martes, 5 de octubre de 2010

ENTRE VERSOS Y LIBROS

Al poeta Gahona lo descubrí una mañana de sol radiante chosicano, al pie de la Biblioteca de la Universidad La Cantuta, ofreciendo libros, tal como lo hiciera mi padre en la década del sesenta y setenta del siglo pasado. Supe de su poesía por la revista Korillacta que codirigía con el poeta Alberto Alarcón, en la ciudad de Piura, Perú. Presento una selección de poemas que el vate gentilmente ha cedido para su publicación en nuestro blog.


SOL SOL
GIRASOL

Sobre mi verde y frondoso corazón he escrito:
María Guadalupe, río de mi sangre.


CANASTITAS de verde carrizo
con sus manos nudosas mi padre hizo


¡Oh domingo pueblerino!
¡Oh sol primaveral!


En la fiesta de las flores
Compradme canastitas de carrizo.




¡AY qué luna!
¡Ay qué luna!
recién llegadita al mundo
y ya reclama
un río de espumosa leche
con mágicas estrellitas anís
y verdes ramitas de manzanilla.




TRANQUILA niña tranquila
no llores por la blanca luna


Que con tu llanto haces una clara laguna
donde habitan patos silvestres sin calma
peces de colores y mi triste alma


Si tuviera dos monedas solares
yo te compraría una verde cuna de sauce
y te llevaría al confín de mis altares


Tranquila niña tranquila
no llores por la blanca luna.



CUADERNOS DE PÁJAROS

La primavera
sólo se tiene una vez en la vida
¡Jóvenes!
aprovechad la primavera.


VENCEREMOS la miseria
con el sudor de tu vestido
y mi camisa con la fatiga de tu cuerpo
y mi cuerpo
y del dolor sacaremos
limpia la vida
limpio el amor.



PREÁMBULO
La poesía es un papel de aguas azules
dónde bajamos con la única piel
que venimos al mundo
con la arcilla primera en nuestras manos artesanas
La poesía es una fiesta para hombres que luchan
contra el invierno
y la dictadura
de las hojas muertas.

                      1


SUMERGIDO entre las piedras del verano
supuse que mi madre era un árbol
que lavaba sus raíces al pie de las orillas
y tendía las más puras gaviotas
en los cordeles del horizonte.


                       2
Y mi madre
                 fenomenal lavandera del río
todas las tardes se amarraba
                          soles
                             y
                        gaviotas
                              sobre el hombro.


                       3


QUE nadie toque el extremo
                               donde tengo a mi madre
mi madre con su cabellera papelillo
                                     con su función semilla
extensa por las mañanas
                                   y fresca por las tardes.


                      4


ALLÁ en las tardes
                        mi madre remendaba
con retazos de verano
                        mis desgastados pantalones
y cosía también
                    al pie de los ojales de mi camisa
lunas blancas y redondas
                     con ojos de peces fosforescentes.


                       5


EL poeta recuerda a su madre
su cabellera de norte
                           tendida en la arena
su boca cerrada tenía el perfil
                            de una hoja pequeña
y en la rojiza callana de arcilla cocida
humildes retazos de luna
                           y transparente platería del río.



                     6

MI casa es una mujer con falda de esteras
blusa de cartones
y extremidades de algarrobo
cuando la lluvia estropea su traje de reina
de los tugurios
le crecen heridas en medio de los setenta mil poros
al ganar el sol
en las copas de los árboles
ella pone a solear sus sandalias de arena
y deja transitar las lagartijas
por su cabellera de costales
y ordena que los niños salgan a recibir
la luz del día.


                    7

Mi cuarto conserva las heridas
que le dejó la lluvia del verano pasado
las jorobadas esteras por ejemplo:
han muerto carbonizadas
en las manos del sol inclemente
aquí las hormigas laboriosas eran felices
subiendo y bajando
por los hombros de los horcones retorcidos
y los grillos celebraban cada noche
la húmeda estación que deshacía
la vida frágil de los cartones.


                    8

Te extraño luna
porque fuiste en la infancia de mis manos
un aro grande hermoso y oxidado
una llanta vieja con los labios rotos
rodando por calles con pieles de esteras
                                y arena caliente.

 
                     9

DAMOS todo
nos desvivimos
para que la rosa
no sea devorada
por la noche
en el amor
se nos gasta la vida

                   10

QUE pena
se ha muerto la camisa gris
que solía acompañarme
en la batalla dura del trabajo
el sol gastó su rostro
todo este largo verano.


                   11

ESTUVE entre ustedes
y nunca se dieron cuenta
de mi vocación de pájaro
porque ustedes dormían
y yo era el hombre diminuto
que soñaba con la tajada
de la luna
en la boca azul
de los niños
de mi barrio.


                 12

DESDE que la primavera
atravesó tu alma
una lluvia de pájaros
anida en tus hombros
cuando me miras
haces que las flores
vuelquen su candor
sobre la hierba
y con tu sonrisa
inauguras el verano
de troncos húmedos
y hormigas laboriosas.


                 13

SOBRE el tibio corazón
del colchón de paja
ella puso su extremo de magnolia
yo mi tallo verde de naranjo
y juntos muy juntos
hasta entrada la noche
nos pusimos a dibujar un niño.


(Selección de sus poemarios inéditos: Sol sol girasol y cuadernos de pájaros)