domingo, 13 de abril de 2014

Heidegger privado

Martíin Heidegger, señalado con una x, en un acto de propaganda nazi en noviembre de 1933. /ULLSTEIN BILD

Los cuadernos que el filósofo escribió durante sus años en el partido nazi ven la luz entre polémica

LUIS FERNANDO MORENO CLAROS

Tomado de El País.

res nuevos tomos pertenecientes a la monumental edición de las obras completas de Martin Heidegger (1889-1976), aparecidos en marzo en Alemania, han puesto de actualidad la personalidad y la obra del polémico autor de Ser y tiempo, “protagonista supremo de la filosofía del siglo XX” para muchos, “filósofo nazi” a secas y embaucador para otros. Dichos volúmenes constituyen las primeras entregas de los denominados “cuadernos negros”, las libretas de tapas de hule negro que Heidegger utilizaba para tomar anotaciones relacionadas con su pensar. Comenzó a usar este tipo de cuadernos en 1931 y continuó sirviéndose de ellos hasta poco antes de su muerte. Por voluntad suya, los cuadernos negros solo debían publicarse como colofón de sus obras completas. Custodiados en el Archivo de Marbach, nadie podría leerlos hasta entonces. El hijo no biológico de Heidegger, Hermann, dueño del legado de su padre, mantuvo un celoso silencio sobre el misterio de su contenido; pero también insinuó que, entre pensamientos muy valiosos para interpretar la obra de Heidegger, los cuadernos contenían “respuestas” que aclararían su implicación y ruptura con el nacionalsocialismo. Aparte de esto, ¿revelarían algo más hasta ahora escondido? Y una pregunta candente: ¿era Heidegger antisemita? De ahí que los estudiosos del filósofo y no solo ellos esperasen con expectación la aparición de estos volúmenes. ¿Colmarán tantas expectativas?

Estos tres cuidados tomos contienen la minuciosa transcripción de 14 cuadernos negros titulados ‘Reflexiones’. Hasta los 34 conservados, aún quedan por publicar 20 cuadernos más con títulos como ‘Anotaciones’, ‘Señales’ o ‘Nocturno’, entre otros; saldrán en 6 tomos más que completarán los 102 planeados para culminar la ingente “obra completa” de Heidegger.
Las más de mil seiscientas reflexiones heideggerianas, numeradas en su mayoría, que ahora ven la luz por primera vez, datan del periodo comprendido entre 1931 y 1941; una década maldita para los alemanes y poco halagüeña para Heidegger. Hitler sube al poder en 1933; este mismo año, “el filósofo del ser”, el “rey secreto del pensamiento” —así denominaban al profesor Heidegger sus alumnos— es nombrado rector de la Universidad de Friburgo. En 1939 estalla la II Guerra Mundial y, de fondo, la humillación de los judíos, premonitoria de su exterminio.

De manera sorprendente para muchos de sus conocidos que no veían en él a un “nazi”, Heidegger comulgó con los nuevos ostentadores del poder en Alemania; no se reveló ni olfateó el peligro, sino todo lo contrario. Mientras que el filósofo Jaspers, amigo de Heidegger, y tantos jóvenes “heideggerianos” seguidores de sus seminarios —Karl Löwith, Hans Jonas, Günther Anders, Herbert Marcuse Hannah Arendt— quedaron anonadados por aquel revés político, el nuevo rector se pavoneaba aquí y allá luciendo el águila alemana en la solapa; o posaba para la foto oficial de la Universidad con bigotillo chaplinesco-hitleriano, gesto adusto de führer y ojos de iluminado. En conversación con Jaspers, al expresar éste que Hitler no era un hombre de cultura y que bien poco podía esperarse de él, Heidegger le contestó: “Eso no importa, solo mire usted sus hermosas manos”. El “filósofo del comenzar” se emocionó con Hitler, creyó que su advenimiento simbolizaba el inicio de una nueva era que encaminaría a los alemanes a la verdad y al orgullo de su existir.

Heidegger se emocionó con Hitler,
creyó que simbolizaba una nueva
era que llevaría a los alemanes
a la verdad y al orgullo.
Heidegger, ampuloso y vacío en su gravedad política, actuó como un pequeño dictador durante el año que ofició de rector: dio un vuelco a la universidad. Creyéndose un nuevo Heráclito, un filósofo fundador y único, llamó a los estudiantes a pensarlo todo de nuevo, a “decidirse” por establecer sabiduría y cultura como valores absolutos a los que debían consagrarse con fanatismo. Los demás profesores y las autoridades nacionalsocialistas no compartían tan temerario afán de renovación y aislaron a Heidegger. Sus anhelos de führer universitario, acaso hasta de nazi iluso, chocaban con la verdad de lo que acontecía por doquier, lo cual no tardó en advertir, tal y como lo confió a sus cuadernos negros. En verdad el triunfo era del partidismo y la burda cultura que imponían los vencedores —una “cultura” de corte “popular”—; triunfaban el “ruido” y la “propaganda” (“arte de la mentira”) —anotó—. La Universidad se hallaba tomada por estudiantes en uniforme de las SA; había que medir las palabras en aquella institución transformada en “escuela técnica”. En suma, Heidegger se desilusionó.

El 28 de abril de 1934 apuntó: “Mi cargo puesto a disposición, ya no es posible una responsabilidad. ¡Que vivan la mediocridad y el ruido!”. Heidegger se enfadó con los nazis, aunque en privado. De pronto vio que el gran peligro que acechaba a la Universidad y por extensión a Alemania lo constituía “esa mediocridad y esa nivelación que dominan sobre todas las cosas”. Le resultaba insoportable que “maestros de escuela asilvestrados, técnicos en paro y pequeñoburgueses acomplejados se erijan en guardianes del pueblo”. En otras anotaciones posteriores —crípticas, como todas las suyas— se interrogaba sobre la valentía del preguntar, tan cara a su filosofía: “¿Por qué falta ahora en el mundo la disposición a saber que no tenemos la verdad y que debemos preguntar de nuevo?”. En la época que vive, anota de nuevo, las ciencias del espíritu se ven sometidas a “una visión política del mundo”, la medicina se convierte en “técnica biologicista”, el derecho es “superfluo” y la teología “carece de sentido”.

Tras el fracaso del rectorado, apartado de la política (“la realpolitik, una prostituta”), Heidegger siguió con sus clases y seminarios. En 1936 inició sus lecciones sobre Nietzsche y comenzó a interpretar la poesía de Hölderlin. En los cuadernos negros de 1938 y 1939 ambos autores están omnipresentes; el filósofo veía en ellos a los portadores de “verdades” que los alemanes no entienden. Incomprendidos y solitarios, se sentía afín a sus destinos: Alemania, “pueblo de pensadores y poetas”, no sabe como “pueblo” apreciar a sus pensadores y poetas. Entretanto, estalla la guerra. Heidegger, recluido en su cabaña alpina de Todtnauberg, se concentró en sus especulaciones sobre el “ser-ahí” o Dasein inmerso en los entes y ayuno del “Ser”. En sus notas jamás vemos un yo personal que exprese sentimientos; Heidegger se muestra frío y dramático, sin un ápice de humor; solo abstracción y torsión de las ideas salían de su pluma.

Algunas entradas consignadas en 1941, de eco antisemita, han levantado ampollas en la prensa internacional. Heidegger, quien jamás se pronunció sobre el Holocausto, rechazaba las teorías raciales tachándolas de “mero biologicismo”, pero también escribió que “… los judíos, dado su acentuado don calculador, viven desde hace mucho según el principio racial; de ahí que ahora se opongan con tanto ahínco a su aplicación”. Otras reflexiones sostienen que “judaísmo”, “bolchevismo”, “nacionalsocialismo” y “americanismo” son estructuras supranacionales que forman parte del ilimitado poder de una “maquinación” universal —“Machenschaft”—, a la que solo mueven “intereses” que han causado la guerra mundial. La guerra es la consumación de “la técnica”; su último acto será “la explosión en pedazos de la tierra y la desaparición de la humanidad”. Tal desenlace no sería una “desgracia”, escribe el filósofo, “porque el Ser quedaría limpio de sus profundas deformidades causadas por la supremacía de los entes”. En otra anotación, Heidegger sentencia: “Al hombre espiritual activo solo le quedan hoy dos posibilidades: estar en el puente de mando de un dragaminas o volver el barco del más extremo preguntar hacia la tormenta del Ser”. Él optó por lo segundo.

Al final de la guerra, en 1945, a Heidegger lo enrolan en las milicias populares para la defensa de Friburgo, pero el Reich capituló antes de que pudiera trabar combate; su lucha particular sobrevino después. Tachado de nazi, los aliados le prohibieron dar clases. Lo que más disgustó a la comisión que juzgó su adhesión al nacionalsocialismo fue la ausencia de arrepentimiento por parte del afamado profesor. Se mostró distante, mudo. Cuando de nuevo le llegó la fama, en vez de decir algo contundente sobre su pasado o sobre los crímenes nazis, siguió guardando silencio. Hannah Arendt exculpó su mutismo destacando su falta de carácter y su cobardía. Pero ¿de verdad había algo sustancial detrás de semejante callar? ¿Podía un filósofo tan abstracto dar respuestas claras? (“Toda pregunta, un placer; toda respuesta, un displacer”, poetizó). Se necesitará un estudio profundo de estos cuadernos negros para determinar si las reflexiones que contienen aportan luz en las tinieblas heideggerianas. Para empezar, una sentencia luminosa del propio Heidegger: “El errar es el regalo más escondido de la verdad”.

Martin Heidegger. Gesamtausgabe (obras completas). Tomo 94: Überlegungen II-VI (reflexiones). (“Schwarze Hefte”, 1931-1938) (cuadernos negros). 536 páginas. 58 euros./ Tomo 95: Überlegungen VII-XI. (“Schwarze Hefte”, 1938-1939). 456 páginas. 48 euros. / Tomo 96: Überlegungen XII-XV. (“Schwarze Hefte”, 1939-1941). Edición de Peter Trawny. Vittorio Klostermann. Frankfurt am Main, 2014. 286 páginas. 37 euros.

lunes, 7 de abril de 2014

Tundra la mañana, Zumarán.

DEL ARENAL LAMBAYEQUE  A  CAMPOS  ELISEOS



Escribe: Roque Ramírez Cueva





ace algunos años llegó, a nuestras manos, el manuscrito de un libro de poemas llamado por su autor Tundra la mañana. A solicitud mía fue que su creador me los cedió con el propósito de comentar dichos versos. El resultado de mi lectura no se publicó en el diario capitalino donde entonces colaboraba por la extensión de la nota, mi amigo y paisano Hernán Flores con toda su bonhomía y carisma de editor del suplemento cultural Cara & Sello no podía cederme dos páginas, ya tenía asignada una.

 En un breve lapso de tiempo cambiaron al amigo editor. Hoy algunos lustros después en memoria de algunos amigos enteros –los números de mi mano-  a quienes extravié su compañía virtual y cierta, rescato, para las páginas virtuales y los ojos certeros del lector, tal otear del conjunto poético de uno de ellos, no sin antes dar a conocer los caminos y las huellas del poeta.

Jorge Zumarán nacido en la ciudad de Chiclayo, norte peruano, hoy radica en Francia desde el año 1973, año de terror desde aquel septiembre fascista en que se vieron obligados a inmolarse los mejores hijos del pueblo chileno, y motivo por el cual nuestro poeta tuvo que salir de la patria de Víctor Jara, donde viajó por coordinaciones estudiantiles. Allá en parís estudia y se gradúa de economista en La Sorbona, para costearse los estudios se obligó a trabajar de obrero en las minas de sal de Suiza.

Acá en Perú, antes de Chile, había ingresado a la Universidad Nacional de Ingeniería, centro de estudios en el cual se involucró en los círculos literarios, ganando en 1968 el primer premio en los Juegos Florales “Edgardo Tello” organizados por el CEIME-UNI, con el conjunto de versos “Poemas de la tierra y de sus hombres”. En este mismo certamen, con otro poemario “Guerra del estío”, obtuvo mención honrosa. Ambos trabajos galardonados, junto con otros poemas, fueron reunidos y publicados bajo el título de Fantasmas y resurrecciones, en 1973.

Esta poesía era el resultado de la vibración pasional propia de los años juveniles y que la trabajó en la línea e influjos de lo mejor de la poesía hispanoamericana de los años 20 y 30, en la ruta realista y formal de Miguel Hernández, Pablo Neruda y, obviamente Vallejo. Lecturas obligadas en el escozor de los patios universitarios de la década 60, de los cuales saldrían las promociones poéticas de los años 70. El camino de Zumarán es similar al común de los jóvenes promocionales de aquel entonces, unos continuaron con la experiencia de los poetas de la generación del 50, y la mayoría se inclinó por la nueva veta de la poesía conversacional refractada desde las costas anglosajonas. Contados fueron los escritores que se interesaron por la surgente literatura proletaria.

Esta poesía  primera la armó conjugando el verso irónico,  romántico (a lo Olmedo),  cinético (Neruda) y didáctico (Bretch) en pos de cantos requeridos por modernas epopeyas que, por cierto, ni las guerrillas de ese momento hicieron posible. Leamos, los siguientes fragmentos de Fantasmas y resurrecciones: “Grité ¡vivan los pobres! / Y el grito comenzó a girar con el viento / se fue a las cordilleras, también a las ciudades, /se incrustó en mil gargantas / se paseó entre millones / y volvió enardecido.”

Y luego, estos: “Desnuda tu cuerpo / desnúdalo arrojando lo más lejos posible / la ropa que lo cubre, / no hay ojo milenario / que no descubra desde el fondo de mi pupila / las crestas de bambú. / El desierto nos devora. / Ábrete a la noche y a las arenas.”  O  estos: “Aquel día estaba vertical / y dijo / mirando a su familia: / los quiero tanto, tanto”. Se aprecia, entonces, el andar de una experimentación que le abrirá la trocha de la decantación de esas huellas foráneas que lo impulsaron hacia el desbroce de las propias.

Conjugación que incorporó también los aires de la canción y/o poesía popular, cuyos compases sonaron  en valles lambayecanos a ritmo de pie de tierra, coplas y décimas zañeras, leamos: “En las tierras / norteñas / crece la caña/ crece la caña. / Y en los brazos del labriego / crece la furia / crece la furia. / Y con la caña / y con la furia / vienen los años de las hogueras.” Los poemas de Fantasmas y resurrecciones, por cierto, se enlazan con el vaso comunicante de un aliento alto y romántico en la semántica de estos versos primeros.

Bien, vayamos al libro, cometido de la nota, cuando éste llegó a mis manos estaba inédito, hoy, quizá ya no lo sea, lo cual me alegra. Tundra la mañana, es una construcción que llama nuestra atención por efecto de una paciente y celosa tarea formal que se cimenta en el diseño vertebral de su arquitectura. Sus versos activan, al leerlos, las sensibles armonías sonoras en las que están estructurados. Compuestos desde la impronta de la poesía castellana a la que se le adosa una fluidez madura del ritmo coloquial.

De esa manera, la amalgama de lo tradicional y lo moderno, propio de la poética de esas décadas últimas del siglo XX, estructura el lirismo de Zumarán. Tundra la mañana muestra elementos peculiares, en su naturaleza poética, los mismos que se aprecian en el uso de objetos regionales cómo el desierto, paisaje de dunas que, entre uno y otro poema, nos sugiere connotaciones encontradas: la indolencia provinciana, el extrañamiento de la patria y todas las orfandades que conlleva, desolación absoluta (sin lares ni gente íntimos, y sin la vitalidad de su raigambre).

Otro, es el agua inmensa y desolada en alta mar, escurridiza en las mezquinas sequías, bullangera y benigna en sus diluviales avenidas, es decir aguas movidas, ámbitos en cuyos intertextos la digresión de los griegos nos aflora asuntos comunes y totales. Camuflado dentro del agua está inmerso el elemento esencial sobre el que se explaya la voz poética, el tiempo. Tiempo destructor y constructor del todo y la nada. Término último que nos lleva a preguntarnos, ¿qué es el hombre ante la inmensidad insondable del tiempo? Tiempo tan certero como un espejismo. Por último, no hay agua ni tiempo sin su energía espacial, el movimiento. Creador, éste, de los creadores primigenios. Que no son otra cosa que facedores o hacedores  primeros, trabajo y mente indivisos.

En otras palabras, estos cuerpos temáticos en lo externo e interno nos ofrecen la visión universal en que discurre la voz, alter ego, del poeta. Sus digresiones parten de un yo pensante oculto hacia un colectivo involucrado con el amplio espacio contextual en que se convive: el tránsito dialéctico del hombre en la historia, en especial del hombre involucrado en el trabajo.

Ahora, el agua, poema 3, es también un componente físico, no parcial sino celular del cuerpo amado, del cuerpo amante, mejor dicho del cuerpo extasiado, ebrio de ternura que galopa a plenitud por los meandros profundos del eros y que se mezcla con su natural complemento, los otros brazos, ramas prolongadas que se funden en uno, desentendiéndose de las cosas imprescindibles del entorno mientras la propuesta del amar fluye. Todo ello en la descripción cinética y frenética de una voz poética densa en imágenes y metáforas, con puntuales comparaciones y epítetos.

La armazón de sus poemas se cimenta en una cadencia similar a la de los tonderos (de los tonos del canto se pasa a la frase oral sin perder unidad sonora, y luego la réplica del canto). En los poemas esos tiempos se fragmentan mediante subtítulos que no eluden su condición de verso, o usando números y títulos que nos llevan desde la primera unidad significante a otra autónoma y a otra sin diluir el discurso total del poema. Sin, desde luego, intención alguna de aproximarse a la segmentación estructuralista. Mas, es cierto que tal cadencia cumple la función del distanciamiento propia del drama épico de Brecht.

Y para no empezar, cerramos, diciendo que la intencionalidad última de nuestro poeta Jorge Zumarán es deliberar acerca de un tema ineludible a quienes se vieron obligados a partir a la soledad del exilio, el tópico es la presencia fantasmal o la ausencia cierta de la nación, no cualquiera, la de ellos. Ausencia y presencia que como punzada hieren no sólo por desencantos padecidos –que no se abandonan ni alivian en el exilio sin riesgo de amputar su raigambre- sino que, y el poeta Zúmaran lo sabe, tal carencia vital de su geografía humana y natural les ha arrebatado algo, se sienten incompletos e inciertos ellos, los exiliados.

Tundra la mañana, muy diversa en su conjunto, trae también un poema en francés que por ser analfabeto, del idioma, no comentamos; y una prosa poética que encandila por sus aciertos de solidez temática y fuerza lírica. De esta manera, Jorge, de pronto como en reversa empezó a retornarse desde los Campos Eliseos a los arenales de Lambayeque, surgidos, nunca olvidarlo, en nuestro lato Perú.

Olvidaba mencionar que Jorge Zumarán, en sus tiempos de poeta joven, aparte de los círculos literarios de la UNI (Universidad de Ingeniería), llevando sus poemas  de Fantasmas y resurrecciones antes de publicarlos, conoce y empieza a frecuentar al poeta Víctor Mazzi Trujillo, junto con él a otros miembros del Grupo Intelectual Primero de Mayo, entre ellos a Eduardo Ibarra y Julio Carmona. No obstante, en sus viajes de retorno a Lima, no dejó de visitar Chosica, portando el preciado obsequio de libros sobre poesía proletaria en Francés, Paroles de Jacques Prévert fue uno de tantos, me testimonian que los infaltables amigos dieron una mano con la traducción. Tiempo después, en los oscuros 80, don Víctor me presentó a Jorge y lo leí.

A continuación presentamos dos de sus poemas incluidos en Tundra la mañana, ambos, poema 1 y 3 (fragmento), están incluidos en el subtítulo “La sombra del agua”:

La sombra del agua

1
El dolor es una forma de existencia
que tiene cuatro estrellas cardinales
la reflexión del tiempo sobrevive
a todo dolor
a toda dicha.
El tiempo es el agua en movimiento
generaciones sucesivas beben del mismo río
la reflexión del tiempo sobrevive
a toda generación  a toda espera.
La reflexión del tiempo
es decir su imagen en el agua
es un juego de vueltas incesantes
que sólo los ahogados reconocen.
La reflexión del tiempo estalla en los cristales
hace milagros en las cabelleras
siembra y destruye monumentos
el tiempo es reflexión y es nada.
La materia desenvuelve su proyecto asombroso
pero sin el tiempo sólo el terror persiste
como un caracol gigante que se extiende
el tiempo es el constructor más hábil.
La lucha contra el tiempo es una imagen
una ilusión del alba
los amantes se bañan desnudos en la playa
y pierden para siempre el placer de la aurora.
El tiempo es leal como una traición
está siempre en el momento preciso
lo que fue polvo ahora es espejismo
y el espejismo se posa detrás de las arenas.
El tiempo y el movimiento son dos abismos paralelos
que se lanzan terribles miradas sin futuro
el uno y el otro desenvuelven la materia
y la materia pare con dolor ajeno.
La reflexión del tiempo en un espejo
es el viaje infinito
La reflexión del movimiento en las aguas oscuras del océano
es  movimiento más movimiento.
La unidad del tiempo y del movimiento nos devuelve
a nuestra condición de creadores.
(16-2-82)

 3

La sombra del agua
acumulada en tus párpados
señalando al oriente
deshojando a los árboles

La sombra del agua
su forma indecisa
la bendición de tu boca
tu contacto inaudito

la placidez de los días
que se hunden en un lago
que hacen olas breves
cantos incomprensibles

la sombra del agua
la sombra de tu boca
la ansiedad de tus labios
tu cuerpo murmurando
la oscuridad de los túneles
los caminos de noche
las sombras rojo-oscuras
de tus manos temblando
aferradas al viento
galopando en las nubes
cascos desesperados
insectos ahogándose
atravesando el hielo capa frágil diamante

la plenitud de tus ojos
la plenitud de tu aliento
los cuerpos se desnudan
la hiedra repta y sube
inmóvil como un águila
el silencio es el único
movimiento de tus ojos
que son turbios y oscuros
de azul ebrio profundo
renaciendo del agua
del cansancio a la lucha

no hagas caso del aire
que en la noche te abrasa
de las rojas gargantas
de las piedras cerradas
atraviesa este campo
estas altas colinas
el granito que cae
la llama que se eleva

toca el basalto ardiente
que brota de la tierra
mezclándose a las sombras
a la sombra del agua que amenaza en tus ojos
que se mezcla conmigo
que conmigo se ahoga
en tus brazos de verdes
exhuberantes plantas

el declinar del día
el declinar del árbol
las piedras inclinadas
bajo tu austero paso
bajo tu breve paso
que nunca deja huellas
visibles en mis manos
que pasea en mi cuerpo
la ebriedad del cansancio
la exaltación sagrada
del trópico en verano /…/
tu voz rompe la aurora
mezcla colores líquidos
y todo es una hoguera
voraz devoradora /…/

domingo, 23 de marzo de 2014

¿TIENE USTED PETRÓLEO?


Detrás de las noticias que diferentes “medios de comunicación” propalan sobre lo que ocurre en Venezuela resultan versiones parciales, antojadizas, tendenciosas y sobre todo interesadas en introducir en la opinión pública mundial la versión que poderosas transnacionales quieren que veamos. Lo que pasa en Venezuela sólo puede entenderse por intereses económicos sobre su fuente de riqueza: el petróleo.

Aquí una versión de Mark Weisbrot, periodista británico del diario The Guardian, quien relata con objetividad lo que viene sucediendo en este país latinoamericano, a diferencia de la mayoría de diarios y cadenas de televisión, Weisbrot nos ofrece su testimonio de los hechos que vienen ocurriendo, desvela un orquestado plan financiado y urdido por una potencia económica para desestabilizar al gobierno venezolano y apropiarse de su riqueza económica. Si en Chile el preludio a un golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende, fue justamente marchas de cacerolas encabezada por la burguesía antidemocrática, que proclamaba “escases de alimentos”, en Venezuela se viene aplicando el mismo esquema. A la avalancha de noticias tendenciosas de los “masters of the information”  he preferido colgar esta opinión que merece ser leída.

La verdad sobre Venezuela: una revuelta de los ricos, no una 'campaña de terror'

Mark Weisbrot
theguardian.com, Jueves 20 de marzo 2014 14.35 GMT

http://www.theguardian.com/commentisfree/2014/mar/20/venezuela-revolt-truth-not-terror-campaign

La retórica de John Kerry está divorciada de la realidad sobre el terreno, donde la vida continúa - incluso en las barricadas

Una manifestante venezolana posa para una fotografia
en la Plaza Altamira en Caracas. Fotografía Jorge Silva. Reuters.

Imágenes forjan la realidad, la concesión de un poder de la televisión e incluso fotografías fijas pueden zambullirse profundamente en la conciencia de la gente sin que ellos lo sepan. Pensé que yo también era inmune a las representaciones repetitivas de Venezuela como un Estado fallido en medio de una rebelión popular. Pero yo no estaba preparado para lo que vi en Caracas este mes: poco de la vida cotidiana parecía estar afectada por las protestas, la normalidad se impuso en la gran mayoría de la ciudad. Yo, también, había sido engañado por las imágenes mediáticas

Los medios de comunicación más importantes han ya se ha informado de que los pobres de Venezuela no se han unido a las protestas de la oposición de derecha, pero eso es un eufemismo: no se trata sólo de los pobres que están en abstinencia - en Caracas, que es casi todo el mundo con excepción de unas pocas áreas ricas como Altamira, donde pequeños grupos de manifestantes participan en batallas nocturnas con las fuerzas de seguridad, tirando piedras y bombas incendiarias y corriendo por los gases lacrimógenos.

A pie desde el barrio de clase trabajadora de Sabana Grande al centro de la ciudad, no había ninguna señal de que Venezuela está en las garras de una "crisis" que requiere la intervención de la Organización de los Estados Americanos (OEA), no importa lo que John Kerry le diga. El metro también funcionó muy bien, aunque no pude bajar en la estación de Altamira, donde los rebeldes habían establecido su base de operaciones hasta su desalojo esta semana.

Conseguí mi primer vistazo de las barricadas en Los Palos Grandes, una zona de altos ingresos, donde los manifestantes tienen el apoyo popular, y los vecinos van a gritarle a cualquiera que trate de quitar las barricadas - lo cual es algo arriesgado tratar (al menos cuatro personas han sido aparentemente asesinado a tiros por hacerlo). Pero incluso aquí, en las barricadas, la vida era más o menos normal, salvo por algún congestionamiento. El fin de semana, el Parque del Este estaba lleno de familias y corredores sudando en el calor de 90 grados Fahrenheit - antes de que Chávez, que había que pagar para entrar, y los residentes de aquí, me dijeron, se sintieron decepcionados cuando los menos favorecidos a -donde se les permitió entrar gratis. En el local todavía se amontonan en la noche.

Los miembros de la Guardia Nacional Bolivariana custodian las calles
de Altamira, en el municipio Chacao de Caracas.
 Fotografía: Miguel Gutiérrez / EPA.
Travel ofrece poco más que una revisión de la realidad, por supuesto, y visité Caracas principalmente para recopilar datos sobre la economía. Pero me fui escéptico de la narración, informó el diario en los medios de comunicación, que el aumento de la escasez de alimentos básicos y bienes de consumo son una motivación seria para las protestas. Las personas que están más molestos por esas carencias son, por supuesto, los pobres y las clases trabajadoras. Pero los residentes de Los Palos Grandes y Altamira, donde vi las protestas reales que suceden -que tienen los funcionarios para hacer cola para lo que necesitan, y tienen la renta y el espacio de almacenamiento para acumular algún inventario.

Estas personas no están haciendo daño -que están haciendo muy bien. Su ingreso ha crecido a un ritmo saludable desde que el gobierno Chávez obtuvo el control de la industria petrolera hace una década. Incluso conseguir un folleto caro del gobierno: cualquier persona con una tarjeta de crédito (que excluye a los pobres, y millones de personas que trabajan) tiene derecho a $ 3,000 por año a un tipo de cambio subsidiado. A continuación, puede vender los dólares para 6 veces más de lo que pagaron en lo que equivale a un subsidio anual de miles de millones de dólares para los privilegiados - sin embargo, son ellos los que se suministra la base y las tropas de la rebelión.

La naturaleza de clase de esta lucha ha sido siempre cruda e ineludible, ahora más que nunca. Al pasar por la multitud que se presentó a los 05 de marzo ceremonias para conmemorar el aniversario de la muerte de Chávez, era un mar de obreros venezolanos, decenas de miles de ellos. No había ropa cara o $ 300 zapatos. ¡Qué contraste con las masas descontentas de Los Palos Grandes, con $ 40.000 jeeps Cherokee con el lema del momento: SOS VENEZUELA.

Cuando se trata de Venezuela, John Kerry sabe de qué lado de la guerra de clases que está encendido. La semana pasada, justo cuando me iba de la ciudad, el Secretario de Estado de EE.UU. se duplicó en la lluvia de la retórica contra el gobierno, acusando el presidente Nicolás Maduro de librar una "campaña de terror contra su propio pueblo". Kerry también amenazó a invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA contra Venezuela, así como las sanciones de aplicación.

Blandiendo la Carta Democrática contra Venezuela es un poco como amenazar Vladimir Putin con una votación auspiciada por la ONU sobre la secesión de Crimea. Quizá Kerry no se dio cuenta, pero sólo unos pocos días antes de que sus amenazas, la OEA tomó una resolución que Washington dirige contra Venezuela y la convirtió de dentro a fuera, declarando "del organismo regional de solidaridad "con el gobierno de Maduro. 29 países la aprobaron, sólo con los gobiernos derechistas de Panamá y Canadá ponerse del lado de los EE.UU. en contra de ella.

El artículo 21 de la OEA Carta Democrática se aplica a la "ruptura inconstitucional del orden democrático en un Estado miembro" (como el 2009 golpe militar en Honduras que Washington ayudó a legitimar, o el golpe militar de 2002 en Venezuela, con la ayuda aún más por los EE.UU. gobierno). Dada su reciente voto, la OEA sería más probable para invocar la Carta Democrática contra el gobierno de EE.UU. para sus asesinatos con aviones no tripulados de ciudadanos estadounidenses sin juicio, de lo que sería para hacerlo en contra de Venezuela.

Los manifestantes sostienen carteles de cartón que muestran las imágenes
de los muertos durante las protestas contra el gobierno dentro de la
Plaza Altamira en Caracas.
 Fotografía: Marco Antonio Bello / Demotix / Corbis.
Retórica "campaña de terror" de Kerry es igualmente divorciada de la realidad, y previsiblemente provocó una respuesta equivalente del ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, quien llamó a Kerry de "asesino".  Aquí está la verdad sobre los cargos de Kerry: desde que comenzaron las protestas en Venezuela, parece que más personas han muerto a manos de los manifestantes de las fuerzas de seguridad. De acuerdo con las muertes reportadas por CEPR en el último mes, además de los que murieron por tratar de eliminar "las barricadas, a las siete, aparentemente han sido asesinadas por los manifestantes de barreras - incluyendo un motociclista decapitado por un cable se extendía a través de la carretera - y 5 Agentes de la Guardia Nacional han sido asesinados.

En cuanto a la violencia de la policía, al menos tres personas que parecen haber sido asesinado por la Guardia Nacional o de otras fuerzas de seguridad - incluyendo dos manifestantes y un activista progubernamental. Algunas personas culpan al gobierno por un período adicional de tres homicidios cometidos por civiles armados, en un país con un promedio de más de 65 homicidios por día, es muy posible que estas personas actuaron por su cuenta.

Un total de 21 miembros de las fuerzas de seguridad están bajo arresto por supuestos abusos, entre ellos algunos de los asesinatos. Esta no es una "campaña de terror".

Al mismo tiempo, es difícil encontrar una grave denuncia de la violencia de la oposición de los principales líderes de la oposición. Datos de sondeo encuentra que las protestas sean profundamente impopular en Venezuela, a pesar de que hacen mucho mejor en el extranjero cuando se promueven como "protestas pacíficas" por la gente como Kerry. Los datos también sugieren que la mayoría de los venezolanos ver estos disturbios como lo que son: un intento de eliminar al gobierno elegido democráticamente.

Las políticas internas de la postura de Kerry son bastante simples. Por un lado, usted tiene la derecha cubano-americana de Florida vestíbulo y sus aliados neoconservadores gritando por derrocamiento. A la izquierda de la extrema derecha no es, bueno, nada. Este de la Casa Blanca se preocupa muy poco de América Latina, y no hay consecuencias electorales para hacer la mayor parte de los gobiernos en el hemisferio más disgustado con Washington.

Quizás Kerry cree que la economía venezolana va a colapsar y que traerá algunos de los no ricos venezolanos a las calles en contra del gobierno. Pero la situación económica se estabiliza en realidad - la inflación mensual se redujo en febrero, y el dólar en el mercado negro ha caído fuertemente en las noticias que el gobierno está introduciendo un nuevo tipo de cambio basado en el mercado. Bonos soberanos venezolanos regresaron 11,5% del 11 de febrero (el día antes de las protestas comenzaron al 13 de marzo), los mayores rendimientos en el índice de bonos emergentes mercado del dólar Bloomberg. La escasez es muy probable que la facilidad en las próximas semanas y meses.

Por supuesto, eso es exactamente el problema principal de la oposición: la próxima elección es una-y-uno-mitad año de distancia, y en ese momento, lo más probable es que las penurias económicas y la inflación que por lo que han aumentado en los últimos 15 meses hayan disminuido. La oposición entonces probablemente perderá las elecciones parlamentarias, ya que han perdido todas las elecciones en los últimos 15 años. Pero su estrategia insurreccional actual no está ayudando a su propia causa: parece haber dividido a la oposición y unido a los chavistas.

El único lugar donde la oposición parece estar obteniendo un amplio apoyo es Washington.




jueves, 20 de marzo de 2014

MARÍA LUISA RIVARA DE TUESTA


s difícil escribir cuando te sorprende la noticia que una persona muy apreciada, dedicada a la filosofía, ha fallecido. Que su ausencia deja tras sí una brillante obra, la que marca un derrotero en el ejercicio reflexivo para nuevas generaciones, en un país donde se concibe aún que el género femenino debe ser relegado a tareas domésticas.

Conocí a María Luisa Rivara de Tuesta en un Congreso de Filosofía hace muchos años y nuestra primera conversación giró en torno al pensamiento y la reflexión Inka, conversación que se prolongó por muchos años. Me sorprendió el manejo profundo de las fuentes manuscritas coloniales sobre el Perú y su erudición sobre el jesuita Joseph de Acosta. Había publicado en la década del 70 un texto que estudiaba el pensamiento del jesuita y siempre acotaba lo que Acosta decía sobre el conocimiento logrado por los sabios andinos, los hamut’aq: “nos hacen grandes ventajas”.

La cercanía con sus pensamientos y acercamientos al estudio del pensamiento peruano hizo frecuente las visitas y encuentros para conversar sobre los avances de fuentes sobre el pensamiento Inka. Una tarde fría mientras conversábamos sobre las fuentes que denotaban pensamientos originales de los hamut’aq me recomendó leer como fuente, la edición de Laureano Robles: Filosofía iberoamericana en la época del encuentro (Madrid, Trota). En mi perplejidad me alcanzó el ejemplar y me dio un plazo para devolvérselo. Así era María Luisa cuando se trataba de ahondar la investigación sobre el pensamiento peruano no escatimaba en proveer las fuentes y alentar la postura personal.

Siempre me decía que mejor hubiera estudiado Filosofía en San Marcos –estudié Educación con especialización en filosofía- y frecuentemente me confundía con alguno de sus estudiantes. Nuestras conversaciones siempre terminaban resumiendo dos posturas sobre los orígenes del pensamiento peruano: autoctonismo o universalismo asuntivo de la filosofía.

El rigor de su formación intelectual que formó en San Marcos, le hacía definir sus ideas basadas en el rigor de la fuente escrita. Nada dejaba nada al azar, acotaba los errores y potenciaba las ideas que construían un discurso coherente, recordaba siempre el dicho de Aristóteles: “soy amigo de Platón, pero más amigo soy de la verdad”. La docencia de María Luisa llenaba las expectativas sobre nuevos enfoques y estudios sobre el pensamiento peruano.

Cuando la Universidad Nacional de Educación, - mi alma mater-, otorgó Honoris Causa al Dr. Francisco Miro Quesada Cantuarias, preguntado por quien leería el Discurso de orden, no dudó en nombrar a María Luisa Rivara. El laudatorio que había escrito llenaba de emoción al maestro y filósofo, no sólo era un recuento de la vida del homenajeado, sino un explícito reconocimiento de su obra y pensamiento que también había forjado en ella un derrotero dentro de la filosofía peruana y el reconocimiento a quien había forjado muchas generaciones de pensadores.

La docencia no sólo la ejercía en las aulas sino fuera de ella. Mis alumnos de filosofía peruana cada semestre tenían la obligación de estudiar la obra y el pensamiento de un filósofo peruano. Grande fue mi sorpresa cuando presentaron una entrevista grabada a María Luisa Rivara. La sencillez de su docencia, la profundidad de sus reflexiones y la apertura a estudiantes de otras universidades, decía y dice mucho de su labor como maestra.

Hoy, a más de un mes de su sensible deceso, quiero rendirle homenaje y reconocimiento a la maestra cuyo pensamiento y obra aporta a la filosofía peruana, es un adiós muy sentido para la amiga y filosofa. Hasta siempre recordada María Luisa.

Obra publicada

(2000). Tres ensayos sobre la filosofía en el Perú. Lima. Fondo Editorial Banco de Reserva-Facultad de Letras UNMSM.
(2000). Pensamiento prehispánico y filosofía e ideología en Latinoamérica. México D.F. En: Filosofía e historia de las ideas en Latinoamérica. Vol. III. Fondo de Cultura Económica.
(1994). Pensamiento prehispánico y filosofía e ideología en Latinoamérica. Lima. En: Areté, Vol 1, Nº 1, PUC, pp.103-116.
(1992). "El Pensamiento incaico". En: Robles Laureano. Filosofía iberoamericana en la época del encuentro.Madrid: Trotta. pp. 103 -116.
(s.f.). Pensamiento Incaico: Wiracocha. Lima: Instituto de Investigaciones humanísticas, U.N.M.S.M.
(1970). José de Acosta: Un humanista reformista. Lima: Universo.                           

martes, 11 de marzo de 2014

89 NATALICIO DEL POETA VÍCTOR MAZZI TRUJILLO.



El poeta Víctor Mazzi Trujillo nació en el distrito minero de Morococha un 17 de marzo de 1925. En recuerdo de su vida y obra poética, insertamos el testimonio del poeta y matemático Artídoro Velapatiño, quien narra su amistad con el vate y sus vivencias como miembro integrante del GIPM.

onocí a Víctor Mazzi Trujillo, en 1966, cuando él vendía libros en un puesto ubicado en las escaleras que conducían al comedor de estudiantes de la Escuela Normal Superior, que después de una ardua lucha con huelgas y marchas, se convirtió en Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta.

Vendía libros de política, ciencias sociales, pero sobre todo de literatura. En alguna de nuestras primeras conversaciones, me enteré que él era un famoso poeta obrero. Yo le mostré algunos de mis primeros poemas y él me animó a seguir escribiendo y me recomendó algunas lecturas. Muy pronto congeniamos, así llegué a saber de la existencia del Grupo Intelectual Primero de Mayo, del cual Víctor había sido fundador junto al poeta obrero Leoncio Bueno y otros intelectuales obreros como Eliseo García, José Guerra Peñaloza y Carlos Loayza.

Tenía en su sala, una pequeña mesa de trabajo, con su máquina de escribir Remington, un viejo sillón y un famoso sofá donde pernocté infinitas veces. Había también un tocadiscos y por allí estaban algunos libros y una ruma de discos de 45 y 33 r. p.m. y también viejos discos de 78 r.p.m. que se ejecutaban en una vieja vitrola.

Escribía sus poemas a mano con lápiz o con una pluma metálica mojando en un tintero. Cuando usaba su vieja máquina de escribir, lo hacía usando un sólo dedo: el índice de la mano derecha. Había adquirido cierta habilidad con esa extraña manera de escribir y lo hacía a una velocidad notable. Yo a veces le llevaba mis poemas para recibir su crítica que era severa, aunque sin la rigurosidad de Segundo Cancino, porque a veces era condescendiente conmigo, porque tenía fe en que mejoraría. Con otros jóvenes era implacable.

Nuestras conversaciones eran largas. Él me contaba su niñez y sus experiencias como obrero, siempre con el fondo musical de jazz, tango, música clásica o folklore. A veces me leía poemas de Hesíodo, Luis Cernuda, Nazim Hikmet, Elvio Romero, Carlos Oquendo de Amat y luego comentábamos. A veces me acompañaba David Valenzuela. Muchas veces teníamos que culminar la conversación, porque tenía que volver a la residencia estudiantil de la Universidad La Cantuta.

Pronto me convertí en su asiduo visitante, donde se suscitaban amenas charlas sobre literatura, pintura, arte, política, pedagogía o de lo que sea, y donde concurrían estudiantes y docentes. Se sumaba a la conversación Ricardo Respaldiza, era de aquellos maestros que prolongan su cátedra más allá de las aulas. También el novelista Oswaldo Reynoso, aunque no tuve la suerte de tenerlo entre mis maestros, porque yo soy de la especialidad de Matemática. Él fue uno de mis primeros lectores críticos y consejeros. A veces pasaban por ahí Juan Gonzalo Rose, Ricardo Dolorier Urbano; el profesor Rojas Penas. Solían detenerse para charlar un rato Guillermo Daly y Luis Yañez, Y como no, el Rector Juan José Vega, a quien mis compañeros de promoción de la especialidad de Historia lo recuerdan con cariño y agradecimiento. En fin gente de alguna trascendencia, si no caía por ahí, al menos resbalaba.

Es la época en que conocí más a fondo la creación literaria de Víctor y a través de él a Nazim Hikmet, a Federico García Lorca (cuya poesía escuchábamos a través del gran Jorge Mistral, en especial el Romancero Gitano y el célebre Llanto por Ignacio Sánchez Mejía, quizá una de sus inmortales elegías junto a las Coplas de Manrique y la Elegía a Ramón Sijé), a Miguel Hernández y al entrañable poeta paraguayo, Elvio Romero (amigo personal de Víctor y célebre biógrafo de Miguel Hernández), a Luis Cernuda, a Luis de Góngora, al abuelo instantáneo de los dinamiteros (Vallejo dixit) Francisco de Quevedo, a Sor Inés de la Cruz, a Hesíodo, a Antonio Machado, a Juan Gelman, a Vicente Aleixandre, entre otros muchos. Víctor además de leer con emoción y énfasis matizaba las conversaciones con innumerables anécdotas y respondía a nuestras acuciosas preguntas. Tenía una información bárbara, no sólo sobre literatura proletaria, nos hablaba con la misma desenvoltura de Walt Withman, T.S. Eliot, Ezra Pound, John Keats, Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud y Bertold Brecht (a quien ya leía desde la Academia Preuniversitaria de la Federación de Estudiantes de la UNSCH). Y por supuesto, cada lectura y conversación escuchando jazz. Ahí estaban: Bix Beiderbecke y su inmortal corneta, Louis Armstrong y su trompeta con voz ronca y rasposa, Billie Holiday con su voz dulce y débil pero potenciada por la magia del micrófono, Bessie Smith la más grande cantante del Blues, Duke Ellington genial creador y director de orquesta donde cada integrante es a su vez estrella, el inmortal y genial renovador Charlie «Bird» Parker y su saxo alto, -para quien el entrañable Julio Cortázar escribió El perseguidor (su biografía) y el gran Clint Eastwood lo eternizó con su filme Bird-; las célebres cascadas pianísticas de Erroll Garner. El saxo tenor de Coleman Hawkins, Lester Young, Stan Getz (mi favorito) y un largo etc, etc, etc. En guitarra Charlie Christian, el gitano Django Reinhardt, Wes Montgomery, entre otros. Nat King Cole en su fase jazzística, no cuando se convirtió en comercial y populista. Mención aparte merece el gran trompetista Miles Davis y su canto, silente y de protesta, innovador del jazz y del rock, el primero en fusionar ambas vertientes con talento y creatividad, a quien Víctor le dedicó varios poemas. También traté de homenajearlo en Orfeo, después de los infiernos. Todo lo que sé de jazz lo aprendí de Víctor.

"Todo lo que sé de Jazz lo aprendí de Víctor". Poeta
Velapatiño en Tacna, enero 2014.
Pero no sólo era jazz lo que escuchábamos, también era el tango, del cual Víctor tenía una envidiable colección, especialmente de Aníbal Troilo, Carlitos Gardel, Libertad Lamarque, la entrañable Tita Merello y sobre todo Julio Sosa. Yo soy hincha del Tango desde la primaria, porque en las radiolas serranas nunca faltaban tangos y música mejicana. Y también era folklore latinoamericano, especialmente argentino. Pero sobre esto, mis conocimientos iban casi a la par con los de Víctor, porque también yo desde estudiante de secundaria me había gustado mucho todo lo referente a folklore y había coleccionado folklore peruano en primer lugar, mejicano y argentino, especialmente Atahualpa Yupanqui y los Chalchaleros. Pero con Víctor pude conocer también folklore colombiano, chileno, venezolano y paraguayo. A través de él pude conocer a nuevas figuras del folklore argentino como Carlos Di Fulvio, Los Cantores de Quilla Huasi, los Fronterizos, Julia Elena Dávalos, los Hermanos Dávalos, entre otros muchos.

Leoncio Bueno, junto a Víctor es uno de los más destacados poetas obreros fundadores del GIPM, gran conversador y muy noble en su trato. Creo que es una de las grandes voces del GIPM. En su taller de mecánica automotriz El Tungar (recuérdese su poemario Al pie del Tungar) ubicado en Breña, nos reuníamos los sábados a las 4 p.m., reuniones que se prolongaban hasta muy entrada la noche. Allí los miembros del GIPM daban lectura de sus creaciones en poesía, cuento y ensayo y eran sometidos a una feroz crítica donde Víctor y Leoncio, eran los supremos jueces. A veces concurría Spencer O’Connor (intelectual inglés radicado en Chosica) que era el más despiadado crítico y despotricaba contra la abundancia de poetas jóvenes en el Perú. Las reuniones en El Tungar eran acompañadas de enormes tazas de té con canela y clavo de olor y panes con poesía (pan francés de doble dimensión cortado en dos pero sin nada dentro). En estas reuniones Víctor daba rienda suelta a sus amplios conocimientos de literatura proletaria, matizadas por Leoncio que era otro gran conocedor, muchos de los asistentes aprendieron ahí más de literatura y arte en general que en las aulas universitarias. Leoncio, además, era y es un magnífico cocinero. Muchos años después, aquí en Tacna en 1980 me volví a encontrar con Leoncio, nos saludamos efusivamente y conversamos, larga y tendidamente. Lástima que él ya no estaba en el GIPM (es un decir, porque nunca dejó ni puede dejar de ser un auténtico y gran poeta obrero).

El último año que permanecí en Lima fue en 1973, en agosto vine a residir a Tacna por razones de trabajo, sin saber que me quedaría a radicar hasta hoy en día. A insistencia de Víctor y el decidido apoyo de Pablo Vega (quien fue mi editor), Donald Jaimes y Joaquín de los Santos, publiqué mi segundo poemario, cuyo prólogo lo hizo con generosidad Marco Martos. La presentación del libro fue en el SAYCOPE, gracias a Manuel Acosta Ojeda, quien era secretario general. En la actividad hablaron Manuel Acosta, a nombre de la institución, Marco Martos presentó oficialmente el libro y Víctor Mazzi a nombre del Grupo Intelectual Primero de Mayo.

Durante la fase de final encuadernación y colado del libro nos sobraron algunos cartones y papel. Con Donald Jaimes y Joaquín de los Santos preparamos un manuscrito fraguando un viejo códice del siglo XVI e improvisamos un cantar de gesta en castellano antiguo, que decía: «Homenaje a las fazañas del Caballero Andante Don Victor Maese Troxillo, desde su nacimiento en Apata (Junín) hasta el nacimiento de su sexto hijo Federixo, el mochacho de la sonaja roxa sobersiva», y se lo entregamos. Víctor festejó la broma con su risa estereofónica de siempre. También entre estos integrantes y Pablo Vega le propusimos a Víctor publicar una antología de su obra poética que recogiera lo mejor de su creación. La antología debía llevar el nombre: Salvajismo, Barbarie y Civilización porque pretendía ser un juicio crítico de su obra con justamente tres secciones. En Salvajismo iban a ir sus primeros poemas de Guirnalda de canciones a Chosica. En Barbarie iban ir sus poemas casi panfletarios como aquel que empezaba con: Rosa camarada mía, / te entrego la luz de mi canción…, y en Civilización irían sus poemas de madurez, donde el lirismo alcanza su más alta impresión como el poema en homenaje a Jiri Wölker: Jiri Wolker / las jarcias en altamar / las gaviotas en el muelle / y tu canto / que asiste en el rompeolas / de nuestra clase obrera…, iba a ser prologado por Francisco «Paco» Carrillo. Víctor compartía nuestro divertimento y él mismo sugería el destino de sus poemas para determinada sección.

He preferido hacer este testimonio sobre Víctor Mazzi Trujillo, de lo que significó para mí como persona, del entrañable e inolvidable amigo y maestro, y así también, de los recuerdos del Grupo Intelectual Primero de Mayo, tan presentes en este poemario que se edita en su memoria.