miércoles, 11 de febrero de 2015

LITERATURA POPULAR EN LATINOAMÉRICA. CRÓNICAS ROMÁNTICAS EN LOS CORRIDOS Y COPLAS


Roque Ramírez Cueva


e puede afirmar respecto de la literatura popular mexicana que los corridos son la fuente y elemento lírico de los trovadores o juglares (de los albores del siglo veinte), viejos o jóvenes que anduvieron entreteniendo e instruyendo al pueblo charro con las historias de vidas y sucesos que se dieron desde el siglo XIX, antes del tiempo en que los medios masivos de comunicación suplieran la función cronista de los cuates versadores y no tergiversaran los propósitos de los constructores de su propio destino.

O lo que es igual, desde la época en que se originaba la épica y transformadora revolución agraria de 1910. La cual empezó a ser conocida en todos sus ángulos y aristas no sólo por sus protagonistas sino por toda la población charra, primero, y luego latinoamericana. En particular fue comunicada esta gesta de Emiliano Zapata y otros líderes a los no letrados, gracias al testimonio de “…voy a contarles un corrido / muy mentado / lo que sucedió allá en la hacienda…”. Claro, también así aprendieron los letrados. Antes que los vencedores burgueses de dicha gesta traicionaran los principios por los que se inmoló incontable gente cabal y valiente.

Son los mismos último y primer cuarto de las centurias 19 y 20, respectivamente, en que nuestras décimas y coplas, al igual que las milongas gauchas, cantan y relatan sobre nuestros héroes populares (insurrectos embrionarios) conocidos bandoleros románticos como Atusparia, Luis Pardo, F. Alama, Jacinto Chiclana, Heraclio Bernal. Estos, protagonistas de una leyenda épica dimensionada a veces, no sólo tienen mérito por sus confiscaciones a terratenientes sino porque su acción heroica sirvió de fuente generadora de rebeldía para la oralidad popular, por tanto inspiración para las bellas letras.

Decía, cuando allá la soldadera tenía rostro de mujer, tal vez de Chiapas o Sonora, ¿Por qué no, del estado de Guerrero? Y aquí en El Callao y Vitarte los obreros tenían faz anarco sindicalista; cuando el periódico era lectura de contados y pudientes ojos y la radio un artefacto de gustos y oídos para riquezas mal habidas. Decía, cuando se estaban gestando los tiempos de afirmación nacional, de un renacimiento romántico empaquetado en el sello modernista que identificó a nuestra épica y lírica. Y esto sucedió tanto en las sierras de Durango como en los lares andino amzazónicos, pasando por el escudo montañoso allá en la centroamericana Segovia de las tierras de Sandino.

Yendo a nuestro comento. Es conocido que de México es patrimonio mayor, ya se dijo atrás, su heredad de bélicas hazañas con trasfondo revolucionario acuñado por las huestes del Zapata Emiliano, lo cual dio origen a una producción lírica condensada en el romance del corrido. En Perú el caudal del legado romántico expresando las aventuras del héroe popular antilatifundista se comprime mediante sátiras y digresiones en el eje del coplero nacional, la cuarteta, y luego en la décima. Sin embargo, desde sus particularidades estéticas, ambos pueblos truecan y comparten mixturas en su organización compositiva. Veamos.

Un corrido charro acerca de un héroe guerrillero popular canta: “Año de mil ochocientos / ochenta y ocho al contado / murió Heraclio Bernal / por el gobierno pagado.” // “vuela, vuela, palomita, / vuela, vuela hasta el nogal / ya están los caminos solos, / ¡ya mataron a Bernal!” // “¡Qué bonito era Bernal / en su caballo joyero! / Él no robaba a los pobres / antes les daba dinero.”

Y siguen las coplas: “Vuela, vuela, palomita / vuela, vuela hacia el olivo / que hasta don Porfirio Díaz / quiso conocerlo vivo.” // “¡Que bonito era Bernal / en su caballo retinto / con su pistola en la mano / peleando con treintaicinco!” // “Y así termina mi canto / que así tuvieron final / la vida y los altos hechos / del gran Heraclio Bernal.”

Las coplas peruanas en su época formaron parte de canciones, como los tristes cantados por los campesinos o su actual subsistencia en las tonadas carnavelescas, llamados carnavalitos. En la actualidad las coplas peruanas se cultivan solas. Leamos, un triste llamado “Ya vienen los pajarillos” cantado por campesinos Piura.
“ay negrita de mi corazón / no me vayas a dejar / no me vayas a dejar / con esta cruel pasión.” // Soy tú enamorao, / que te ama con fé, / que te ama con fé, / y te profesa un cariño honrao. // ay palomita no me vayas a dejar / Hay palomitaaa. / Ya vienen los pajarillos / Ya vienen los pajarillos / a alegrarnos con sus cantos / tienen el pecho rosao, / y verde su piquillo” // “cuantas veces yo dormido / contigo he soñado / contigo he soñado / que era yo ya tú marido. // ay negrita no me vallas a olvidar, / no me vallas a olvidar / mira que sin ti, no puedo estar / en este mundo ingrato. // Pronto nos casaremos / en la navidad de este año / en la navidad de este año / y juntos nos gozaremos / nuestros hijos serán / dueños de nuestro rebaño.”

Al respecto, el corrido es una composición de 6, 8 o más estrofas, las cuales están formadas por cuartetas rimadas en dos de sus versos continuos o alternos. Algunas coplas indican que el corrido en sus orígenes se forma parecido a la tradición del romance, es decir es anónimo y empieza con cuartetas que de manera independiente difunden los creadores populares, luego estas cuartetas sueltas las juntan los mismos u otros creadores y pasan a estructurar el conjunto poético que es el corrido. Igual, así surgió el triste y el yaraví en Perú, con las milongas en Argentina y otras liricas populares.

El proceso histórico de la literatura popular latinoamericana es clara evidencia para sustentar lo dicho. Las investigaciones hechas en diferentes países son certeras y homogéneas al señalar que la literatura occidental, particularmente española, se introdujo mediante el coplero popular trasladado por los arcabuceros, alabarderos y grumetes del ejército conquistador; a pesar que en España, al momento de la invasión a América, había, ya, una antigua evolución de la especie poética conocida como romance, de la cual se desprendió la prosa épica.

Sin embargo, el romance ni la épica que son formas más avanzadas de una literatura incluso escrita no llegan a nuestras costas hasta después de un siglo aproximado. En cambio, la copla acompañó a los invasores desde que se embarcaron en los puertos hispanos hasta que desembarcaron y hollaron las nuevas tierras. La respuesta es obvia, el ejército invasor estuvo conformado casi en su totalidad por iletrados que sólo tenían acceso a las formas de literatura oral. Y la copla lo es.

Esta copla española se propagó a lo ancho y largo del continente, en Uruguay se le nomina “cielitos”, en Argentina hay la copla de corte social llamada “murga” que se origina de las murgas carnavalescas del Río de la Plata. En Perú se conoce como cumanana en Piura, carnaval en Cajamarca, pompin en Ayacucho; sus cuatro versos de rima asonante o consonante dan paso a composiciones de mayor estructura como la décima, el triste, etc. En Ecuador dieron paso para componer esa bella poesía popular, alegre y antimachista, llamada “san juanitos”.

Volvamos al propósito de estos apuntes, el de echarle el mismo lazo a la poesía popular mexicana y peruana. Los corridos y las coplas insertas en una tendencia ideológica de corte romántico, nos remiten a un espacio de 50 a 70 años de literatura oral (luego capturada por la escritura), situado, ya se dijo, entre fines del siglo 19 y la primera mitad del siglo 20. Por cierto, nos referimos a su etapa de plenitud y tope, obviamente su origen nos remontará a tiempos de más atrás.

Vicente Mendoza (investigador mexicano) afirma en su ensayo El corrido (edit. EFE, 1992) que el corrido tiene acta de bautismo en los tiempos de la colonia, mientras se conformaba el mestizaje en las tierras de los aztecas. Igual sucedió con la copla, solo que ésta con más antigüedad en tanto se difundió en América desde los años de la conquista, tal como se sustenta líneas atrás.

Ahora bien, si dejamos a un lado el mapa mental de los espacios latinoamericanos y asumimos lo universal, estamos claros que un croquis válido del punto de partida de su ruta nos remonta hasta el siglo XI, en que los dialectos románicos y árabes intentaban fusionarse con elementos mixtos, prestados de ambas lenguas, dando lugar a un temporal dialecto llamado muzárabe.

Dámaso Alonso (prestigiado literato español) en un sesudo trabajo histórico descubre las primeras coplas escritas en dicho siglo, llamadas Jarchas Mozárabes que tendrían un origen mucho más antiguo. Como dice, el mismo Dámaso Alonso, posiblemente aparecieron “…más allá en el fondo de la edad media”. Leamos una de ellas

          “Garid vos, ay yermanelas,
          ¿Cóm’ contenere meu mali?
          Sin el habib no vivreyu
          Ed volarei demandari.”

Volviendo al corrido y la copla, hemos mencionado en alguna parte que la Revolución de 1910, por su amplitud y efectos sociales, así como por las modificaciones económicas y políticas a que dio lugar, representa y consolida la integración de la identidad mexicana. Y su influencia en las letras bellas no sólo se percibió en literatura sino que hizo posible la integración de diversos géneros artísticos y de sus temas.

De esa manera la danza mexicana se propone reproducir aquellos cantos y bailes que, en forma de corridos, polkas, rancheras y sones, rememoran acciones de esa epopeya antifeudal. Pero principalmente rinde honores al compromiso y participación activa que asumió la mujer durante dicha contienda social. A la mujer de la revolución se le llamó “soldadera”.


Desde luego, la danza y la canción popular representan la imagen garrida y jubilosa de la heroína apasionada y valiente que insurge desde la masa anónima y se configura en arquetipos distintos: “La Valentina”, recrea a la mujer recatada y casera; “la Cucaracha” a la alegre vivandera libre de compromisos sentimentales y maritales; la “Juana gallo” a la mujer mera mera, guerrera y capitana; Y sintetizando todas “La Adela” fiel seductora, vivaz y valiente. Cabe anotar que los nombres de las anónimas protagonistas son los mismos de las canciones y danzas.

En el Perú, salvo la conmoción producida por la insurrección revolucionaria de Tupac Amaru que no llego a buen fin, no hubo movimientos reformistas ni revolucionarios que triunfaran, ergo no hubo transformación de estructuras sociales, no se cambió la esencia de la estructura económica ni de su cultura conservadora dominante. Un triunfo como el de los hermanos mexicas hubiera motivado e inspirado a los cultores populares a integración de géneros artísticos y temáticos y literarios.

Lo más aproximado a estas gestas en el Perú, aparte del movimiento anarco sindicalista hace casi cien años, son los movimientos guerrilleros y campesinos de 1965 que influenciaron en la liquidación de un proceso de producción agraria en servidumbre de carácter semi feudal, con la aplicación de una reforma agraria verticalista ejecutada por un general, Juan Velasco Alvarado. Y no más. Sin embargo esta aproximación contextual no dio pie a que se cree una lírica oral que evoque dichas acciones románticas, como si se dio en México, y tampoco se originó una canción popular como la del corrido.

El conflicto interno de 1980 es discutible y, masacres aparte en las que no se diferenciaron ni alzados ni militares por sus tropelías, derrotados los senderistas se desarticuló el movimiento popular y sindical. Por el contrario, el Estado sintiéndose pírricamente vencedor impuso un sistema económico neoliberal que ensanchó la brecha entre decenas de ricos y millones de pobres, restaurando el latifundismo con nueva faz, y eliminó vitales conquistas sociales logradas en heroicas luchas a lo largo del siglo XX.

Todo lo anterior hace revista y mención de una literatura popular, oral primero y luego escrita en Latinoamérica, gestada a partir de los elementos impuestos por el invasor europeo y configurada con elementos formados de gestas emancipadoras nacionales y de revoluciones antifeudales o burguesas.

El recuento de un proceso literario originado y continuado desde elementos artístico literarios heredados de nuestras sociedades autónomas, digamos de una literatura andino amazónica, nahua, mapuche, guaya, etc., merece un capítulo aparte.




Roque Ramírez Cueva (Piura, 1954) es docente y escritor. Publica regularmente en diversos medios periodísticos y revistas culturales. Es autor de El mito de beritea. Actualmente es Presidente del gremio de escritores de Chulucanas-Piura.

domingo, 8 de febrero de 2015

Keiko (y II)

Inserto este interesante artículo suscrito por Pedro Salinas publicado hoy (08/02/2015) en el diario La República. El articulista toma el punto central del orden del día en la política peruana: el desplegamiento de una solapada y bien orquestada campaña de medios periodísticos, -cuyos propietarios fueron corrompidos por la dictadura fujimorista-, para captar futuros electores. Estos propietarios de diarios, televisoras y medios digitales (hoy prófugos de la justicia, acumularon riquezas a costas del erario nacional) desarrollan campañas mediáticas para el regreso del fujimorismo en el 2016. La opinión de Salinas puede ser chocante para los indiferentes y causar ira en las huestes del dictador, pero representa y refleja lo que piensa un gran sector de la población peruana, hastiada de mentira tras mentira, que a cada momento nos lanzan apostando en la falta de memoria de lo que ha significado un gobierno dictatorial, que está señalado como el más corrupto en la historia del Perú.




Keiko (y II)
Pedro Salinas

Tomado de:

l fujimorismo es una amenaza para la democracia, y hay que combatirlo, dije la semana pasada en esta misma página, y una panda de bufones desaforados, aparentemente desconocedores de lo que ocurrió en el Perú de los noventa, me llenaron de insultos en Twitter.

No es que imaginara que aquello no ocurriría, porque era hartamente previsible, pero pensé encontrar por ahí, ilusamente, algún fujimorista sensato o espabilado, capaz de darse cuenta de que, si su candidata hiciese un nítido deslinde con el sombrío pasado que encarna dicha organización, con disculpas públicas incluidas, entonces disminuiría un tanto las sospechas en torno al movimiento. Pero ya lo dije. Pequé de iluso. El fujimorismo sigue siendo lo mismo de siempre. El mismo de ayer, es decir.

¿Y cuál es ese fujimorismo? El que sigue aplaudiendo el golpe artero contra el Estado de Derecho de inicios de los noventas. El que aplaude que la libertad de prensa fuese cancelada y reemplazada por medios envilecidos por el soborno y por el miedo. El que respalda las infamias y calumnias contra sus críticos y opositores. El que apoya que la justicia haya sido prostituida, con jueces digitados por el poder político, cuando Alberto Fujimori decidió controlar férreamente el Poder Judicial, entronizando así la arbitrariedad en el país. El que celebra que las instituciones fundamentales hayan sido avasalladas para que el autócrata hiciese lo que le viniera en gana. El que respalda que la
SUNAT, como sucedió durante el régimen fujimorista, se vuelva a convertir en una herramienta mafiosa de extorsión con el propósito de cooptar adeptos y/o aniquilar adversarios. El que aboga por volver a abolir y atajar todo mecanismo de fiscalización. El que encuentra delirantes justificaciones para explicar los engaños, atropellos, asesinatos y latrocinios que se perpetraron después del zarpazo de abril de 1992, hasta convertirse en cosas “normales”. El que considera “liberalismo” a aquella política económica que desnaturalizó un sistema y, en lugar de crear riqueza para todos, permitió el saqueo sistemático y el derroche de recursos. El que tolera y ovaciona el autoritarismo y sus estratagemas para torcer leyes y perennizarse en el poder. Porque todo esto, y más, es lo que representa el fujimorismo, del cual no se ha desmarcado, hasta la fecha, Keiko Fujimori.

Y mientras que ello no ocurra, de forma convincente y cabal, tengo todo el derecho de considerar al fujimorismo como una peste autoritaria, o una lacra vergonzante, aunque ahora tenga representación en el Congreso y aparente ser un partido político, pues ni lo uno ni lo otro, valgan verdades, lo convierte en una fuerza democrática.

Que exista un 33% de intención de voto a favor de Keiko solo significa que la historia se puede volver a repetir. Que no aprendimos la lección.

Que nunca hicimos un verdadero examen de conciencia para identificar qué hizo posible que aquella pésima tradición de preferir a los regímenes antidemocráticos se instale en los peruanos. Que nuestra memoria sigue siendo corta o inexistente. Que el desvarío puede apoderarse nuevamente de nuestra sociedad. Que la corrupción ya tiene carta de ciudadanía en el Perú. Que nuestra escala de valores e ideas no ha mejorado a pesar de lo que padecimos. Que cada elección votamos peor que en la anterior. Que los gobiernos que sucedieron al autócrata y corrupto Alberto Fujimori, no cumplieron con su obligación de reconstruir la democracia sobre bases firmes. Que el futuro se vuelve a tornar pesimista. Que el pasado ominoso puede resucitar. Que el 2016 puede sorprendernos con aquello que González-Prada llamó “la tiranía con máscara de legalidad”.

A menos que levantemos la guardia para evitar que la historia se repita, claro. Y ello supone, desde ahora, volver a izar la bandera de la resistencia cívica y ciudadana contra el retorno del fujimorismo que nos robó la dignidad. Y que, estoy seguro, de tornar las hordas fujimoristas, intentarán nuevamente secuestrar lo más importante y preciado que tenemos: nuestra libertad.

En este sentido, no estaría demás recordar. Recordar lo que realmente pasó, porque esa es una manera de prevenir males futuros; de alertar a los incautos; de vacunar a los distraídos, que, como vemos a pastos en las redes sociales, se quedan tan fascinados y tan pasmados ante el ‘cuentazo’ que se han tragado, que, como los niños cuando el mago se saca una paloma de la manga, ahora creen, sin un ápice de duda, que el fujimorismo con Keiko será mejor.

Pobres ilusos. No se han dado cuenta de que, si Keiko gana, tendrán luego la sensación de que un piano de cola les cayó encima.


Pedro Salinas (Lima, 1963) es periodista y escritor. Ha conducido y dirigido diversos programas de radio y TV. En 1994 obtuvo, con César Lévano, el Premio Nacional de Periodismo y Derechos Humanos. Es autor de un par de obras de ficción y de varios ensayos. Además de ser columnista de La República, también escribe en el semanario Hildebrandt en sus trece. Es autor del blog Lavozatidebida.lamula.pe y en Twitter es @chapatucombi. Conduce también un programa diario en radio Exitosa (95.5FM).

domingo, 1 de febrero de 2015

Cátedra Mariátegui N° 22

Cátedra Mariátegui. Lima, Año IV, No. 22, febrero – marzo 2015
Directora: Sara Beatriz Guardia. 

Presidente Honorario. Sandro Mariátegui Chiappe (1921-2013)

Comité Consultivo. Adám Anderle (Hungría); Michael Löwy (Francia); Pablo Macera (Perú); Roberto Fernández Retamar (Cuba); Edgar Montiel (Perú); Roland Forgues (Francia); Alberto Filippi (Italia); Wolfgang Fritz Haug (Alemania); Luis Lumbreras (Perú); Saúl Peña Kolenkautsky (Perú); Antonio Melis (Italia); Marco Martos (Perú); Humberto Mata (Venezuela); César Germaná (Perú); Osvaldo Fernández (Chile); Ernesto Yepes(Perú); Miguel Mazzeo (Argentina); Samuel Sosa (México); Lia Faria (Brasil); Arturo Corcuera (Perú); Manuel Dammert (Perú); Jaime Massardo (Chile); Waldir José Rampinelli (Brasil); Héctor Alimonda (Argentina); Paulo Cannabrava Filho (Brasil); Héctor Béjar (Perú); Mirla Alcibíades (Venezuela); Adelia Miglievich (Brasil); Edmundo Murrugarra (Perú); Thomas Ward (Estados Unidos); Mónica Bruckmann (Perú);  Philomena Gebran (Brasil); Silvana G. Ferreyra (Argentina); Rafael Ojeda (Perú); Viviana Gelado (Argentina);  Hugo Cabieses (Perú); Marlene Montes (Alemania); Elvis Humberto Poletto (Brasil); Pierina Ferretti (Chile); José Escobedo (Perú); Renata Bastos (Brasil); Wilma Derpich (Perú); Ricardo Marinho (Brasil); Franklin de Carvalho Oliveira Junior (Brasil).

viernes, 16 de enero de 2015

En defensa de la sátira


ALBERTO MANGUEL 17 ENE 2015 - 00:02 CET
Tomado de El País.

Ilustración de Eduardo Arroyo

Homero, Mahoma, Sócrates, Quevedo o Swift defendieron la risa ante la incongruencia. La sátira es parte de la literatura. Aunque a menudo cueste la censura, la prisión o la muerte


i el primer sonido pronunciado en el mundo fue (según san Juan) el verbo, el segundo debió haber sido una carcajada. Tan ridículo, tan arrogante, tan absurdo es el comportamiento humano, que el inteligente Dios de Juan debió haber estallado en risotadas al ver las estupideces de las que sus criaturas eran capaces. Homero dijo que el monte Olimpo resonaba con las carcajadas de los dioses, y el segundo salmo nos avisa que Dios se reirá en lo alto, burlándose de los necios. Platón, sin embargo, no juzgaba que la risa fuese cosa seria y rechazaba la noción de un dios (o un tirano) risueño. Aristóteles, por su parte, definió el sentido del humor como una reacción natural del ser humano ante el reconocimiento de una incongruencia. Siglos después, Mahoma alabó la risa y condenó la falta de humor: "Mantén siempre el corazón ligero, porque cuando el corazón se ensombrece el alma se ciega".

Desde siempre, o al menos desde los orígenes de la conciencia humana, nos hemos comportado de manera absurda y, al mismo tiempo, hemos reconocido ese absurdo, si no en nosotros mismos, al menos en nuestros congéneres. Sócrates arguyó que nos burlamos de quienes se sienten superiores a nosotros sin serlo y que el peligro está en deleitarnos en lo que es, al fin y al cabo, un vicio. Pero lo ridículo, como tantas otras calidades humanas, suele estar en el ojo ajeno. La conducta de Sócrates, que él mismo debió juzgar como seria e intachable, fue vista por ciertos de sus contemporáneos como risible. Aristófanes, por ejemplo, en Las nubes, se burló de la famosa técnica socrática con agudeza satírica y genio mordaz. Hablando de la escuela de Sócrates un personaje dice así: "Ahí habitan hombres que hacen creer con sus discursos que el cielo es un horno que nos rodea y que nosotros somos los carbones. Ellos enseñan, si se les paga, de qué manera pueden ganarse las buenas y las malas causas". "Si se les paga", "las buenas y las malas causas": toda la fuerza está en esas pocas palabras fatales, hábil y precisamente colocadas.

Aristófanes no fue el primero que supo burlarse de nuestras necias acciones y presuntuosas filosofías. Para señalar lo absurdo de confiar el poder a quienes lo explotan para su propio beneficio (como los directores del Fondo Monetario Internacional regulando las finanzas de los países a los cuales presta dinero), un mural egipcio de fines del segundo milenio antes de Cristo muestra a un gato encargado de cuidar a una bandada de gansos, explícita crítica de los gobiernos venales que el medievo cristiano retomaría en fábulas y poemas satíricos. Tan feroz pueden ser estas burlas que, según cuenta Plinio el Viejo, quienes eran objeto de las sátiras del poeta Hipognato de Éfeso en el siglo VI antes de Cristo, acababan colgándose de un árbol, demasiado avergonzados para seguir viviendo.

Sátira, esa forma crítica de la burla, fue nombrada por primera vez por Quintiliano para referirse a una forma particular de la métrica latina, pero el concepto se extendió rápidamente a cualquier tipo de texto que utilizase la ironía para criticar una situación o a un personaje, y hasta a una sociedad entera, como en Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift. Después de que Gulliver le cuenta al rey de Brobdingnag la historia del mundo europeo, el rey pronuncia este juicio inapelable: "La única conclusión a la que puedo llegar es que la mayoría de vuestros conciudadanos forman parte de la más perniciosa raza de infame alimaña que la naturaleza jamás permitió arrastrarse por la superficie de la tierra". La sátira puede ser intemporal: las palabras del rey se aplican también a nuestro miserable siglo. La sátira no se limita a la sátira: Doña Perfecta, de Galdós; Casa desolada, de Dickens; Guignol's Band, de Céline, pueden ser leídos como sátiras.

Obviamente, la sátira jalona todas las literaturas, orientales y occidentales, y son raros los autores que no la hayan practicado en algún momento de su obra. De Luciano a Rabelais y Erasmo, de Diderot a Voltaire y Grimmelshausen, de Pushkin a Mark Twain y Clarín, de Günter Grass a Doris Lessing y Joseph Heller, la sátira ha sido siempre la carcajada de la razón frente a la solemnidad de la locura. En castellano, baste recordar el tono irónico de Borges en sus ficciones swiftianas El informe de Brodie y Utopía de un hombre que está cansado. Durante la absurda guerra de las Malvinas, Borges publicó una carta abierta en la que denunciaba la suerte de jóvenes conscriptos enviados al frente por generales "que nunca oyeron silbar siquiera una bala". Cierto general ofendido le objetó que él era un general argentino y que él sí había oído silbar una bala en la batalla. Borges le respondió pidiendo disculpas por el error que había cometido. "Me he equivocado", dijo. "Hay un general argentino que alguna vez oyó silbar una bala".

No solo la literatura: todas las formas de creación artística han utilizado la sátira para sus propios fines. Los grabados de Goya, de Daumier, de Grosz son feroces denuncias de la insensata crueldad de sus contemporáneos. Las canciones populares, desde los goliardos de la Edad Media a Janis Joplin y Georges Brassens, se burlan sagazmente de la sociedad en la que vivimos. Y el cine, por supuesto, nos ofrece obras maestras del género satírico: El gran dictador, de Chaplin; Play Time, de Jacques Tati; Dr. Strangelove [¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú], de Kubrick; ¡Bienvenido, Mr Marshall!, de Berlanga, y tantos otros son ejemplos perfectos del arte de ofender con destreza artística.

Viñeta del palestino Naji al Alí, el dibujante que murió asesinado en Londres en 1987.
Porque suele ser justa, porque suele señalar faltas morales y pretensiones falaces, porque hiere, porque denuncia, la sátira suele provocar la furia de aquellos a quienes acusa. Y porque el objeto de la sátira es muchas veces un personaje autoritario y poderoso, la reacción es con frecuencia la censura, la prisión, la muerte del poeta. "No he de callar por más que con el dedo, / ya tocando la boca o ya la frente, / silencio avises o amenaces miedo", advierte el más célebre de los satíricos españoles, Francisco de Quevedo, a sus censores. Quevedo tuvo más fortuna que muchos de sus colegas, desde Ka'b bin al Ashraf, poeta contemporáneo de Mahoma, quien se burló en sus versos de la nueva religión y fue asesinado por seguidores del profeta, hasta los humoristas de Charlie Hebdo.

Pero sátira no es vituperio. El texto satírico que, si es eficaz, ofende, debe hacerlo no solo con justicia sino sutilmente. Para ser sátira, el impulso de burlarse de lo ridículo debe ser un impulso artístico. No he leído el nuevo libro de Michel Houllebecq, Soumission, que imagina el triunfo de un Gobierno islámico en Francia, pero si resulta ser un texto satírico que ofrece al lector un punto de vista valioso para entender el mundo en que vivimos, será, ante todo, memorable como novela. Las pintadas antiislámicas garabateadas sobre las paredes de las mezquitas no son literatura.

Sin embargo, más interesante, más curioso que este impulso de burlarse de la necedad ajena es la sensitividad desmesurada, la furia incontenible, el ultraje sentido ante una sátira por los detentores de una fe que se define como incólume. Tal indignación in loco parentis tiene algo de blasfemia. Suponer que la divinidad en la que creen estos fieles es tan sensiblera e insegura que le ofende una broma o una caricatura, que tiene un complejo de inferioridad tan fuerte que necesita la alabanza constante, que es incapaz de defenderse a sí misma y que, si insultada, debe ser vengada por guerreros armados, como si fuese una doncella deshonorada, es prueba de una colosal arrogancia. Mejor sería seguir el consejo de Winnie en Los días felices, de Beckett: "¿Qué mejor manera de ensalzar al Todopoderoso, que acompañando de risitas sus chistes, sobre todo los peores?".

Sin duda, el Señor del Universo podría, si quisiera, adoptar el estilo de los supuestos ofensores para contrarrestar la ofensa de una manera contundente y elegante. Cuando, en la pieza de Rostand, el vizconde de Valvert trata de insultar a Cyrano de Bergerac acusándolo de tener una nariz enorme, este le enseña, con la espada y la palabra, cómo se debe componer una sátira hábil, original y exquisita, pasando revista, en un largo catálogo en verso, a una multitud de estilos en los cuales el vizconde, si fuese más diestro, hubiese podido insultarlo mejor: dramático, amable, truculento, tierno, curioso, pedante, y así sucesivamente hasta darle a su ofensor la estocada final. Esta técnica, de desarmar al agresor mejorando su técnica (es decir, humillándolo al demostrar su poca habilidad satírica), es pocas veces utilizada por los grandes y poderosos, quienes prefieren responder al insulto percibido con la cárcel, el exilio o la guillotina. Esa reacción siempre resulta en lo contrario de lo que el ofendido quiere: la supuesta ofensa es ratificada y el ofensor es ensalzado.

Hay excepciones. Entre las muchas historias acerca del califa Harun al Rashid, narradas en las Mil y una noches y en los libros de Stevenson, hay una que justifica los apodos de El Justo y El Sabio que sus súbditos le concedieron. El califa tenía la costumbre de vestirse de mercader y pasearse por las callejuelas de Bagdad para ver con sus propios ojos cómo vivía su gente y qué decían de su gobierno. Una tarde, en medio de una plaza, vio a una multitud reunida en torno a un hombre que contaba cuentos según la antiquísima tradición oriental. El califa se puso a escuchar y, asombrado, oyó que el narrador contaba la historia de Harun al Rashid, en la cual el califa era pintado como un personaje libidinoso y borracho que después de una noche de orgía se extraviaba en los jardines de su propio palacio y acababa tumbado de bruces en un estanque. Después de acabados la risa y el aplauso, el califa felicitó al cuentista. "Tu historia es muy buena pero desgraciadamente incorrecta. No fueron 20 doncellas que Harun al Rashid conquistó, sino 100, y no fueron 100 jarras de vino que bebió aquella noche, sino 200. Sé lo que te digo, porque estuve presente en la fiesta. Yo soy Harun al Rashid". Ante la mirada aterrada del hombre, el califa estalló en carcajadas, le dio un bolso de monedas de oro y le pidió que la próxima vez que contase la historia se asegurase de que los detalles fuesen exactos.


Citas selectas


Aristóteles Museo del Prado.



Aristóteles (1449ª) Poética. Sobre la comedia
La comedia es, como hemos dicho, la imitación de personas de calidad moral o síquica inferior, no en toda clase de vicios, sino de aquellos que caen bajo el dominio de lo risible, que es una parte solo de lo vicioso. En efecto, lo risible es un defecto y una fealdad sin dolor ni daño; así por ejemplo, la máscara cómica es fea y deforme, pero sin expresión de dolor.






Imagen del film dirigido por Jean Jacques Annaud.
Umberto Eco, El nombre de la rosa, (novela).
Diálogo entre William de Baskerville y el reverendo Jorge de Burgos (invidente) sobre la Comedia, libro perdido de Aristóteles, del cual existía un ejemplar en la Biblioteca de la Abadía benecditina, resguardado y oculto por el bibliotecario invidente.

William: Pero ¿por qué temes tanto a este discurso sobre la risa? No eliminas la risa eliminando este libro.

Jorge: No, sin duda. La risa es la debilidad, la corrupción, la insipidez de nuestra carne. Es la distracción del campesino, la licencia del borracho. (…)
La risa libera al aldeano del miedo al diablo, porque en la fiesta de los tontos también el diablo parece pobre y tonto, y, por tanto, controlable. Pero este libro (La Comedia de Aristóteles) podría enseñar que liberarse del miedo al diablo es un acto de sabiduría. Cuando ríe, mientras el vino gorgotea en su garganta, el aldeano se siente amo, porque ha invertido las relaciones de dominación: pero este libro podría enseñar a los doctos los artificios ingeniosos, y a partir de entonces ilustres, con los que legitimar esa inversión. Entonces se transformaría en operación del intelecto aquello que en el gesto impensado del aldeano aún, y afortunadamente, es operación del vientre. Que la risa sea propia del hombre es signo de nuestra limitación como pecadores. ¡Pero cuántas mentes corruptas como la tuya extraerían de este libro la conclusión extrema, según la cual la risa sería el fin del hombre! La risa distrae, por algunos instantes, al aldeano del miedo. Pero la ley se impone a través del miedo, cuyo verdadero nombre es temor de Dios. Y este libro podría saltar la chispa luciferina que encendería un nuevo incendio en todo el mundo; y la risa sería el nuevo arte, ignorado incluso por Prometeo, capaz de aniquilar el miedo. Al aldeano que ríe, mientras, no le importa morir, pero después, concluida su licencia, la liturgia vuelve a imponerle, según el designio divino, el miedo a la muerte. Y de este libro podría surgir la nueva y destructiva aspiración a destruir a la muerte a través de la emancipación del miedo.

Felipe Guamán Poma de Ayala, Primer Nueva Crónica y Buen Gobierno [372]
Nuestro cronista nativo es considerado el primer caricaturista del Perú. Se burla de la desmedida codicia hispana por oro y plata. Dibuja un supuesto diálogo entre Pedro de Candía y el Inka Wayna Qhapaq en el Cuzco.

Pregunta por señas el Inka a Candía que es lo que comía. “Responde el aludido en lengua de español y por señas que le apuntaba que comía oro y plata”,
- Dice: “Este oro comemos”.
Sorprendido Wayna Qhapaq le muestra un recipiente con polvo de oro:
-Kay quritachu mikhunki [¿Es éste el oro que comes?].

En el Tawantinsuyu, oro y plata no tienen valor alguno, se utilizaba para usos rituales y ceremoniales, pero la codicia del extraño por metales que consideran de mucho valor en Occidente muestra el exceso del vicio. La “comida” no son los productos trabajados en la tierra o en la ganadería de camélidos. ¿Qué clase se digestión puede haber después de consumir tales metales? La ironía es obvia.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Hagamos que los maestros sean estrellas


JORGE FAMILIAR 27 DIC 2014 - 00:00 CET

Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

Archivado en: http://elpais.com/elpais/2014/12/26/opinion/1419625181_014853.html


La calidad de la educación es crucial para impulsar el crecimiento de América Latina y mantener las conquistas sociales.


ara América Latina, el 2014 no fue tan positivo como imaginábamos. Esperábamos que un país latinoamericano ganase la Copa del Mundo, trayendo nuevamente el trofeo a las Américas. En un tono más serio, también esperábamos que el crecimiento económico de la región mantuviese un ritmo constante aunque más lento. Sin embargo, de acuerdo con nuestros últimos pronósticos, la región apenas podrá crecer un 1% este año. Teniendo en cuenta el crecimiento poblacional, esto significa que el ingreso per cápita promedio de los latinoamericanos no avanzó en los últimos 12 meses.

El crecimiento no llegará fácilmente. Una expansión alimentada por las materias primas, como la que experimentó América del Sur en la última década, difícilmente vuelva a repetirse, dada la menor demanda mundial por sus productos, en particular desde China. Por si esto fuera poco, el costo de financiar el desarrollo probablemente aumente en los años próximos, a medida que la política monetaria de los Estados Unidos cambia de orientación. Las históricas conquistas sociales logradas por la región en los últimos 10 años corren peligro. América Latina deberá depender de sí misma si quiere regresar el camino de crecimiento con equidad que hizo posibles estas conquistas.

El desafío aumentará la presión sobre las arcas públicas. Por lo tanto, se le conferirá una gran importancia a aquellas políticas que logren impulsar el crecimiento manteniendo el foco sobre los pobres. Y cuando hablamos de inversiones públicas que logren ambos objetivos, muy pocas de ellas tienen el alcance de la educación. Por un lado, un país con mejor capital humano puede volverse más productivo y crecer más rápido. Por otro, una población mejor educada puede encontrar mejores oportunidades de vida y romper con el ciclo de pobreza, que muchas veces se perpetúa por generaciones.

En una región donde el acceso a la educación hasta el nivel secundario es casi universal, el desafío central es la calidad. Y para elevar la calidad, es fundamental lo que ocurre en el aula, o más concretamente, las habilidades de los encargados de enseñar.

 Sin embargo, todas las semanas —debido al ausentismo docente, baja cualificación y nivel salarial, así como escaso liderazgo escolar— los alumnos de las escuelas públicas de América Latina y el Caribe pierden el equivalente a un día completo de clases. Esta es una de las conclusiones más importantes del innovador informe del Banco Mundial, Grandes docentes: cómo mejorar el aprendizaje de los alumnos en América Latina y el Caribe.

 Otra de las conclusiones que llaman la atención es que aquellos individuos que ingresan a la carrera docente en América Latina tienen un nivel académico menor que el promedio general de los alumnos que cursan educación superior. En Singapur y Finlandia, los docentes provienen del tercio superior de estudiantes. Y esto me lleva a los maestros-estrellas.

América Latina es conocida por sus grandes estrellas de clase mundial, sean escritores, ídolos de fútbol o artistas. Shakira por ejemplo es admirada por su música y talento, y también por sus años de dedicación a mejorar las vidas de los niños pobres en América Latina. No hay duda de que la cantante y compositora colombiana merece toda la atención y los elogios que recibe, pero la región podría beneficiarse de tener docentes que sean la mitad de admirados que las estrellas de la música.

 Más fácil de decir que de hacer, dirán muchos. Pero no imposible. Por sobre todas las cosas, requiere de una enorme dosis de voluntad política.

 En la década de 1970, por ejemplo, Finlandia elevó el nivel requerido para la contratación de docentes. Esa fue la piedra fundamental de su estrategia de reforma educativa. Finlandia solía tener un mercado laboral educativo muy similar al de América Latina, con muchas instituciones de capacitación docente de calidad variable que producían un número excesivo de egresados. A lo largo de varias décadas, el país logró un número mucho menor de instituciones de alta calidad producen la cantidad necesaria de docentes talentosos, de los cuales todos encuentran trabajo y disfrutan de un elevado prestigio social (así como salarios competitivos).

Existe un consenso cada vez mayor de que el camino hacia el crecimiento a largo plazo de las economías latinoamericanas debe forjarse en base a la productividad. Esto significa principalmente invertir en industrias más intensivas en conocimiento, que inserten a la región de una manera más competitiva en las cadenas de valor globales, para generar un mayor crecimiento apoyándose en las nuevas tecnologías y en mejores prácticas gerenciales.

Esta transformación requerirá de una fuerza laboral capacitada; y la calidad de la educación debe mejorar rápido. Para evitar el riesgo de ampliar la brecha de ingreso en el proceso de tornarnos más productivos, la calidad de la educación no puede limitarse a unos pocos afortunados.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Tzvetan Todorov: “La resistencia es fundamental en democracia”

El filósofo y escritor sitúa el punto de inflexión en Europa en la caída del Muro de Berlín.

BERNA GONZÁLES HARBOUR.
Tomado de: El País, Madrid 15 DIC 2014 - 00:00 CET

El filósofo e historiador Tzvetan Todorov,
 en Madrid. / 
KIKE PARA
Todorov se atrevió en 2003 a hacer inventario de valores, una lista de buenos deseos que Europa ha intentado exportar al mundo con igual brío que los coches, las hortalizas o la tecnología de alta velocidad. Y no es que inventara nada, todo ello estaba más o menos escrito en nuestras cartas de derechos, en nuestras constituciones: la libertad individual, la racionalidad, el laicismo. La justicia. Parecía obvio. Hoy, sin embargo, Tzvetan Todorov (Sofía, 1939) ve alejarse los valores como ese punto en el horizonte que parecía asequible y que tras alguna curva inesperada se vuelve de nuevo lejano.
“Cuando decimos valor, no quiere decir que todos lo respeten, es más un ideal que una realidad, un horizonte al que nos dirigimos”, asegura Todorov en Madrid. “Pero en este momento, esos valores están amenazados”.
El filósofo búlgaro nacionalizado francés, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2008 y una de las voces más influyentes del continente, sitúa el punto de inflexión, esa curva en la que todo se desvaneció, no en la crisis que estalla en 2008, sino en la caída del muro de Berlín y en la ruptura a partir de ahí del equilibrio entre las dos fuerzas que deben convivir en una democracia: el individuo y la coda.
Pregunta. ¿Sigue vigente su inventario de valores? ¿La libertad del individuo, por ejemplo?
Respuesta. Nuestra democracia liberal ha dejado que la economía no dependa de ningún poder, que se dirija solo por las leyes de mercado, sin restricción a la acción de los individuos y por ello la comunidad sufre. La economía se ha hecho independiente e insumisa a todo poder político, y la libertad que adquieren los más poderosos se ha convertido en falta de libertad para los menos poderosos. El bien común ya no está defendido, ni protegido, ni exigido al nivel mínimo indispensable para la comunidad. Y el zorro libre en el gallinero quita libertad a las gallinas.
P. El individuo hoy por tanto es más débil. ¿Qué libertad le queda entonces?
R. Paradójicamente es más débil, sí, porque los más poderosos tienen más, pero son un puñado, mientras la población se empobrece y la desigualdad se ha disparado. Y los individuos pobres no son libres. Cuando no puedes encontrar medios para tratar tu enfermedad, cuando no puedes vivir en la casa que tenías porque ya no la puedes pagar, ya no eres libre. La libertad no la puedes ejercer si no tienes poder y entonces se convierte solo en una palabra escrita en un papel.
P. Y, sin embargo, la igualdad es un valor fundacional de nuestras democracias. ¿Necesitamos un nuevo contrato social?
R. Si no se puede cumplir, un contrato social no es gran cosa. La idea de igualdad sigue presente en la base de nuestras legislaciones, pero no siempre es respetada. Tu voto vale igual que el mío y la nivelación no ha sido el objetivo de la democracia, pero sí ofrecer el mismo punto de partida a todos como iguales ante la ley, el dinero no compra la ley. Y esto no se respeta. Mire lo que acaban de aprobar los legisladores de Estados Unidos: han multiplicado por diez el dinero que pueden gastar en campaña. Quienes no tengan dinero no gozarán de la libertad suplementaria de gastar de los que lo tienen. Ese peligro de excesiva libertad de unos pocos es el que impide la igualdad de todos.
P. Cuando los derechos se convierten entonces en una realidad formal. ¿Qué nos queda?
R. Nos queda protestar, acudir a la justicia. No hay que cambiar los principios, porque ya están inscritos, pero hemos visto que hay muchos medios para esquivarlos y es necesario que el poder político no capitule ante la potencia de esos individuos que se saltan el contrato social a su favor. La idea de resistencia me parece fundamental en la vida democrática. Hay que ser vigilante, la prensa tiene que jugar un papel cada vez más importante denunciando las transgresiones de los partidos, hace falta que la gente pueda intervenir, pero sé que eso requiere ser suficientemente vigilante, valiente y activo.
P. Habla de la gente. ¿El poder no debe cambiar? ¿Qué podemos esperar de unos poderes muy locales frente a una realidad globalizada?
R. Hay que reforzar las instancias europeas porque la economía está globalizada. Un país como España o Francia no pueden hacer fuerza, apenas podrán tocar la superficie. Pero la Unión Europea es el mayor mercado del mundo, con 500 millones de ciudadanos activos y también consumidores y con gran tradición de ese equilibrio entre la defensa del bien común y la libertad individual. Si hacemos vivir esa tradición europea, si permitimos órganos más eficaces y activos de la Unión, podremos afrontar la evasión fiscal, los paraísos fiscales y también decisiones clave como el suministro de energía.
P. ¿Confía en su liderazgo? ¿En unos dirigentes capaces por ejemplo de ofrecer la impunidad fiscal para atraerlos a su territorio, como Juncker en Luxemburgo?
R. Si no confiamos en ellos deben ser responsabilizados. Igual que el Parlamento les ha elegido, debe poder destituirlo.
P. Usted definió en 2008 a los países occidentales como "países del miedo" frente a los países del apetito, del resentimiento o de la indecisión. ¿No somos víctimas de ello?
R. Los estragos del miedo han sido inmensos, lo acabamos de ver en el informe del Senado de Estados Unidos sobre las torturas de la CIA o en el caso Snowden, que muestra cómo Estados Unidos pincha el teléfono de Angela Merkel como si ella pudiera formar parte de las amenazas. La idea de que podemos legalizar la tortura es un shock para quien cree en el valor de la democracia y los europeos lo han aceptado de forma sumisa. Las revelaciones de Snowden son muy inquietantes por el principio que se encuentra detrás, el principio de un Estado casi totalitario que colecta toda la información posible sobre sus ciudadanos y por el que países totalitarios como la URSS o Alemania del Este se servían del KGB o la Stasi. Ese sistema de informes anónimos que utilizaban hoy es arcaico porque gracias a la tecnología es más fácil colectarlo, pero todo ello nos deja en una quimera las libertades individuales.
P. ¿Qué Europa quedará tras la crisis?
R. No sé si la crisis va a terminar, sabemos que las economías no obedecen a movimientos racionales, hay movimientos de pasión o locura que desafían todos los pronósticos, tal vez desaparecerá en 2015 o tal vez nunca, tal vez nos quedemos ahí durante una década.

Todorov ha dedicado una vida a analizar todo esto en ensayos aún vigentes como El nuevo desorden mundial (2003), El miedo a los bárbaros (2008) o Los enemigos íntimos de la democracia (2012) pero ahora se centra en otra forma de acercarse al pensamiento. La pintura de la ilustración (Galaxia Gutenberg) bucea en el arte en busca de ideas. Tal vez ahí encuentre las soluciones que el presente, por el momento, no le ofrece.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Tom Zuidema: "Tiempo y espacio en el Imperio Inca, sus ritos y mitos" / BNP



nserto la conferencia dictada por el Dr. Tom Zuidema: “Tiempo y espacio en el Imperio Inca, sus ritos y mitos” realizada en la sede de la Biblioteca Nacional del Perú. La introducción que realiza Ramón Mujica, -Director de la misma y organizador de la conferencia-, muestra nuevos criterios que se introducen en los estudios andinos, indica cuanto han cambiado los actuales enfoques sobre el desarrollo cultural del pasado Inka. La renovación del aparato crítico sobre las crónicas y los cronistas permite filtrar y poner al descubierto las invenciones que muchos de ellos habían insertado en sus manuscritos como si fueran parte del universo Inka, ello hace necesario incorporar los estudios etnolingüísticos y las reconstrucciones de los significados originales que se utilizaron en el Tawantinsuyu. 

En esta Conferencia Tom Zuidema, estudioso del pasado Inka, nos ofrece sus puntos de vista que resume lo que ya había comunicado en sus textos: El sistema de ceques del Cuzco. La organización social de la capital de los incas (Lima, 1995); Reyes y guerreros. Ensayos de cultura andina (Lima, 1989) y últimamente, El calendario Inca. Tiempo y espacio en la organización ritual del Cuzco. La idea del pasado (Lima, 2010). En ellas apertura nuevas perspectivas sobre la comprensión del yachay de los hamut’aq sobre la organización social y las actividades productivas calendáricas y el manejo de precisos conocimientos astronómicos que servían para determinar fechas e iniciar determinadas actividades por cada killa (mes) en todo el Tawantinsuyu.

Nuestros lectores no dejarán de sorprenderse por la calidad en tratamiento temático que realiza nuestro apreciado antropólogo holandés, que permite comprender con mayor claridad el pensamiento y la sabiduría en la organización social Inka.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Edgar Montiel: La influencia de Garcilaso en el pensamiento europeo




Edgar Montiel estudioso de la obra del Inca Garcilaso de la Vega habla, en esta entrevista, sobre la influencia que tuvo Garcilaso en el pensamiento de los siglos XVI, XVII y XVIII. Señala que sus obras eran leídas ampliamente en Europa y tuvieron una notoria influencia en diversas corrientes ideológicas, en particular en la construcción del concepto de Derecho Natural, en las propuestas de los utopistas sociales, y en las ideas de los movimientos ilustrados. En Europa sus grandes lectores eran John Locke, Bacon, Montesquieu, Voltaire, Diderot, Francoise de Grafigny, Marmontel, entre otros. Edgar Montiel refiere que en siglo XVIII, Garcilaso se pone de moda a raíz de la publicación de la edición francesa de los Comentarios Reales (1744), publicada con el título Historia de los Incas, cuyo editor anónimo, de claro perfil enciclopedista, modifica la estructura misma del texto original e incluye anotaciones a pie de página firmadas por naturalistas conocidos, en particular aquellos que viajaron al Ecuador y Perú para medir la latitud ecuatorial. Según Montiel, la influencia de Garcilaso es excepcional, especialmente en una lectoría ávida de reforma, de modernización, de nuevos modelos. Lo que más les impacta es la organización colectivista de la sociedad, la organización decimal, el control de la natalidad. “Los lectores europeos del siglo XVIII tienen otra lectura de Garcilaso. Ven su alteridad, ven la diferencia y saben la utilidad que les pueda dar. No es que Garcilaso haya escrito una utopía. Los que lo leyeron en la edición de 1744 lo asumieron como carácter vanguardista”, explica.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Entrevista a Edgar Montiel



dgar Montiel habla sobre su último libro “Pensar un mundo durable para todos” que recoge las ponencias, debate y trabajos presentados en Quetzal- Guatemala el 15 de noviembre de 2012 en el marco del Congreso Centroamericano de Filosofía, por el Día Mundial de la Filosofía. En la entrevista, Montiel se refiere, entre otras cosas, al debate realizado entre él y el filósofo Enrique Dussel a propósito del libro “El pensamiento filosófico latinoamericano, del Caribe y “latino” (1300-2000) presentado en este congreso. Al respecto Montiel afirma que este libro abrió pistas de trabajo para un renovado ejercicio filosófico en la región, ya que arranca el año 1300 y no el fatídico 1492. En Filosofía siempre se comenzaba el siglo XVI para adelante como si fuera implícito que esta disciplina llegó en los barcos del Conquistador. Edgar Montiel también comenta sobre la dimensión geopolítica de las culturas, a la que alude en otro de sus libros “El Poder de la Cultura”.


TEXTO ÍNTEGRO DE LA ENTREVISTA

VM: Buenos días, tenemos a nuestro maestro, colega y amigo Edgar Montiel representante de la UNESCO, va a desarrollar los temas a propósito del último libro que acaba de publicar Pensar un mundo durable para todos” que es las actas del congreso centroamericano de filosofía realizado en la ciudad de Guatemala el año 2002. Edgar Cuéntanos, explícanos la importancia de este evento filosófico en Centroamérica.

EM: Bueno, yo concluí mis actividades profesionales en la UNESCO a fines del año pasado y ahora guardo actividades de asesoría y consejería con la organización, pero cuando uno es de UNESCO se involucra con su espíritu y nunca deja de serlo, de modo que te agradezco mucho esta mención al congreso Centro Americano de filosofía que es una actividad que organizamos en el 2012 cuando Guatemala fue declarado sede del día mundial de la filosofía, y fue declarado sede porque ese año Guatemala iba a celebrar y conmemorar la renovación de era, es decir el nuevo Baktún, de acuerdo al calendario maya, los tiempos se
renuevan cada 5,125 años, entonces es una medida impresionante, entonces con ocasión de esta renovación del tiempo de acuerdo a uno de los primeros calendarios que hubo en el mundo que es el calendario maya, entonces la UNESCO designó Guatemala como capital mundial de la filosofía. ¿Por qué? Porque de esa manera quería señalar, subrayar que en esta época de globalización, de cambios, de circulación de la ideas de norte a sur, del este al oeste, las tradiciones de pensamiento tienen que dialogar, no pueden vivir de espaldas, ¿no es cierto? tienen que dialogar entre ellas porque todas las novedades que trae la globalización entre ellas como que emerja un país como China, un país de tradición milenaria, (…) con 5,000 años de civilización, la India también con tradiciones sapienciales, y luego continentes como el africano acá también hay una tradición de sabiduría y una tradición sapiencial, la suggest africana como se le ha llamado y luego el continente americano, que las personas acostumbran cuando hablan de filosofía, a tratar de 1492 para acá, sin pensar en el pasado, el largo pasado americano de la humanización de este continente desde hace 70,000 años y que ha generado ideas, planteamientos, que ha generado saberes, habilidades, que ha domesticado plantas, que ha adquirido técnicas de ingeniería de riego, de construcción, de injertos, que ha domesticado animales y que tiene también una visión del tiempo, del espacio, de la naturaleza, entonces esa era la significación y, en el Congreso que se hizo en Guatemala, pues fue muy grato ver que participaron cerca de 600 congresistas venidos esencialmente de América Latina, la
mayor parte centroamericanos, pero también era una manera de dignificar el pensamiento de Centroamérica y poner en el primer plano el pensamiento, las tradiciones, ideas que  tiene América en su conjunto, esa es, digamos, la importancia. Tal vez uno de los temas que más salió a relucir fue como incorporar esta tradición de conocimientos, este pensamiento antiguo americano y este pensamiento americano de esta época dentro de los programas, las currículas universitarias, llama la atención que en algunos países no haya por ejemplo licenciaturas en filosofía latinoamericana o maestrías en filosofía latinoamericana (…) y que se ejerza un pensamiento sobre eso, entonces esa fue una las principales conclusiones de como pensar nuestra región, nuestros propios desafíos, esto fue parte, digamos del resultado de este debate en el 2012.

VM: Bien en el libro que acabas de publicar (Pensar un mundo durable para todos) hay importantes ponencias, sobre de Edgard Morín, Enrique Dussel y otros  pensadores muy importantes de Latino América y el mundo, pero mi atención se centró en la disertación conjunta que tuviste con Enrique Dussel, a propósito del libro de Dussel “El pensamiento filosófico latinoamericano del Caribe y Latino y la fecha que él pone es 1300 al año 2000, es decir, antes de la presencia hispana en nuestro continente, mi pregunta es: ¿Puede afirmarse con certeza la existencia de filosofías fuera del canon occidental? Y si es así ¿Es factible reconstruir toda la reflexión autóctona en nuestro continente?

EM: Mira el libro “El pensamiento filosófico latinoamericano” que coordinó Enrique Dussel, presenté y debatí con él en Guatemala es un esfuerzo valioso, hay casi 200 autores que participaron, hay 1,400 páginas, pero las primeras 300 páginas están dedicadas a una reflexión sobre el pasado americano, un pasado que no comienza en 1300 sino comienza mucho más atrás, pero en términos digamos de analogía con la filosofía occidental no sé si podríamos llamar así, el libro comienza de 1300 hasta el 2000, generalmente cuando uno habla de filosofía le dicen, haber ¿y qué autores? Y claro te piden nombre y apellido, fecha de
nacimiento, y claro el lector contemporáneo piensa en términos modernos, la figura del autor nace hacia el 1600, todavía en 1500, 1400 tú publicabas algo y no se reconocía una autoría como derecho, reconocido al mundo que el propio Inka Garcilaso nunca cobró derechos de autor, que es uno de los nuestros y sus libros de 1598 y tal que fueron distribuidos, más bien de su bolsillo financió sus libros, (…) entonces para evitar ese hándicap, Dussel incorpora dos pensadores de antes de la conquista, con los cuales hay datos ciertos, publicaciones y uno de ellos es el poeta filósofo y arquitecto Nezahualcoyotl, entonces León Portilla ha hecho trabajos sobre este hombre, entonces han encontrado dos pensadores americanos de antes de la conquista para mostrar, para dar un signo de que en este continente no se necesitó que desembarcaran de los barcos del conquistador trayendo la filosofía y el saber, sino que esta civilización tenía tradiciones de pensamiento y pues se discute eso pues se discute en las primeras 300 páginas en el continente tuvo una aventura vital, una aventura humana y una aventura civilizatoria para poder salir adelante tuvieron que posesionarse, generar las primeras comunidades, estamos hablando 40,000 años atrás, 35,000; hacia el año 30,000 ya había comunidades organizadas, tal vez proto-estados, (…) primeras ideas de lo que era una nación, un pueblo, una colectividad, una “pueblada” dicen algunos antropólogos (…) pero con eso también nacen nociones de urbanismo, el manejo de las aguas,  del riego, de la agricultura, digamos que fue la primera cultura  que se practicó, la agricultura porque había que comer y entonces el hecho entonces de recolectar ya no era suficiente, sino que había que sembrar, entonces todas esas innovaciones  de la agricultura, también del trabajo con los metales, de la arquitectura, del tendido de carreteras, de puentes en que descollaron los andinos con el Qhapaq ñam que construyeron 70,000 kilómetros de carreteras digamos afirmadas (…) tan así que cuando [Pedro] Cieza [de León] en su libro sobre el Perú dice en su informe al Rey que las carreteras del Qhapaq ñam les permitió ir de Quito al Cuzco en más o menos 10 días y dice “al lado de estas rutas, las rutas que van de Madrid a Roma parecen un juego de niños”, para mostrar lo portentoso, entonces esos elementos civilizatorios de vida, de infraestructura, de dominar la naturaleza (…) para poder vivir de ella, para sobrevivir, de organización social (…) todo eso son formas civilizatorias que implican un pensamiento complejo, que implican un razonamiento, una manera de hacerse preguntas para poder responderse, entonces este libro es como una especie de antesala de toda esta reflexión que no comienza en el 1,300 y va mucho más atrás.

VM: Pero, a mí me llamó la atención en tu libro anterior: El poder de la cultura, que tú hablas de una visión del lugar de América en la geopolítica de las culturas, has fundado este término “geopolítica de las culturas”, lo que yo te pregunto es: ¿Cómo el saber sapiencial que se originaron en nuestros pueblos ancestrales puede participar dentro, se puede incluir dentro de esa visión estratégica geopolítica?, ¿la cultura ancestral encaja dentro de esta visión?

EM: Mira, tu pregunta, te agradezco que la menciones, porque veo que hay un uso extensivo de la palabra geopolítica de las culturas. Veo que hay una corriente intelectual que habla del poscolonialismo, la actual tendencia poscolonial también lo está utilizando ahora, yo comencé a trabajar muy joven en la UNESCO, incluso estaba estudiando en la Sorbona yo iba a las reuniones por ejemplo de los historiadores africanos que estaban haciendo una historia de África, con Leboeuf, y entonces escuchaba las discusiones y muy pronto me di cuenta esa dimensión geopolítica que tenían las culturas, es más, el movimiento anticolonial de los años 50, 60 de la descolonización de Vietnam, la descolonización de Argelia, que son los años 60, ósea todos esos movimientos anticoloniales tienen un fuerte componente
cultural, se habla con orgullo de lo que esa colectividad produce y es una levadura para la revolución, para la independencia, como lo fue para nosotros dos siglos atrás, por eso todos los independentistas era garcilasistas; [Simón] Bolívar, [José de] San Martín, [Bernardo] O’higgins, [Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús] Belgrano, bueno, entonces leyendo, digamos haciendo la genealogía del movimiento anticolonial de los años 50, 60 y luego 70 con las colonias portuguesas de Angola, Mozambique, que ya fueron el 74, entonces que quedó clarito este tema de la geopolítica de las culturas, entonces lo trabajé recuerdo en la UNAM en los años 80, a propósito del poder de la cultura cuando estaba en el equipo de Leopoldo Zea, y creo que esta reflexión se ha visto confirmada en la medida que se puede constatar de eso que llamamos las Américas, América Latina, un nombre todavía provisional por lo de “latina”,  ha generado a lo largo de su historia, -viendo todo este pasado que hablábamos hace un momento, y luego todo este período de conquista que hubo-, pero con todo eso, esta capacidad de asimilación, esta capacidad de contra-conquista que ha tenido este continente ha hecho que haya producido expresiones culturales de una gran vitalidad, de una gran creatividad, de alguna manera nosotros hemos prefigurado en el siglo XVI lo que es el siglo XXI, porque en ese siglo se dio un gran movimiento migratorio, se ha dado esta globalización, es cuando se redondea el mundo y se  genera el concepto de humanidad, nosotros hemos sido coautores del  concepto de humanidad cuando aparece América se rehacen los mapas, se rehace la historia natural y dice hay que clasificar todas esas plantas, todas estas personas, nacen disciplinas como la antropología, la etnología etcétera, entonces nosotros generamos modernidad y participamos de todo ese cambio, entonces todo eso configura una geopolítica de las culturas, en el sentido que nosotros en el mapa de las civilizaciones tenemos un perfil muy propio y por eso producimos una gran literatura, una gran música, artes plásticas, tradiciones de pensamiento, tradiciones históricas, ósea que hay una masa crítica, hay tradiciones antiguas que se han fundido con las tradiciones modernas y de la conquista, y, entonces hay que ver ese pasado, por eso me parece bien que recuperemos ese pasado y también veamos esa parte proyectiva, entonces a eso se remite el tema de la geopolítica de las culturas, nosotros somos una región pujante y ahora mismo vemos en el contexto internacional por ejemplo hay dos países que están participando en el grupo de los 20, de los países más influyentes es Argentina, Brasil y México, y Brasil participa en el grupo de las potencias emergentes en el BRICS, ósea que hay una dimensión ahí geopolítica, esencialmente fundada sobre bases culturales, creo en otra cosa decía Samuel Huntington en su famoso libro sobre el Choque de civilizaciones cuando decía que los latinoamericanos son una potencia cultural y lo decía hasta con temor porque decía los latinos, los hispanos en la lengua como utilizan en Estados Unidos están haciendo una reconquista demográfica, ya son como 60 millones, es una primera minoría en los Estados Unidos, pero su cultura es muy pegajosa, bailan, tienen una cultura de la convivialidad, se reúnen todos los domingos, las familias se juntan, es una cultura que a la gente le agrada, entonces él veía eso como un riesgo, las gringas buscan que su novio sea un latino, que sepa bailar, que de vueltas, que cuente chistes, que cocine, entonces  todo eso forma parte de  nuestra sopa genética, nuestra cultura y entonces con esta cultura, con esta literatura, con este pensamiento, con esta gran pintura, con esta gran música entonces nos presentamos al diálogo de las culturas y no tenemos que tener ningún complejo, al contrario tenemos esa presencia en el plano mundial.

VM: Bueno, para terminar, este jueves 20 de noviembre se celebra el día mundial de la filosofía. ¿Cuál es tu mensaje a los jóvenes filósofos y a quienes participan en esta actividad?

EM: Mira yo creo que el Día Mundial de la Filosofía fue adoptada por la UNESCO ya hace una quincena de años, una docena de años más bien diría, porque no es tanto para promover o propagandizar las grandes figuras de la filosofía reconocidas como Aristóteles, Platón, Sócrates, toda esa tradición helénica, la idea es que al conmemorar este día recordemos lo importante que es pensar, todo ciudadano necesita tener sus 20 minutos de filósofo cada día, porque le están hablando en términos abstractos, cuando a alguien uno le dicen el recalentamiento climático, dice ¿pero de qué me están hablando? Cómo yo incorporo digamos este concepto en mi cabeza y va haber un Congreso Mundial en Lima sobre esto, eso es un concepto abstracto que recoge, como todo concepto, una realidad  de que en mundo hay grandes desequilibrios hay colapsos que se están produciendo en las estructuras de la naturaleza, del ambiente, de las aguas de las energías y está generando una tendencia al recalentamiento, un grado más de recalentamiento hace que se faciliten las pandemias bacterianas, por ejemplo, entonces eso es un concepto; si uno le dice a un ciudadano: “hay que defender la democracia”, pero la democracia es otro concepto, claro en boca de los filósofos suena natural, pero es un concepto que los pueblos tienen el sentido de la representación. Si uno ve la libertad es otro concepto; si uno habla del consumo responsable, ¿qué significa “consumo responsable”? porque como construimos cada uno consume como quiere, puede ser que haya un consumo irresponsable, todos esos son conceptos; derechos humanos, no se puede decir “deme 3 kilos de derechos humanos” es un concepto, porque derechos humanos porque es un valor universal, porque alguien que atenta contra la integridad física de una persona contra sus derechos puede ser juzgado en cualquier tribunal en el mundo, donde se agarre al causante en Pekín, en Madrid, en Londres o en Lima hay que [juzgarlo] ósea ya el que atenta contra derechos humanos no puede escapar a ese fuero planetario, porque éste es un derecho universal, pero todos esos son conceptos filosóficos y que la población los tiene que incorporar, entonces yo creo que esta es una invitación para las nuevas generaciones de que ante una alienación masiva, ante por ejemplo, hasta esta alienación que se está produciendo por ejemplo con el futbol, hay jóvenes que ven futbol todos los días de la semana y están en los [vídeo] juegos eso se llama el “videotismo”, esa frase que acuñó [Giovanni] Sartori, el videotismo cerca del idiotismo eso es una alienación, entonces esos jóvenes que son sedentarios, que no se mueven y están con estos juegos o que consumen todo tipo de alimentos que son malsanos, o que tienen comportamientos infraternos o intolerantes o que se matan por un gol y que atacan a otros grupos, entonces todo eso son temas de la filosofía, son temas para pensar y el mandato de la UNESCO es que este Día recuerde a las nuevas generaciones, a los padres, y a las escuelas la necesidad de la filosofía. Yo creo que en el caso del Perú había que reforzar por ejemplo que el curso de filosofía en las  escuelas esté presente, para pensar todos esos temas del pasado americano, los desafíos. Ahora la filosofía se aplica en todo, y si este procedimiento de como pensar es útil para la empresa, para la producción, para la economía, para el derecho, para la vida cotidiana, entonces ese es digamos el sentido y esa es en ese sentido, pues, yo invito a los jóvenes a que cultiven la lectura crítica, que vean las películas, sus comportamientos colectivos de una manera analítica y crítica y que puedan tener sus propias ambiciones, sus propios proyectos, todo eso también tiene su tema de la filosofía.

VM: Bueno Edgar te agradezco la entrevista y a Virginia Vílchez, Directora de Libros peruanos, que esta entrevista nos dice mucho del trabajo que vienes desarrollando a nivel del Perú y a nivel internacional.

EM: Bueno, también decirles que el libro se presenta el día 28 de noviembre el día viernes a las 7 de la noche y que lo vamos a presentar junto con Víctor [Mazzi] para rehacer en público y con personas que quieran debatir con nosotros sobre este libro, estará también el jefe nacional de la RENIEC que es un filósofo de la tecnología y José Luis Ayala y Miguel Polo que es profesor en San Marcos de modo que vamos a animar un debate sobre estos temas tan contemporáneos.

VM: Ok. Edgar muchísimas gracias.