sábado, 27 de junio de 2026

LEONCIO BUENO BARRANTES, UN EJEMPLO DE LUCHA

Afiche de homenaje por el Ministerio de Cultura

Discurso pronunciado el viernes 26 de junio de 2026, en el Ministerio de Cultura del Perú, que otorga reconocimiento a Leoncio Bueno Barrantes.

Discurso de reconocimiento a Leoncio Bueno Barrantes


Muy buenas noches: señores embajadores del Estado de Qatar y República de Portugal, señor Viceministro de Interculturalidad, directivos del Ministerio de Cultura, asistentes a este magno evento, señoras y señores:

 Hoy se brinda un merecido reconocimiento a don Leoncio Bueno Barrantes, nacido en 1921 en la Hacienda La Constancia de Trujillo, que hoy ya cuenta con 105 años de vida.

Agradeciendo a su hija Sara Bueno Román hija de su primer compromiso con Andrea Avelina Román Pimentel y la familia política Román Zevallos; a Gladys Vargas Machuca hija política, con su hermano Samir y hermanas de su segundo compromiso con Blanca Rojas Zevallos por designarme como representante para recibir en  nombre de la familia Bueno, el merecido reconocimiento que hoy le concede el Ministerio de Cultura con la Orden de los Grandes Maestros de la Cultura, en este día que de clausura del mes de celebración de la cultura afroperuana.

Entrega de reconocimiento a Leoncio Bueno por Viceministro de Interculturalidad, sr. Percy Barranzuela, junto a Gladys Vargas Machuca, hija política.

No ha sido tan fácil recordar todos los avatares que nos unen a nuestro poeta y escritor afrodescendiente, a quien conozco desde los cinco años y, por su gran amistad con mi padre, el escritor proletario don Víctor Mazzi Trujillo, siendo bautizados por don Leoncio Bueno junto a mi hermana Lila Mercedes como sus ahijados.

Es gran honor rendirle este mensaje de agradecimiento, rememorando su trayectoria y obra cultural que ha desarrollado, muy a pesar de tormentas y embates que atravesó para dejar huella inconfundible en su trayectoria cultural en el Perú desde la segunda mitad del siglo XX.

Hoy toca reconocerle nuevamente sus aportes a nuestra cultura nacional desde su posición de clase, lo cual requiere evocar su labor como obrero, poeta, periodista, actor y creador.

Su vida significa un ejemplo de denodada lucha. Desde su adolescencia mostró simpatías por el pensamiento y acción del anarquismo y luego por el partido aprista de fuerte influencia en las haciendas cañeras, motivado por su repulsa a la brutal masacre a su población ocurrida en Trujillo en 1932. Ser aprista en aquellos años significó rebeldía, desobediencia e incesante búsqueda de justicia social. En la hacienda La Constancia creció bajo el influjo de la cadencia rítmica de los jornaleros golondrinos y de sus décimas que, de vez en cuando, suele recordar como el ritmo musical primigenio que le formó y consolidó la harmonía de su escritura poética.

Detalle de foto. Reunión del Grupo Intelectual Primero de Mayo (GIPM), Aproximadamente 1958.
De pie: José Guerra Peñaloza, Víctor Ladera Prieto, Víctor Mazzi Trujillo, Leoncio Bueno, dos personas no reconocidas. Sentados: Hugo Pesce Pescetto, Marco Gutiérrez y esposa de Hugo Villanueva.

Junto a Víctor Mazzi Trujillo y otros poetas obreros, el 7 de julio de 1956 fundaron el Grupo Intelectual Primero de Mayo. Los escritores obreros formados bajo autodidactismo se atrevieron a crear poesía y propuestas que aún resuenan como el acto de rebeldía que erosionaba la rígida frontera establecida entre la exclusividad de la academia y quienes no pertenecían a ella. Los únicos títulos que posee son los que exhiben las portadas de sus libros publicados. Su poesía, refinada y combativa, ha brillado con luz propia por sus originales propuestas que encumbran el goce estético en las letras peruanas, solo baste mencionar sus dos poemas “sinfonía roja” o “Carta a mi hijo de cinco años” publicados en Al pie del yunque, para entrar en razón de lo profundo, tierno y humano que su obra poética proyecta.

Su actividad poética se nutrió también con otros escritores que formaban parte del Movimiento Social Progresista, entre ellos, Sebastián y Augusto Salazar Bondy, Alberto Ruiz Eldredge, Santiago Agurto Calvo,  Francisco Moncloa,  José Matos Mar,  Abelardo Oquendo entre otros. En esos años militaba en el socialismo peruano y con Víctor Mazzi Trujillo trabajaron como regentes en su local del jirón Chincha, cercado de Lima.

En el recibimiento al poeta paraguayo Elvio Romero. Leoncio Bueno, Elvio Romero, Teodoro Stucchi y Víctor Mazzi Trujillo. Cortesía: Jesús Ángel García.


Sufrió prisión en la isla penal el Frontón a raíz de la represión de las luchas campesinas que dirigió el líder trotskista Hugo Blanco Galdós, años después fue indultado. Su simpatía por las propuestas e ideas del pensamiento del líder soviético León Trotski tornaron el motivo de su vida e ideales durante una época muy convulsionada.

Para ganarse la vida, fundó su taller de reparación de baterías El Tungar en Breña, lugar donde los noveles poetas lo visitaban y buscaban siempre un motivo orientador para sus escrituras poéticas. Suele narrarse las famosas tardes de frugal bohemia en El Tungar, invariablemente alimentado con harta poesía, acompañado con té y pan “con soledad”, que jocosamente los noveles aspirantes a poetas solían referirse parafraseando el famoso eslogan “pan con libertad”. Distintos poetas, posteriormente  “consagrados”, narran sus experiencias de lo que significó participar en El Tungar y leer sus poemas ante un exigente jurado de poetas obreros autodidactas.

Portada Al pie del yunque con hoja de dedicatoria a Víctor Mazzi Trujillo.


Su inicial obra poética se puede leer en los Cuadernos del Grupo Intelectual Primero de Mayo. Su primera obra personal es Al pie del yunque (1966) que publicó bajo el sello editorial del GIPM, luego vendría Pastor de truenos (1968) bajo el sello Ediciones Tungar, posteriormente Invasión poderosa (1970), Rebuzno propio (1976), La guerra de los runas (1980). Su producción poética que no se ha detenido como su último Memoria de mi desnudez (2014), una antología de sus poemas y obras publicadas. La cultura peruana debe sentir el orgullo de sus letras que proponen un universo estético alternativo y muy creativo.

Acompañando a Manuel Scorza en evento literario, acompañados de estudiantes de literatura de la Universidad de San Marcos. Aproximadamente en 1967.

Leoncio Bueno también incursionó en la cinematografía. En 1982 actuó en la película alemana Fitzcarraldo dirigida por Werner Herzog, al lado de Klaus Kinski, Claudia Cardinale, el músico brasileño Milton Nascimiento y el Rolling Stone Mick Jagger. Experiencia que nos mostró la amplitud de su acción estética.

También ha ejercido como periodista, siendo fundador de la Federación de Periodistas del Perú, obteniendo su membresía activa por sus artículos y ensayos críticos sobre temas culturales y políticos. Participó en la revista Marka (1975) y luego en El diario de Marka (1980), cuando ésta aún representaba a las distintas voces que interpretaban al Perú como diverso y con la necesidad de un cambio sobre las condiciones de injusticia reinantes.

Muchas veces se pregunta por sus virtudes y cualidades como persona y creador de raíz afrodescendiente. A mi parecer, es su espíritu combativo y resiliente. La adversidad de su prisión no lo amilanó ni lo derrotó, creó en él un profundo desafío para construir un Perú mucho más justo. Su obra publicada es muestra de tal reto.

Su generosidad con poetas y escritores de extracción obrera y popular va más allá de todo exclusivismo como “sociedad cerrada”, brindó a muchos sus consejos y orientaciones estéticas, nutriéndose del gran escritor de habla francesa y padre del pensamiento decolonial y perenne luchador contra el racismo, Frantz Fanon y de autores marxistas muy en boga.

Libro de Frantz Fanon con dedicatoria para Víctor Mazzi Trujillo


Si hay un reconocimiento de su obra en la cultura peruana es por su amplitud y creatividad que generó en poetas, habidos en aprender de su experiencia creativa como obrero autodidacta.

En sus cien años de existencia, Leoncio Bueno ha recibido las siguientes distinciones:

 2016: Premio Casa de la Literatura Peruana.

2023: Personalidad Meritoria de la Cultura otorgado por el Ministerio de Cultura.

2025: Premio FIL Lima, otorgado por la Cámara Peruana del Libro.

Y esta noche, merecidamente el Ministerio de Cultura le otorga la Orden de los Grandes Maestros de la Cultura Peruana.

El legado de su obra cultural pertenece a todos los peruanos sin distinción discriminatoria de estatus económico, credo, filiación política o condición “racial” y proyecta al Perú en la órbita de la integración cultural desde su obra poética muy original y expresiva, también desde su condición de afrodescendiente.

Es costumbre en estos agradecimientos desear el éxito futuro, sin embargo, con más de cien años de fulgurante existencia, queda pedir que su brillo no se apague y aun perdure alumbrando el camino para todos, teniendo como meta esa condición difícil y difusa en el horizonte que hoy buscamos como “felicidad”, “bienestar”, “belleza”, “justicia” y el “bien común”.

Agradeciendo en nombre de las familias Bueno Román, Zevallos Román, Vargas Machuca, este merecido reconocimiento que otorga el Ministerio de Cultura del Perú a Leoncio Bueno Barrantes, imponiéndole la Orden de los Grandes Maestros de la Cultura Peruana, solicito a nuestra amable concurrencia ponerse de pie y rendirle un merecido reconocimiento con sus fuertes aplausos.

Muchas gracias y muy buenas noches.

Víctor Mazzi Huaycucho

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