesa.

En el Estado de Derecho, así como las formas deben ser parte del contenido, los medios deben guardar coherencia con los fines. De esta perspectiva, es totalmente equívoca la tesis esgrimida en las últimas horas respecto que la defensa del presidente Kuczynski, cuyo cargo iba a caer arrollado bajo la arremetida autoritaria de Fuerza Popular, justifica la concesión de una gracia presidencial a Alberto Fujimori, una especie de canje entre inmunidad e impunidad.

Según los datos publicados por este diario, el 15 de diciembre se presentó un pedido de conmutación de pena a favor de Fujimori por el congresista disidiente de Fuerza Popular Guillermo Bocángel. El problema es que la operación se inició días antes, con actos previos y preparatorios. En un extremo ilegal, la junta médica que ha opinado a favor de del indulto de Fujimori la integra Juan Postigo Díaz, médico de cabecera del reo de Diroes desde 1997 y que ya adelantó opinión a favor del indulto el año 2012. En esa ocasión, Fujimori exigió que su médico integrara dicha junta, lo que fue rechazado por la Comisión de Gracias Presidenciales para garantizar la objetividad e imparcialidad de la diligencia médica. En la operación cruzada entre los ministerios de Justicia y Salud jugó un papel destacado Luis Martín Champin, ex marino relacionado con el director general de las Redes Integradas de Salud Lima Este. Hoy sabemos que el propio Alberto Fujimori ha presentado su pedido de indulto y que el expediente está en manos de la Comisión de Gracias Presidenciales. De ahí a Palacio hay una distancia muy corta.

En pleno debate de la vacancia, la Premier Mercedes Aráoz relativizó la posibilidad de la concesión de un indulto express. No obstante, las evidencias indican una operación en toda la línea con la participación de por lo menos dos ministerios. Esta operación no tendría nada en especial si no fuese porque su objetivo es ILEGAL. En su reciente visita a Lima, en octubre pasado, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha recordado sobre el probable indulto a Fujimori que ha sido sentenciado “por muy serias violaciones a los Derechos Humanos”, delitos que constituyen crímenes contra la humanidad, es decir, crímenes que son del interés de la comunidad internacional en su conjunto, y sobre los cuales las leyes peruanas y la jurisprudencia internacional señalan parámetros a los que no se ajusta la libertad del ex presidente.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Discurso ante la Tumba de Marx con motivo del Centenario de la Revolución de Octubre

Por:  Claudio Chipana.
Discurso efectuado domingo 12 de noviembre del 2017


Estimados compañeros y compañeras, amigos todos hoy congregados aquí ante la tumba de Carlos Marx para conmemorar los 100 años de la Revolución Bolchevique.
Queremos rendir tributo a Carlos Marx quien, sin duda, fue el inspirador de la primera revolución en la historia que lleva al poder a los trabajadores, a los proletarios, como fue la Revolución de Octubre en Rusia en 1917, revolución liderada por Lenin y los bolcheviques. Las ideas y la práctica revolucionaria de Marx, sin embargo, sirvieron igualmente de fermento para la continuación de otras revoluciones ocurridas durante el siglo XX.
Carlos Marx junto con su compañero leal y también coautor de varios trabajos esenciales del socialismo denominado “científico”, Federico Engels, realizó una labor teórica cuya trascendencia social, política e ideológica repercute hasta el presente.
Delegación ante la tumba de Marx, cementerio Highgate, Londres.
Marx, como filósofo, fue muy critico de los sistemas filosóficos de su época. En sus tesis sobre Feuerbach escribió una frase que se ha hecho muy famosa y que está inscrita en su tumba: “Los filósofos hasta hoy han interpretado el mundo de distintas formas, de los que se trata de es de transformarlo”. En otras palabras, no basta contemplar el mundo, sino que hay que transformarlo. En otras palabras, el conocimiento, la teoría deben tener un fin beneficioso para la humanidad. En el Manifiesto comunista, obra célebre escrita años después en coautoría con su amigo Engels, en1948, luego de un análisis de la historia universal anunciará la caída del orden burgués por la acción de los obreros conscientes y organizados.
Pero es en El Capital, obra escrita en el Reading room del Museo Británico donde Marx realiza un análisis profundo y la critica más radical del sistema capitalista con resonancia hasta el día de hoy, análisis que ha servido para demostrar que el capitalismo no es eterno, y que las crisis que acompañan a este sistema y que causan la miseria de los trabajadores, de las mayorías, son el anuncio de un nuevo orden económico social, que Marx denominó socialismo, es decir, un periodo de la humanidad que sería sucedido por otra etapa superior llamada “comunismo”.
Estas ideas por demás radicales y revolucionarias se esparcieron progresivamente por todo el mundo y hasta el día de hoy inspiran muchos movimientos y revoluciones en todo el planeta tal como ocurrió en la Rusia zarista.

En 1917 Rusia vivía una situación insostenible por la guerra, la hambruna, la pobreza, y sobre todo por el poder ilimitado del Zar Nicolás II y los Romanov, bajo una régimen de autocracia y falta de libertades que llevaba ya más de 300 años. Vladimir Ilich Ulyanov alias Lenin, seguidor de las ideas de Marx, y los bolcheviques, llevaron acabo el asalto al poder para terminar con el régimen autocrático zarista, para terminar la guerra y el hambre de obreros y campesinos rusos. Por primera vez en la historia, ocurría un cambio de regimen social, del capitalismo al socialismo. No era solo un golpe de estado, era más bien el inicio de una nueva etapa en la historia mundial. Ese es el verdadero significado de la Revolución de Octubre aún cien años después.
Hoy el régimen generado por la la Revolución Bolchevique ya no existe, pero existe el socialismo como alternativa al capitalismo, como ideal y como utopía de un mundo mejor. De hecho, la revolución ruso inspiró a otras tantas revoluciones durante el siglo XX.
Marx y en particular Lenin demostraron que el capitalismo es un sistema global y que este sistema toma la forma de imperialismo y colonialismo. El capitalismo desarrolla, es cierto, la tecnología y las fuerzas productivas, pero al mismo tiempo lleva a la concentración de la riqueza en pocas manos, y conlleva la pauperización de las masas de trabajadores, y también a la explotación de las naciones pobres del mundo, en Asia, Africa y América latina. En América latina hemos tenido revoluciones como la revolución sandinista y la revolución cubana entre otras revoluciones para cambiar esta situación de injusticia. Estas revoluciones de una u otra manera han tenido como antecedente la gran revolución de octubre que hoy conmemoramos.

Hablar de la Revolución de Octubre es hablar de socialismo. Pero ¿qué significado tiene hoy el socialismo después de todas estas experiencias?
¿Qué significado tiene el socialismo para los latinoamericanos y para la Europa de hoy?
Celebramos el mensaje universal de la revolución de octubre que permanece imperecedero. Ese mensaje es la búsqueda de un orden social mas justo, más igualitario y más humano opuesto a la codicia de la burguesía y las clases plutocráticas, que acumulan la riqueza sin compartirla con las grandes mayorías. Los “Paradise papers” descubierto estos días son la prueba más clara de cómo las clases ricas evaden impuestos hacia paraísos fiscales mientras que la escuelas, hospitales, universidades, pensionistas, el NHS (sistema nacional de salud) sufren por falta de inversión.
El socialismo es la búsqueda de un sistema distinto al modelo neoliberal impuesto por la burguesía para asegurar su poder y sus ganancias. El socialismo es opuesto al modelo de austeridad y privatización. Socialismo significa inversión social antes que ganancia de unos pocos.
El socialismo es la construcción de una sociedad más justa opuesta a la guerra y al armamentismo. Proclama la paz y el progreso.
El socialismo ha cambiado de forma pero no de contenido. Es cierto que el mundo ha cambiado, se hecho aún más global, vivimos la era de la información y el poder de los medios de información. Por otro lado, los flujos migratorios han cambiado a las sociedades.
El socialismo significó y significará igualdad, democracia desde abajo, justicia, participación. Pero sin igualdad auténtica perdería su esencial significado. Por eso, socialismo es ante todo reconocer los derechos de mujer, el respeto a la diferencia, el respeto de los derechos de las minorías, de los inmigrantes, de los refugiados, de los pueblos indígenas, de los grupos LGTB.
El socialismo en nuestros días ha dado un giro hacia el respeto y los derechos de la naturaleza, de la Pacha mama. El socialismo se ha diversificado y enriquecido en su significado, ha ampliado su significado. En tal sentido, a las clases sociales originariamente asignadas la tarea de la transformación social, se han unido nuevos movimientos y grupos que igualmente buscan la igualdad y la justicia social. Por lo tanto, sin la unidad de todos esos movimientos no será posible acceder a una sociedad alternativa al capitalismo.
Cada vez es menos posible hablar de un solo modelo de socialismo. Cada país ajusta los principios del socialismo a su realidad concreta. El pensador marxista peruano José Carlos Mariátegui, sostuvo que el socialismo no puede ser calco ni copia, sino creación heroica.
La Revolución rusa logró tomar el poder porque fue el resultado de una interpretación original de las ideas de Marx por parte de Lenin a las condiciones de la sociedad rusa. Cada vez que una revolución quiso ser una copia de la otra, ha fracasado.

El socialismo latinoamericano tiene su propia impronta. Con Fidel, el Che, Sandino, Hugo Chávez, Evo Morales y muchos otros socialistas América latina muestra su realidad diversa y a la vez unitaria desde Simón Bolívar, Antonio Sucre, Manuela Saénz, José Martí y muchos otros próceres de nuestra independencia.
Esta dialéctica de la diferencia y la unidad define a las grandes ideas y nuevos sistemas sociales.
Si el mundo es global, entonces la justicia social no puede ser sino global.

Como nunca resuenan actuales las palabras de Marx y de Flora Tristán:
¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNIOS!