jueves, 17 de abril de 2014

Los adioses: Fallece Gabriel García Márquez. (6 marzo 1927-17 abril 2014)


Escribe: Quintín Churaq Mamani.

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.”
ste primer párrafo apertura la opera prima de Gabo: Cien años de Soledad. Periodista desde su juventud, su escritura se elevó de simple crónica a la construcción de un universo narrativo sostenido por una realidad asfixiante, llena de conflictos pero mágica al fin. Narraba en distintas dimensiones un espacio vital: Macondo y con él, los avatares de los Buendía, desde el primero, el patriarca, Aureliano Buendía, muerto ezquizofrénico y atado a un árbol, y el último, Aureliano Babilonia, a quien están devorando las hormigas. Las vicisitudes de un clan familiar descritas desde una condición omnipresente, el personaje y el narrador confluyen en una identidad del transcurrir del pasado al presente donde un imaginario Macondo podía representar a cualquier pueblo de Latinoamérica.

Cien años de soledad resulta la historia de una realidad concreta que se muestra esquiva y se mofa de sus personajes. Lo impredecible y contradictorio sugería un escenario que discurre entre cada personaje. Antes y después de Cien años de soledad, Gabo había escrito cuentos y novelas cortas, sólo cien años resultaría la catapulta llamada “boom latinoamericano”. El mismo Gabo contaba que para escribirla tuvo que recluirse en su frugal estudio y desentenderse de los problemas cotidianos, incluyendo su labor de periodista. Sólo Mercedes Barcha, -su esposa-, pudo auxiliarlo en esta titánica labor escritural. Gabo recibía por una pequeña ventana los alimentos y los insumos necesarios para terminar la gran novela. Al tiempo de acabarla y dejar el claustro, quedó sorprendido de no encontrar ningún mueble u objeto de valor en casa, preguntó a Mercedes que había ocurrido con los muebles, a lo que ella contestó:- ¿de dónde crees que en este tiempo pude sostener las necesidades en esta casa?

La gran novela le fue ofrecida al editor español asentado en Argentina, Gonzalo Losada, quien tiró al tacho la copia, considerando que el autor aventuraba demasiado al trastocar la narrativa del realismo insertando composiciones que escapaban a ella, la magia no cabía en el universo que había diseñado para sus lectores. Felizmente la Editorial Sudamericana en 1967 accedió a tu solicitud y respetó el íntegro de tus textos. La primera edición se agotó en corto tiempo, siendo necesario publicar más reimpresiones. El boom que significó Cien años de soledad, reditó lo cultural y lo económico, -el sueño de cada escritor de vivir de su escritura creativa-. De las múltiples ediciones, -incluidas las piratas-, me parece la mejor editada por la Real Academia Española, en su edición conmemorativa 2007. Es necesario reconocer que hay otras novelas de igual importancia en la obra de Gabo: El coronel no tiene quien le escriba, los funerales de la mama grande, El amor en tiempos del cólera, crónica de una muerte anunciada entre otros, pero Cien años de soledad será la más representativa entre todas.

Uno de mis párrafos favoritos que suelo releer con placer y perversa proyección en el afán de mostrar los excesos de las metodologías sobre comprensión de lectura, es la referida a la narración de Meme, y, sobre todo, al pretendiente, personaje construido con el material inmediato: “joven, cetrino, con unos ojos oscuros y melancólicos”, “Se llamaba Mauricio Babilonia. Había nacido en Macondo, y era aprendiz de mecánico en los talleres de la compañía bananera”. El cerco amoroso que tendió éste a Meme fue fulminante, “No se asuste”, le dijo en voz baja. “No es la primera vez que una mujer se vuelve loca por un hombre”. La feliz agraviada recién comprendía…
Fue entonces cuando cayó en la cuenta de las mariposas amarillas que procedían las apariciones de Mauricio Babilonia. Las había visto antes, sobre todo en el taller de mecánica, y había pensado que estaban fascinadas por el olor de la pintura. Alguna vez las había sentido revoloteando sobre su cabeza en la penumbra del cine. Pero cuando Mauricio Babilonia empezó a perseguirla, como un espectro que sólo ella identificaba en la multitud, comprendió que las mariposas amarillas tenían algo que ver con él. Mauricio Babilonia estaba siempre en el público de los conciertos, en el cine, en la misa mayor, y ella no necesitaba verlo para descubrirlo, porque se lo indicaban las mariposas.”
Una vez culminada la lectura suelo preguntar: Diga usted ¿cuántas mariposas amarillas acompañaban a Mauricio Babilonia? Indique especie, clase y nombre científico de las mariposas amarillas. ¿Cuál es el tamaño promedio de las mariposas amarillas? Por supuesto que Gabo jamás hubiera entendido que el sentido simbólico de las mariposas amarillas fuera aplastada por una interpretación positivista tediosa y vacía. Ninguna pregunta tiene respuesta posible. Las interpretaciones y análisis sesudos al final resultan banales si no se tiene en cuenta que se trata de introducirnos en Cien años de soledad con todos los sentidos y nervios puestos de cara a la vida.

La zurda latinoamericana acogió con algún recelo la novela, pero no tardó en reconocerle méritos y sentirse parte del universo macondiano. Públicamente Gabo adscribió por la zurda latinoamericana. Narró la travesía del cineasta Miguel Littin exiliado por el dictador Pinochet, quien ingresó clandestinamente a su propio país para documentar el sufrimiento de sus connacionales. O del respaldo que brindó a Cuba desde la abusiva resolución que la marginaba de Latinoamericana por haber enfrentado al imperio y haber fundado un Estado verdaderamente libre. Nada tienen los conservadores y neoconservadores para reprocharle sus opiniones políticas y/o culturales, Gabo reconocía los tráfagos de la jauría que se utilizaban para atacar todo lo que disonara hacia la izquierda.

Hoy, jueves, -tal como Vallejo vaticinara su muerte-, te has ido en un viaje sin retorno. Si el obituario de cualquier periodico tuviera lugares comunes y referencias intemporales, sería el que tú mismo escribiste en los últimos párrafos al final de tu novela:
Macondo era ya un pavoroso remolino de polvo y escombros centrifugado por la cólera del huracán bíblico, cuando Aureliano saltó once páginas para no perder el tiempo en hechos demasiado conocidos, y empezó a descifrar el instante que estaba viviendo, descifrándolo a medida que lo vivía, profetizándose a sí mismo en el acto de descifrar la última página de los pergaminos, como si se estuviera viendo en un espejo hablado. Entonces dio otro salto para anticiparse a las predicciones  y averiguar la fecha y las circunstancias de su muerte. Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres al instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.”
Adiós Gabo, Siempre estarás en nuestro Macondo latinoamericano.

domingo, 13 de abril de 2014

Heidegger privado

Martíin Heidegger, señalado con una x, en un acto de propaganda nazi en noviembre de 1933. /ULLSTEIN BILD

Los cuadernos que el filósofo escribió durante sus años en el partido nazi ven la luz entre polémica

LUIS FERNANDO MORENO CLAROS

Tomado de El País.

res nuevos tomos pertenecientes a la monumental edición de las obras completas de Martin Heidegger (1889-1976), aparecidos en marzo en Alemania, han puesto de actualidad la personalidad y la obra del polémico autor de Ser y tiempo, “protagonista supremo de la filosofía del siglo XX” para muchos, “filósofo nazi” a secas y embaucador para otros. Dichos volúmenes constituyen las primeras entregas de los denominados “cuadernos negros”, las libretas de tapas de hule negro que Heidegger utilizaba para tomar anotaciones relacionadas con su pensar. Comenzó a usar este tipo de cuadernos en 1931 y continuó sirviéndose de ellos hasta poco antes de su muerte. Por voluntad suya, los cuadernos negros solo debían publicarse como colofón de sus obras completas. Custodiados en el Archivo de Marbach, nadie podría leerlos hasta entonces. El hijo no biológico de Heidegger, Hermann, dueño del legado de su padre, mantuvo un celoso silencio sobre el misterio de su contenido; pero también insinuó que, entre pensamientos muy valiosos para interpretar la obra de Heidegger, los cuadernos contenían “respuestas” que aclararían su implicación y ruptura con el nacionalsocialismo. Aparte de esto, ¿revelarían algo más hasta ahora escondido? Y una pregunta candente: ¿era Heidegger antisemita? De ahí que los estudiosos del filósofo y no solo ellos esperasen con expectación la aparición de estos volúmenes. ¿Colmarán tantas expectativas?

Estos tres cuidados tomos contienen la minuciosa transcripción de 14 cuadernos negros titulados ‘Reflexiones’. Hasta los 34 conservados, aún quedan por publicar 20 cuadernos más con títulos como ‘Anotaciones’, ‘Señales’ o ‘Nocturno’, entre otros; saldrán en 6 tomos más que completarán los 102 planeados para culminar la ingente “obra completa” de Heidegger.
Las más de mil seiscientas reflexiones heideggerianas, numeradas en su mayoría, que ahora ven la luz por primera vez, datan del periodo comprendido entre 1931 y 1941; una década maldita para los alemanes y poco halagüeña para Heidegger. Hitler sube al poder en 1933; este mismo año, “el filósofo del ser”, el “rey secreto del pensamiento” —así denominaban al profesor Heidegger sus alumnos— es nombrado rector de la Universidad de Friburgo. En 1939 estalla la II Guerra Mundial y, de fondo, la humillación de los judíos, premonitoria de su exterminio.

De manera sorprendente para muchos de sus conocidos que no veían en él a un “nazi”, Heidegger comulgó con los nuevos ostentadores del poder en Alemania; no se reveló ni olfateó el peligro, sino todo lo contrario. Mientras que el filósofo Jaspers, amigo de Heidegger, y tantos jóvenes “heideggerianos” seguidores de sus seminarios —Karl Löwith, Hans Jonas, Günther Anders, Herbert Marcuse Hannah Arendt— quedaron anonadados por aquel revés político, el nuevo rector se pavoneaba aquí y allá luciendo el águila alemana en la solapa; o posaba para la foto oficial de la Universidad con bigotillo chaplinesco-hitleriano, gesto adusto de führer y ojos de iluminado. En conversación con Jaspers, al expresar éste que Hitler no era un hombre de cultura y que bien poco podía esperarse de él, Heidegger le contestó: “Eso no importa, solo mire usted sus hermosas manos”. El “filósofo del comenzar” se emocionó con Hitler, creyó que su advenimiento simbolizaba el inicio de una nueva era que encaminaría a los alemanes a la verdad y al orgullo de su existir.

Heidegger se emocionó con Hitler,
creyó que simbolizaba una nueva
era que llevaría a los alemanes
a la verdad y al orgullo.
Heidegger, ampuloso y vacío en su gravedad política, actuó como un pequeño dictador durante el año que ofició de rector: dio un vuelco a la universidad. Creyéndose un nuevo Heráclito, un filósofo fundador y único, llamó a los estudiantes a pensarlo todo de nuevo, a “decidirse” por establecer sabiduría y cultura como valores absolutos a los que debían consagrarse con fanatismo. Los demás profesores y las autoridades nacionalsocialistas no compartían tan temerario afán de renovación y aislaron a Heidegger. Sus anhelos de führer universitario, acaso hasta de nazi iluso, chocaban con la verdad de lo que acontecía por doquier, lo cual no tardó en advertir, tal y como lo confió a sus cuadernos negros. En verdad el triunfo era del partidismo y la burda cultura que imponían los vencedores —una “cultura” de corte “popular”—; triunfaban el “ruido” y la “propaganda” (“arte de la mentira”) —anotó—. La Universidad se hallaba tomada por estudiantes en uniforme de las SA; había que medir las palabras en aquella institución transformada en “escuela técnica”. En suma, Heidegger se desilusionó.

El 28 de abril de 1934 apuntó: “Mi cargo puesto a disposición, ya no es posible una responsabilidad. ¡Que vivan la mediocridad y el ruido!”. Heidegger se enfadó con los nazis, aunque en privado. De pronto vio que el gran peligro que acechaba a la Universidad y por extensión a Alemania lo constituía “esa mediocridad y esa nivelación que dominan sobre todas las cosas”. Le resultaba insoportable que “maestros de escuela asilvestrados, técnicos en paro y pequeñoburgueses acomplejados se erijan en guardianes del pueblo”. En otras anotaciones posteriores —crípticas, como todas las suyas— se interrogaba sobre la valentía del preguntar, tan cara a su filosofía: “¿Por qué falta ahora en el mundo la disposición a saber que no tenemos la verdad y que debemos preguntar de nuevo?”. En la época que vive, anota de nuevo, las ciencias del espíritu se ven sometidas a “una visión política del mundo”, la medicina se convierte en “técnica biologicista”, el derecho es “superfluo” y la teología “carece de sentido”.

Tras el fracaso del rectorado, apartado de la política (“la realpolitik, una prostituta”), Heidegger siguió con sus clases y seminarios. En 1936 inició sus lecciones sobre Nietzsche y comenzó a interpretar la poesía de Hölderlin. En los cuadernos negros de 1938 y 1939 ambos autores están omnipresentes; el filósofo veía en ellos a los portadores de “verdades” que los alemanes no entienden. Incomprendidos y solitarios, se sentía afín a sus destinos: Alemania, “pueblo de pensadores y poetas”, no sabe como “pueblo” apreciar a sus pensadores y poetas. Entretanto, estalla la guerra. Heidegger, recluido en su cabaña alpina de Todtnauberg, se concentró en sus especulaciones sobre el “ser-ahí” o Dasein inmerso en los entes y ayuno del “Ser”. En sus notas jamás vemos un yo personal que exprese sentimientos; Heidegger se muestra frío y dramático, sin un ápice de humor; solo abstracción y torsión de las ideas salían de su pluma.

Algunas entradas consignadas en 1941, de eco antisemita, han levantado ampollas en la prensa internacional. Heidegger, quien jamás se pronunció sobre el Holocausto, rechazaba las teorías raciales tachándolas de “mero biologicismo”, pero también escribió que “… los judíos, dado su acentuado don calculador, viven desde hace mucho según el principio racial; de ahí que ahora se opongan con tanto ahínco a su aplicación”. Otras reflexiones sostienen que “judaísmo”, “bolchevismo”, “nacionalsocialismo” y “americanismo” son estructuras supranacionales que forman parte del ilimitado poder de una “maquinación” universal —“Machenschaft”—, a la que solo mueven “intereses” que han causado la guerra mundial. La guerra es la consumación de “la técnica”; su último acto será “la explosión en pedazos de la tierra y la desaparición de la humanidad”. Tal desenlace no sería una “desgracia”, escribe el filósofo, “porque el Ser quedaría limpio de sus profundas deformidades causadas por la supremacía de los entes”. En otra anotación, Heidegger sentencia: “Al hombre espiritual activo solo le quedan hoy dos posibilidades: estar en el puente de mando de un dragaminas o volver el barco del más extremo preguntar hacia la tormenta del Ser”. Él optó por lo segundo.

Al final de la guerra, en 1945, a Heidegger lo enrolan en las milicias populares para la defensa de Friburgo, pero el Reich capituló antes de que pudiera trabar combate; su lucha particular sobrevino después. Tachado de nazi, los aliados le prohibieron dar clases. Lo que más disgustó a la comisión que juzgó su adhesión al nacionalsocialismo fue la ausencia de arrepentimiento por parte del afamado profesor. Se mostró distante, mudo. Cuando de nuevo le llegó la fama, en vez de decir algo contundente sobre su pasado o sobre los crímenes nazis, siguió guardando silencio. Hannah Arendt exculpó su mutismo destacando su falta de carácter y su cobardía. Pero ¿de verdad había algo sustancial detrás de semejante callar? ¿Podía un filósofo tan abstracto dar respuestas claras? (“Toda pregunta, un placer; toda respuesta, un displacer”, poetizó). Se necesitará un estudio profundo de estos cuadernos negros para determinar si las reflexiones que contienen aportan luz en las tinieblas heideggerianas. Para empezar, una sentencia luminosa del propio Heidegger: “El errar es el regalo más escondido de la verdad”.

Martin Heidegger. Gesamtausgabe (obras completas). Tomo 94: Überlegungen II-VI (reflexiones). (“Schwarze Hefte”, 1931-1938) (cuadernos negros). 536 páginas. 58 euros./ Tomo 95: Überlegungen VII-XI. (“Schwarze Hefte”, 1938-1939). 456 páginas. 48 euros. / Tomo 96: Überlegungen XII-XV. (“Schwarze Hefte”, 1939-1941). Edición de Peter Trawny. Vittorio Klostermann. Frankfurt am Main, 2014. 286 páginas. 37 euros.

lunes, 7 de abril de 2014

Tundra la mañana, Zumarán.

DEL ARENAL LAMBAYEQUE  A  CAMPOS  ELISEOS



Escribe: Roque Ramírez Cueva





ace algunos años llegó, a nuestras manos, el manuscrito de un libro de poemas llamado por su autor Tundra la mañana. A solicitud mía fue que su creador me los cedió con el propósito de comentar dichos versos. El resultado de mi lectura no se publicó en el diario capitalino donde entonces colaboraba por la extensión de la nota, mi amigo y paisano Hernán Flores con toda su bonhomía y carisma de editor del suplemento cultural Cara & Sello no podía cederme dos páginas, ya tenía asignada una.

 En un breve lapso de tiempo cambiaron al amigo editor. Hoy algunos lustros después en memoria de algunos amigos enteros –los números de mi mano-  a quienes extravié su compañía virtual y cierta, rescato, para las páginas virtuales y los ojos certeros del lector, tal otear del conjunto poético de uno de ellos, no sin antes dar a conocer los caminos y las huellas del poeta.

Jorge Zumarán nacido en la ciudad de Chiclayo, norte peruano, hoy radica en Francia desde el año 1973, año de terror desde aquel septiembre fascista en que se vieron obligados a inmolarse los mejores hijos del pueblo chileno, y motivo por el cual nuestro poeta tuvo que salir de la patria de Víctor Jara, donde viajó por coordinaciones estudiantiles. Allá en parís estudia y se gradúa de economista en La Sorbona, para costearse los estudios se obligó a trabajar de obrero en las minas de sal de Suiza.

Acá en Perú, antes de Chile, había ingresado a la Universidad Nacional de Ingeniería, centro de estudios en el cual se involucró en los círculos literarios, ganando en 1968 el primer premio en los Juegos Florales “Edgardo Tello” organizados por el CEIME-UNI, con el conjunto de versos “Poemas de la tierra y de sus hombres”. En este mismo certamen, con otro poemario “Guerra del estío”, obtuvo mención honrosa. Ambos trabajos galardonados, junto con otros poemas, fueron reunidos y publicados bajo el título de Fantasmas y resurrecciones, en 1973.

Esta poesía era el resultado de la vibración pasional propia de los años juveniles y que la trabajó en la línea e influjos de lo mejor de la poesía hispanoamericana de los años 20 y 30, en la ruta realista y formal de Miguel Hernández, Pablo Neruda y, obviamente Vallejo. Lecturas obligadas en el escozor de los patios universitarios de la década 60, de los cuales saldrían las promociones poéticas de los años 70. El camino de Zumarán es similar al común de los jóvenes promocionales de aquel entonces, unos continuaron con la experiencia de los poetas de la generación del 50, y la mayoría se inclinó por la nueva veta de la poesía conversacional refractada desde las costas anglosajonas. Contados fueron los escritores que se interesaron por la surgente literatura proletaria.

Esta poesía  primera la armó conjugando el verso irónico,  romántico (a lo Olmedo),  cinético (Neruda) y didáctico (Bretch) en pos de cantos requeridos por modernas epopeyas que, por cierto, ni las guerrillas de ese momento hicieron posible. Leamos, los siguientes fragmentos de Fantasmas y resurrecciones: “Grité ¡vivan los pobres! / Y el grito comenzó a girar con el viento / se fue a las cordilleras, también a las ciudades, /se incrustó en mil gargantas / se paseó entre millones / y volvió enardecido.”

Y luego, estos: “Desnuda tu cuerpo / desnúdalo arrojando lo más lejos posible / la ropa que lo cubre, / no hay ojo milenario / que no descubra desde el fondo de mi pupila / las crestas de bambú. / El desierto nos devora. / Ábrete a la noche y a las arenas.”  O  estos: “Aquel día estaba vertical / y dijo / mirando a su familia: / los quiero tanto, tanto”. Se aprecia, entonces, el andar de una experimentación que le abrirá la trocha de la decantación de esas huellas foráneas que lo impulsaron hacia el desbroce de las propias.

Conjugación que incorporó también los aires de la canción y/o poesía popular, cuyos compases sonaron  en valles lambayecanos a ritmo de pie de tierra, coplas y décimas zañeras, leamos: “En las tierras / norteñas / crece la caña/ crece la caña. / Y en los brazos del labriego / crece la furia / crece la furia. / Y con la caña / y con la furia / vienen los años de las hogueras.” Los poemas de Fantasmas y resurrecciones, por cierto, se enlazan con el vaso comunicante de un aliento alto y romántico en la semántica de estos versos primeros.

Bien, vayamos al libro, cometido de la nota, cuando éste llegó a mis manos estaba inédito, hoy, quizá ya no lo sea, lo cual me alegra. Tundra la mañana, es una construcción que llama nuestra atención por efecto de una paciente y celosa tarea formal que se cimenta en el diseño vertebral de su arquitectura. Sus versos activan, al leerlos, las sensibles armonías sonoras en las que están estructurados. Compuestos desde la impronta de la poesía castellana a la que se le adosa una fluidez madura del ritmo coloquial.

De esa manera, la amalgama de lo tradicional y lo moderno, propio de la poética de esas décadas últimas del siglo XX, estructura el lirismo de Zumarán. Tundra la mañana muestra elementos peculiares, en su naturaleza poética, los mismos que se aprecian en el uso de objetos regionales cómo el desierto, paisaje de dunas que, entre uno y otro poema, nos sugiere connotaciones encontradas: la indolencia provinciana, el extrañamiento de la patria y todas las orfandades que conlleva, desolación absoluta (sin lares ni gente íntimos, y sin la vitalidad de su raigambre).

Otro, es el agua inmensa y desolada en alta mar, escurridiza en las mezquinas sequías, bullangera y benigna en sus diluviales avenidas, es decir aguas movidas, ámbitos en cuyos intertextos la digresión de los griegos nos aflora asuntos comunes y totales. Camuflado dentro del agua está inmerso el elemento esencial sobre el que se explaya la voz poética, el tiempo. Tiempo destructor y constructor del todo y la nada. Término último que nos lleva a preguntarnos, ¿qué es el hombre ante la inmensidad insondable del tiempo? Tiempo tan certero como un espejismo. Por último, no hay agua ni tiempo sin su energía espacial, el movimiento. Creador, éste, de los creadores primigenios. Que no son otra cosa que facedores o hacedores  primeros, trabajo y mente indivisos.

En otras palabras, estos cuerpos temáticos en lo externo e interno nos ofrecen la visión universal en que discurre la voz, alter ego, del poeta. Sus digresiones parten de un yo pensante oculto hacia un colectivo involucrado con el amplio espacio contextual en que se convive: el tránsito dialéctico del hombre en la historia, en especial del hombre involucrado en el trabajo.

Ahora, el agua, poema 3, es también un componente físico, no parcial sino celular del cuerpo amado, del cuerpo amante, mejor dicho del cuerpo extasiado, ebrio de ternura que galopa a plenitud por los meandros profundos del eros y que se mezcla con su natural complemento, los otros brazos, ramas prolongadas que se funden en uno, desentendiéndose de las cosas imprescindibles del entorno mientras la propuesta del amar fluye. Todo ello en la descripción cinética y frenética de una voz poética densa en imágenes y metáforas, con puntuales comparaciones y epítetos.

La armazón de sus poemas se cimenta en una cadencia similar a la de los tonderos (de los tonos del canto se pasa a la frase oral sin perder unidad sonora, y luego la réplica del canto). En los poemas esos tiempos se fragmentan mediante subtítulos que no eluden su condición de verso, o usando números y títulos que nos llevan desde la primera unidad significante a otra autónoma y a otra sin diluir el discurso total del poema. Sin, desde luego, intención alguna de aproximarse a la segmentación estructuralista. Mas, es cierto que tal cadencia cumple la función del distanciamiento propia del drama épico de Brecht.

Y para no empezar, cerramos, diciendo que la intencionalidad última de nuestro poeta Jorge Zumarán es deliberar acerca de un tema ineludible a quienes se vieron obligados a partir a la soledad del exilio, el tópico es la presencia fantasmal o la ausencia cierta de la nación, no cualquiera, la de ellos. Ausencia y presencia que como punzada hieren no sólo por desencantos padecidos –que no se abandonan ni alivian en el exilio sin riesgo de amputar su raigambre- sino que, y el poeta Zúmaran lo sabe, tal carencia vital de su geografía humana y natural les ha arrebatado algo, se sienten incompletos e inciertos ellos, los exiliados.

Tundra la mañana, muy diversa en su conjunto, trae también un poema en francés que por ser analfabeto, del idioma, no comentamos; y una prosa poética que encandila por sus aciertos de solidez temática y fuerza lírica. De esta manera, Jorge, de pronto como en reversa empezó a retornarse desde los Campos Eliseos a los arenales de Lambayeque, surgidos, nunca olvidarlo, en nuestro lato Perú.

Olvidaba mencionar que Jorge Zumarán, en sus tiempos de poeta joven, aparte de los círculos literarios de la UNI (Universidad de Ingeniería), llevando sus poemas  de Fantasmas y resurrecciones antes de publicarlos, conoce y empieza a frecuentar al poeta Víctor Mazzi Trujillo, junto con él a otros miembros del Grupo Intelectual Primero de Mayo, entre ellos a Eduardo Ibarra y Julio Carmona. No obstante, en sus viajes de retorno a Lima, no dejó de visitar Chosica, portando el preciado obsequio de libros sobre poesía proletaria en Francés, Paroles de Jacques Prévert fue uno de tantos, me testimonian que los infaltables amigos dieron una mano con la traducción. Tiempo después, en los oscuros 80, don Víctor me presentó a Jorge y lo leí.

A continuación presentamos dos de sus poemas incluidos en Tundra la mañana, ambos, poema 1 y 3 (fragmento), están incluidos en el subtítulo “La sombra del agua”:

La sombra del agua

1
El dolor es una forma de existencia
que tiene cuatro estrellas cardinales
la reflexión del tiempo sobrevive
a todo dolor
a toda dicha.
El tiempo es el agua en movimiento
generaciones sucesivas beben del mismo río
la reflexión del tiempo sobrevive
a toda generación  a toda espera.
La reflexión del tiempo
es decir su imagen en el agua
es un juego de vueltas incesantes
que sólo los ahogados reconocen.
La reflexión del tiempo estalla en los cristales
hace milagros en las cabelleras
siembra y destruye monumentos
el tiempo es reflexión y es nada.
La materia desenvuelve su proyecto asombroso
pero sin el tiempo sólo el terror persiste
como un caracol gigante que se extiende
el tiempo es el constructor más hábil.
La lucha contra el tiempo es una imagen
una ilusión del alba
los amantes se bañan desnudos en la playa
y pierden para siempre el placer de la aurora.
El tiempo es leal como una traición
está siempre en el momento preciso
lo que fue polvo ahora es espejismo
y el espejismo se posa detrás de las arenas.
El tiempo y el movimiento son dos abismos paralelos
que se lanzan terribles miradas sin futuro
el uno y el otro desenvuelven la materia
y la materia pare con dolor ajeno.
La reflexión del tiempo en un espejo
es el viaje infinito
La reflexión del movimiento en las aguas oscuras del océano
es  movimiento más movimiento.
La unidad del tiempo y del movimiento nos devuelve
a nuestra condición de creadores.
(16-2-82)

 3

La sombra del agua
acumulada en tus párpados
señalando al oriente
deshojando a los árboles

La sombra del agua
su forma indecisa
la bendición de tu boca
tu contacto inaudito

la placidez de los días
que se hunden en un lago
que hacen olas breves
cantos incomprensibles

la sombra del agua
la sombra de tu boca
la ansiedad de tus labios
tu cuerpo murmurando
la oscuridad de los túneles
los caminos de noche
las sombras rojo-oscuras
de tus manos temblando
aferradas al viento
galopando en las nubes
cascos desesperados
insectos ahogándose
atravesando el hielo capa frágil diamante

la plenitud de tus ojos
la plenitud de tu aliento
los cuerpos se desnudan
la hiedra repta y sube
inmóvil como un águila
el silencio es el único
movimiento de tus ojos
que son turbios y oscuros
de azul ebrio profundo
renaciendo del agua
del cansancio a la lucha

no hagas caso del aire
que en la noche te abrasa
de las rojas gargantas
de las piedras cerradas
atraviesa este campo
estas altas colinas
el granito que cae
la llama que se eleva

toca el basalto ardiente
que brota de la tierra
mezclándose a las sombras
a la sombra del agua que amenaza en tus ojos
que se mezcla conmigo
que conmigo se ahoga
en tus brazos de verdes
exhuberantes plantas

el declinar del día
el declinar del árbol
las piedras inclinadas
bajo tu austero paso
bajo tu breve paso
que nunca deja huellas
visibles en mis manos
que pasea en mi cuerpo
la ebriedad del cansancio
la exaltación sagrada
del trópico en verano /…/
tu voz rompe la aurora
mezcla colores líquidos
y todo es una hoguera
voraz devoradora /…/

domingo, 23 de marzo de 2014

¿TIENE USTED PETRÓLEO?


Detrás de las noticias que diferentes “medios de comunicación” propalan sobre lo que ocurre en Venezuela resultan versiones parciales, antojadizas, tendenciosas y sobre todo interesadas en introducir en la opinión pública mundial la versión que poderosas transnacionales quieren que veamos. Lo que pasa en Venezuela sólo puede entenderse por intereses económicos sobre su fuente de riqueza: el petróleo.

Aquí una versión de Mark Weisbrot, periodista británico del diario The Guardian, quien relata con objetividad lo que viene sucediendo en este país latinoamericano, a diferencia de la mayoría de diarios y cadenas de televisión, Weisbrot nos ofrece su testimonio de los hechos que vienen ocurriendo, desvela un orquestado plan financiado y urdido por una potencia económica para desestabilizar al gobierno venezolano y apropiarse de su riqueza económica. Si en Chile el preludio a un golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende, fue justamente marchas de cacerolas encabezada por la burguesía antidemocrática, que proclamaba “escases de alimentos”, en Venezuela se viene aplicando el mismo esquema. A la avalancha de noticias tendenciosas de los “masters of the information”  he preferido colgar esta opinión que merece ser leída.

La verdad sobre Venezuela: una revuelta de los ricos, no una 'campaña de terror'

Mark Weisbrot
theguardian.com, Jueves 20 de marzo 2014 14.35 GMT

http://www.theguardian.com/commentisfree/2014/mar/20/venezuela-revolt-truth-not-terror-campaign

La retórica de John Kerry está divorciada de la realidad sobre el terreno, donde la vida continúa - incluso en las barricadas

Una manifestante venezolana posa para una fotografia
en la Plaza Altamira en Caracas. Fotografía Jorge Silva. Reuters.

Imágenes forjan la realidad, la concesión de un poder de la televisión e incluso fotografías fijas pueden zambullirse profundamente en la conciencia de la gente sin que ellos lo sepan. Pensé que yo también era inmune a las representaciones repetitivas de Venezuela como un Estado fallido en medio de una rebelión popular. Pero yo no estaba preparado para lo que vi en Caracas este mes: poco de la vida cotidiana parecía estar afectada por las protestas, la normalidad se impuso en la gran mayoría de la ciudad. Yo, también, había sido engañado por las imágenes mediáticas

Los medios de comunicación más importantes han ya se ha informado de que los pobres de Venezuela no se han unido a las protestas de la oposición de derecha, pero eso es un eufemismo: no se trata sólo de los pobres que están en abstinencia - en Caracas, que es casi todo el mundo con excepción de unas pocas áreas ricas como Altamira, donde pequeños grupos de manifestantes participan en batallas nocturnas con las fuerzas de seguridad, tirando piedras y bombas incendiarias y corriendo por los gases lacrimógenos.

A pie desde el barrio de clase trabajadora de Sabana Grande al centro de la ciudad, no había ninguna señal de que Venezuela está en las garras de una "crisis" que requiere la intervención de la Organización de los Estados Americanos (OEA), no importa lo que John Kerry le diga. El metro también funcionó muy bien, aunque no pude bajar en la estación de Altamira, donde los rebeldes habían establecido su base de operaciones hasta su desalojo esta semana.

Conseguí mi primer vistazo de las barricadas en Los Palos Grandes, una zona de altos ingresos, donde los manifestantes tienen el apoyo popular, y los vecinos van a gritarle a cualquiera que trate de quitar las barricadas - lo cual es algo arriesgado tratar (al menos cuatro personas han sido aparentemente asesinado a tiros por hacerlo). Pero incluso aquí, en las barricadas, la vida era más o menos normal, salvo por algún congestionamiento. El fin de semana, el Parque del Este estaba lleno de familias y corredores sudando en el calor de 90 grados Fahrenheit - antes de que Chávez, que había que pagar para entrar, y los residentes de aquí, me dijeron, se sintieron decepcionados cuando los menos favorecidos a -donde se les permitió entrar gratis. En el local todavía se amontonan en la noche.

Los miembros de la Guardia Nacional Bolivariana custodian las calles
de Altamira, en el municipio Chacao de Caracas.
 Fotografía: Miguel Gutiérrez / EPA.
Travel ofrece poco más que una revisión de la realidad, por supuesto, y visité Caracas principalmente para recopilar datos sobre la economía. Pero me fui escéptico de la narración, informó el diario en los medios de comunicación, que el aumento de la escasez de alimentos básicos y bienes de consumo son una motivación seria para las protestas. Las personas que están más molestos por esas carencias son, por supuesto, los pobres y las clases trabajadoras. Pero los residentes de Los Palos Grandes y Altamira, donde vi las protestas reales que suceden -que tienen los funcionarios para hacer cola para lo que necesitan, y tienen la renta y el espacio de almacenamiento para acumular algún inventario.

Estas personas no están haciendo daño -que están haciendo muy bien. Su ingreso ha crecido a un ritmo saludable desde que el gobierno Chávez obtuvo el control de la industria petrolera hace una década. Incluso conseguir un folleto caro del gobierno: cualquier persona con una tarjeta de crédito (que excluye a los pobres, y millones de personas que trabajan) tiene derecho a $ 3,000 por año a un tipo de cambio subsidiado. A continuación, puede vender los dólares para 6 veces más de lo que pagaron en lo que equivale a un subsidio anual de miles de millones de dólares para los privilegiados - sin embargo, son ellos los que se suministra la base y las tropas de la rebelión.

La naturaleza de clase de esta lucha ha sido siempre cruda e ineludible, ahora más que nunca. Al pasar por la multitud que se presentó a los 05 de marzo ceremonias para conmemorar el aniversario de la muerte de Chávez, era un mar de obreros venezolanos, decenas de miles de ellos. No había ropa cara o $ 300 zapatos. ¡Qué contraste con las masas descontentas de Los Palos Grandes, con $ 40.000 jeeps Cherokee con el lema del momento: SOS VENEZUELA.

Cuando se trata de Venezuela, John Kerry sabe de qué lado de la guerra de clases que está encendido. La semana pasada, justo cuando me iba de la ciudad, el Secretario de Estado de EE.UU. se duplicó en la lluvia de la retórica contra el gobierno, acusando el presidente Nicolás Maduro de librar una "campaña de terror contra su propio pueblo". Kerry también amenazó a invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA contra Venezuela, así como las sanciones de aplicación.

Blandiendo la Carta Democrática contra Venezuela es un poco como amenazar Vladimir Putin con una votación auspiciada por la ONU sobre la secesión de Crimea. Quizá Kerry no se dio cuenta, pero sólo unos pocos días antes de que sus amenazas, la OEA tomó una resolución que Washington dirige contra Venezuela y la convirtió de dentro a fuera, declarando "del organismo regional de solidaridad "con el gobierno de Maduro. 29 países la aprobaron, sólo con los gobiernos derechistas de Panamá y Canadá ponerse del lado de los EE.UU. en contra de ella.

El artículo 21 de la OEA Carta Democrática se aplica a la "ruptura inconstitucional del orden democrático en un Estado miembro" (como el 2009 golpe militar en Honduras que Washington ayudó a legitimar, o el golpe militar de 2002 en Venezuela, con la ayuda aún más por los EE.UU. gobierno). Dada su reciente voto, la OEA sería más probable para invocar la Carta Democrática contra el gobierno de EE.UU. para sus asesinatos con aviones no tripulados de ciudadanos estadounidenses sin juicio, de lo que sería para hacerlo en contra de Venezuela.

Los manifestantes sostienen carteles de cartón que muestran las imágenes
de los muertos durante las protestas contra el gobierno dentro de la
Plaza Altamira en Caracas.
 Fotografía: Marco Antonio Bello / Demotix / Corbis.
Retórica "campaña de terror" de Kerry es igualmente divorciada de la realidad, y previsiblemente provocó una respuesta equivalente del ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, quien llamó a Kerry de "asesino".  Aquí está la verdad sobre los cargos de Kerry: desde que comenzaron las protestas en Venezuela, parece que más personas han muerto a manos de los manifestantes de las fuerzas de seguridad. De acuerdo con las muertes reportadas por CEPR en el último mes, además de los que murieron por tratar de eliminar "las barricadas, a las siete, aparentemente han sido asesinadas por los manifestantes de barreras - incluyendo un motociclista decapitado por un cable se extendía a través de la carretera - y 5 Agentes de la Guardia Nacional han sido asesinados.

En cuanto a la violencia de la policía, al menos tres personas que parecen haber sido asesinado por la Guardia Nacional o de otras fuerzas de seguridad - incluyendo dos manifestantes y un activista progubernamental. Algunas personas culpan al gobierno por un período adicional de tres homicidios cometidos por civiles armados, en un país con un promedio de más de 65 homicidios por día, es muy posible que estas personas actuaron por su cuenta.

Un total de 21 miembros de las fuerzas de seguridad están bajo arresto por supuestos abusos, entre ellos algunos de los asesinatos. Esta no es una "campaña de terror".

Al mismo tiempo, es difícil encontrar una grave denuncia de la violencia de la oposición de los principales líderes de la oposición. Datos de sondeo encuentra que las protestas sean profundamente impopular en Venezuela, a pesar de que hacen mucho mejor en el extranjero cuando se promueven como "protestas pacíficas" por la gente como Kerry. Los datos también sugieren que la mayoría de los venezolanos ver estos disturbios como lo que son: un intento de eliminar al gobierno elegido democráticamente.

Las políticas internas de la postura de Kerry son bastante simples. Por un lado, usted tiene la derecha cubano-americana de Florida vestíbulo y sus aliados neoconservadores gritando por derrocamiento. A la izquierda de la extrema derecha no es, bueno, nada. Este de la Casa Blanca se preocupa muy poco de América Latina, y no hay consecuencias electorales para hacer la mayor parte de los gobiernos en el hemisferio más disgustado con Washington.

Quizás Kerry cree que la economía venezolana va a colapsar y que traerá algunos de los no ricos venezolanos a las calles en contra del gobierno. Pero la situación económica se estabiliza en realidad - la inflación mensual se redujo en febrero, y el dólar en el mercado negro ha caído fuertemente en las noticias que el gobierno está introduciendo un nuevo tipo de cambio basado en el mercado. Bonos soberanos venezolanos regresaron 11,5% del 11 de febrero (el día antes de las protestas comenzaron al 13 de marzo), los mayores rendimientos en el índice de bonos emergentes mercado del dólar Bloomberg. La escasez es muy probable que la facilidad en las próximas semanas y meses.

Por supuesto, eso es exactamente el problema principal de la oposición: la próxima elección es una-y-uno-mitad año de distancia, y en ese momento, lo más probable es que las penurias económicas y la inflación que por lo que han aumentado en los últimos 15 meses hayan disminuido. La oposición entonces probablemente perderá las elecciones parlamentarias, ya que han perdido todas las elecciones en los últimos 15 años. Pero su estrategia insurreccional actual no está ayudando a su propia causa: parece haber dividido a la oposición y unido a los chavistas.

El único lugar donde la oposición parece estar obteniendo un amplio apoyo es Washington.