martes, 6 de marzo de 2012

LOS 85 AÑOS DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


El tiempo es el peor enemigo de los mortales, pienso que Gabo ya hace rato a vencido este presagio de nacer y perecer, y su obra escrita reinventa la inmortalidad, de aparecer siempre actual y fresco como un último cuento narrado desde la mágica y maravillosa sorpresa que conlleva la búsqueda interminable del ser humano. Si bien Aracata, su tierra natal, es el punto de partida de la narración, Macondo resulta la invención de un pueblo de cualquier parte de Latinoamérica, cuya existencia continúa tan vigente y actual como un reto para reconstruir cada historia personal o colectiva.

A mis quince años ya había leído Cien años de soledad y la sorpresa de encontrar un pueblo llamado Macondo y a cada descendiente de Aureliano Buendía, representó para mi un universo tan maravilloso para comprendernos nosotros mismos. La trama compleja e irónica construye una relación de un linaje, de una historia con inicio y fin, tal como se lee en las últimas líneas de la novela: “al primero lo tienen atado a un árbol y al último lo están devorando las hormigas”, presagio y fin de la novela que delimita los espacios y relaciona la experiencia humana en su evolución social.

El placer de la lectura por García Márquez a veces se diluía en los profesores universitarios de literatura que tomaban rígidamente la novela para demostrar que el pobre estudiante no sabía nada del boom latinoamericano. Recuerdo aquellos exámenes finales perversos que se aplicaban con alevosía, ventaja, nocturnidad y mala intención, algunas preguntas han quedado grabadas en mis recuerdos. Aquí alguna de ellas: “¿Diga cuantas mariposas amarillas revoloteaban alrededor de Mauricio Babilonia?, ¿Qué función simbólica representa el gallo rojo en cierta parte de la novela?, ¿En qué institución aprendió latín el patriarca de los Buendía? A estas alturas el lector más avisado de Cien años de soledad, soltará una risa desenfrenada y comentará como así una maravillosa novela estuvo a punto de ser arruinada por algunos “especialistas”, porque la novela no describe ni menciona en detalle de estos temas. Baste con el placer y el deleite que causa leer a Gabo.

Si me preguntarán cuál es la mejor novela de Gabo, no tendría dudas: Cien años de soledad, sin desmerecer El coronel no tiene quien le escriba, pasando por Crónica de una muerte anunciada hasta Memoria de mis putas tristes, todas resultan novelas amenas, apasionantes y divertidas, claro que Cien años de Soledad resulta una especie de novela total. De todas ellas, sólo ha sido filmada: El amor en tiempos del cólera. Gabo ha denegado la insistencia de muchas productoras por filmar su monumental Cien años de Soledad, negativa que evita estropear la novela, ya que las imágenes literarias pederían toda la riqueza expresiva y de metáforas que representa el realismo mágico.

Hoy Gabo cumple 85 años, lo saludo con agradecimiento por haber dado a toda Latinoamérica y todos los continentes esa escritura original y vehemente, que es narrar la vida con la sencillez de lo cotidiano de Macondo hasta hacerlo universal.